Rendimiento del Galaxy Z Fold3 5G, ¿es la potencia su virtud?

Si hay un teléfono que era esperado este año era la nueva entrega de modelo con pantalla plegable de Samsung. Ya lo hemos probado y te contamos qué es lo que puedes esperar en el apartado del rendimiento si te decides a comprar el Samsung Galaxy Z Fold3 5G, que incluye un hardware de lo más completo.

Los componentes que encontrarás en el teléfono del que estamos hablando ha sufrido la correspondiente evolución respecto a la generación anterior de esta gama de producto. Y un claro ejemplo de lo que decimos es que el procesador es un Snapdragon 888. Al contrario de lo que ocurre con la gama Galaxy S, este es el SoC que encontrarás en cualquier parte del mundo por lo que no existe un modelo con chip Exynos. Por lo tanto, hablamos de un hardware puntero, incluso la memoria RAM es excelente, ya que alcanza los 12 GB, una cantidad especialmente notable y que para nada es una mala idea teniendo en cuenta las dimensiones de su pantalla grande.

Pantalla frontal del Galaxy Z Fold3 5G

Otras opciones que se deben tener muy presentes del Samsung Galaxy Z Fold3 5G es que el almacenamiento llega hasta los 512 GB (hay una versión de 256), siendo este tipo UFS 3.1 para asegurar siempre la mejor tasa de transferencia de datos tanto en lectura como en escritura. Lo cierto es que esto es lo mínimo que se puede esperar para un equipo que tiene un precio que supera los 1.000 euros y al que no le falta de nada, ya que por ejemplo el lector de huellas está ubicado en el botón de encendido y ofrece un funcionamiento realmente bueno… en especial en la velocidad con la que realiza su trabajo.

Funciona bien el Galaxy Z Fold3 5G, pero hay excepciones

Aunque se pueda pensar lo contrario el rendimiento que ofrece este teléfono independientemente de utilizar la pequeña pantalla que hay en su parte exterior cuando está cerrado o la completa que muestra cuando está abierto, no muestra grandes diferencias en la fluidez que se consigue, así como una experiencia de uso bastante notable. Pero, por el contrario, sí que nos ha quedado claro que hay un condicionante a la hora de valorar la capacidad del terminal: el tiempo e intensidad con el que se utiliza.

Si el uso es habitual y no se le exige en exceso, prácticamente da lo mismo si estás mucho tiempo aprovechando el Samsung Galaxy Z Fold3 5G. El funcionamiento es excelente y se tienen unas marcas bastante buenas que demuestran que se puede con cualquier elección por muy exigente que esta sea. E, incluso, el trabajo es multitarea -uno de los grandes beneficios de la pantalla grande del smartphone- se comporta de forma fantástica. Sin llegar a ser el más potente que vas a encontrar en el mercado, sí que cumple sobradamente con cualquier necesidad que tengas.

Temperatura, el caballo de batalla de este teléfono

Este es el motivo por el que decíamos antes que existe una segunda valoración en el apartado del rendimiento. Cuando se ejecutan aplicaciones que demandan una alta intensidad en el funcionamiento del procesador. Si poco a poco el calor va aumentando, esto afecta al rendimiento (aunque no de forma dramática). Se aprecia claramente que al detectarse un aumento de la temperatura se baja la potencia del Snapdragon 888, algo que tiene todo el sentido del mundo para mantener una buena estabilidad del teléfono.

¿Cuánto se pierde? No es algo exacto lo que hemos comprobado que ocurre, y en ningún caso vas a tener la sensación de tener entre las manos un teléfono de gama media. Esto no es así. Pero sí que se nota que la fluidez no es tan buena como cuando el dispositivo alcanza un calor elevado. Por lo tanto, esto es algo que se debe tener en cuenta.

¿Y cuáles son los motivos para que esto ocurra? Pues la inclusión de un hardware de primera línea que trabaja de forma intensa cuando es exigido y que está en un dispositivo que tiene un grosor de apenas siete milímetros… lo que deja muy poco espacio para florituras. Además, existen elementos duplicados que también generan calor como por ejemplo en la pantalla o la batería, por lo que mantener un control como el de un dispositivo tradicional es complejo (y no está mal resuelto por la compañía coreana).

Los juegos en el Samsung Galaxy Z Fold3 5G

Hay que decir que lo indicado anteriormente también sucede con este tipo de aplicaciones, que en muchos casos suelen ser de las más exigentes que se ejecutan en los dispositivos móviles. En las pruebas que hemos realizado el funcionamiento de base es realmente bueno y prácticamente cualquier título que se te pase por la cabeza utilizar funciona de forma excelente tanto en precisión de los gráficos como en la velocidad a la que se crean estos.

Resultado delGalaxy Z Fold3 5G en GFXbench

La GPU Adreno 660 es la gran culpable de que esto sea así, pero en largas sesiones de partidas vas a notar que poco a poco va bajando el rendimiento del dispositivo… pero, de nuevo, sin llegar a colocarse a un nivel dramático o de tener la sensación de disponer de un terminal de una gama inferior. Por cierto, muy bien gestionado el uso de la pantalla en el Samsung Galaxy Z Fold3 5G, ya que los resultados son similares tanto con la pequeña como con la grande y, con esta última, hay que destacar que se tiene una experiencia realmente positiva debido a sus dimensiones… se tiene la sensación de tener entre las manos más una consola que un smartphone.

Multitarea, clave en este teléfono

Gracias a la pantalla plegable, este terminal deja muy atrás a prácticamente cualquiera que puedas encontrar en el mercado a la hora de ejecutar varias aplicaciones a la vez. Esto se debe a que se puede utilizar una en cada lado de la pantalla y, además, en esta nueva generación se nota una optimización a la hora de realizar todo tipo de acciones de forma combinada lo que le da un toque profesional muy avanzado y diferencial.

Gracias a la RAM el excelente trabajo realizado por el almacenamiento interno, no vas a detectar falta de capacidad a la hora de trabajar en multitarea (que no multiventana), y también queremos destacar que existen opciones en los ajustes que permiten establecer incluso cuáles son las apps que se mantienen abiertas cuando cierras el terminal y solamente se utiliza la pantalla frontal y más pequeña. Aparte, nos ha gustado mucho la personalización del sistema operativo Android que se incluye en el Samsung Galaxy Z Fold3 5G, ya que funciona a las mil maravillas y se ajusta como un guante a la pantalla grande.

Opinión del Samsung Galaxy Z Fold3 5G

Esperábamos un rendimiento de gama alta al utilizar este teléfono, y esto es exactamente lo que ofrece el dispositivo. Bien es cierto que la gestión de la temperatura resulta complicada como hemos comprobado, y que esto afecta al funcionamiento del dispositivo en cierta medida para no poner en peligro la estabilidad del sistema operativo y del propio hardware.

Teléfono Galaxy Z Fold3 5G cerrado

Sin problemas en todo lo que tiene que ver con la conectividad, la WiFi va como un tiro y el acceso a redes 5G funciona a la perfección, se mantiene como diferencial el uso de la multitarea en este Samsung Galaxy Z Fold3 5G que se ha optimizado con muchas más opciones y sobre todo con una sensación de refinamiento superior. Por lo tanto, en el apartado del rendimiento no defrauda este teléfono.