Prueba de la cámara del Galaxy S21 FE, ¿tiene calidad suficiente?

Si lo que ofrece el Samsung Galaxy S21 FE te convence plenamente y deseas conocer si su capacidad a la hora de hacer fotos es buena para decidirte por su compra, te mostramos los resultados que hemos obtenido al utilizar este dispositivo en todo tipo de situaciones para saber si su cámara es de buena calidad.

Una de las cosas que sorprenden bastante al revisar el hardware que tiene este componente del terminal de la compañía coreana es que es absolutamente continuista. Esto lo decimos, ya que es prácticamente idéntico al que hay en el interior del Galaxy S21 FE. La verdad es que lo lógico es esperar un salto cualitativo al pertenecer a una nueva generación, pero se mantiene el mismo número y tipo de sensores integrados. Son los siguientes:

  • Principal de 12 megapíxeles con apertura focal de F:1.8 y con opciones tan interesantes como por ejemplo Dual Pixel PDAF y OIS.
  • Elemento de 12 MP con apertura de F:2.2 destinado al gran angular y que cuenta con un ángulo de 123 grados.
  • Sensor de 8 MP para el uso con telefoto que tiene un focal de F:2.4 y que no le falta la posibilidad de utilizar zoom óptico de hasta 3X y dispone de PDAF y OIS.

Cámara principal del Samsung Galaxy S21 FE

La verdad es que es un buen conjunto, no hay duda, pero absolutamente reconocible por formar parte del modelo de generación anterior, ocurre lo mismo con el sensor Sony IMX616 para los selfies que es de 32 megapíxeles y que cuenta con apertura focal de F:2.2. Este, como el conjunto anterior, posibilita el poder grabar con calidad 4K a 60 cuadros por segundo, lo que está bastante bien.

Cámara selfie del Samsung Galaxy S21 FE

Una calidad que es muy buena

La verdad es que usar la cámara del Samsung Galaxy S21 FE con la gestión automática es todo un placer. Las imágenes que se obtienen son realmente buenas, con un realismo bastante notable (nada de sobresaturar los colores, ya que al contrario de lo que se esperaría al ser Samsung, estos son bastante suaves). Aparte, una de las cosas que más nos ha gustado es que el ruido está prácticamente ausente en todo tipo de situaciones.

Bien en el detalle y el rango dinámico, donde trabaja de forma excelente este smartphone comparado con la inmensa mayoría de su competencia, la nitidez en general es bastante precisa y el balance de blancos no desentona -aunque no es la mejor de sus características-. Por lo tanto, hay que decir que se obtienen grandes resultados si dejas que el propio terminal tome las decisiones a la hora de hacer una foto (y, aquí, hay que mencionar el buen trabajo que realiza la Inteligencia Artificial).

Un zoom que no desentona

Lo primero que llama la atención en este apartado es que, pese a disponer de un sensor específicamente dedicado a este trabajo, se consiguen imágenes con resolución de 12 MP en vez de ocho que es la opción nativa. Sí, hay una mejora de forma artificial, pero esto no se nota en exceso, ya que se mantiene una buena definición de trabajo con el color.

Hay que indicar que al llegar al 3X, las imágenes resultantes son bastante buenas, con una alta ausencia de ruido y un rango dinámico que nos ha convencido porque está entre los mejores. A partir de esta cifra, las cosas empeoran un poco debido a que entra en juego el software y, el resultado, es que se aprecia algo de grano y hay una tendencia bastante clara a que los colores acaban algo pasteleados para que no se note salto alguno en la definición.

Muchos detalles con poca luz

Si esto es algo que te preocupa mucho a la hora de elegir un teléfono, tenemos que decirte que el Samsung Galaxy S21 FE es de las opciones que debes tener muy presente. Por el rango de precio que tiene vas a conseguir unos resultados muy buenos debido a que el realismo es muy alto gracias a que es capaz de adquirir bastante luz en lugares donde no la hay. Y, esto, asegura una alta definición y poco ruido.

Nos ha gustado mucho que su trabajo lo realiza sin pecar de sobresaturar los colores, algo que suele ser muy común en las fotos con poca luz (con o sin el Modo noche activado). Además, el funcionamiento al hacer fotos con luces artificiales es bastante notable… pero al abusar del zoom baja en su realismo, pero sin ser nada dramático.

Trasera del Samsung Galaxy S21 FE

Creemos que es importante destacar que el Modo noche es bastante rápido, ya que con una media de tres segundos se efectúa la toma. No es el más veloz del mercado, pero sí que resulta bastante competente. Incluye una exposición mejorada que se agradece bastante, y lo que sí hemos detectado es que en general se produce un brillo adicional en las fotos que se hacen.

Un gran angular que convence

Se mantienen las buenas prestaciones en general, ya sea utilizando el dispositivo con buena luz o en momentos donde la luminosidad no es la mejor posible. No hay aberración alguna en lo que tiene que ver con los colores que se adquieren y tampoco, hay descuadre en las esquinas. Por lo tanto, tenemos que decir que se comporta bastante bien el smartphone con sus 123 grados de máximo.

Sin añadir ruido en las fotos, lo que le hace diferenciarse para bien de la competencia, la definición es bastante alta en todo tipo de situaciones en las que comprometimos el uso del Samsung Galaxy S21 FE al usar el gran angular. Bien es cierto que los detalles podrían ser mejores, pero en general creemos que no te decepcionará esta cámara aquí.

Harás retratos de buena calidad

Es posible realizar este tipo de fotos tanto con el sensor principal del terminal como con el propio para el zoom. En ambos casos la resolución es de 12 megapíxeles y, eso sí, es con el último elemento que hemos comentado con el que podrás realizar las tomas por defecto. El caso es que el desenfoque es bastante agradable y se ejecuta con un perfilado de lo más notable. Hay algo de suavizado excesivo de los colores, pero nada que se salga de lo normal.

Si se utiliza la otra opción comentada del Samsung Galaxy S21 FE, se mantiene el buen hacer en todo lo que tiene que ver con el efecto bokeh… pero a nuestro juicio existe una mejor definición y los colores se trabajan con un mayor realismo. No tiene mucho más ruido, pero, sorprendentemente, los tiempos para lograr la toma aumentan lo que puede llevar a que se tenga un resultado más borroso de lo deseable.

Lo mejor al grabar: su estabilidad

No hay duda alguna, se nota para bien que la estabilización de imagen óptica es parte de los sensores principales que tiene este teléfono (y no le falta la ayuda electrónica). Esto tiene como resultados unos vídeos que se ven de forma excelente y que tiene una factura que se puede catalogar de casi profesional. Con un autoenfoque rápido y sin que te molesten los habituales temblores de la mano al andar, la verdad es que esto es de lo mejor que ofrece el dispositivo que hemos probado.

La resolución máxima que permite este modelo es 4K, por lo que vale para que todo lo veas perfectamente en el televisor (los cuadros alcanzan los 60 FPS, lo que asegura una fluidez muy realista). Bien con los colores y ajustes a las diferentes tonalidades de luz, el sonido estéreo que se graba también cumple perfectamente, superando a lo que hemos conseguido con los que se supone que son sus rivales en el mercado.

Finalmente, hay que decir que la definición es alta tanto si se trabaja sin zoom, como con este (siempre sin pasar de 3X) y, como no, si abusas del gran angular donde el sensor que tiene el terminal para ello ayuda de forma bastante notable. Por lo tanto, no vemos nada que haga que se tenga que dudar de la calidad del Samsung Galaxy S21 FE en este apartado.

Un buen teléfono por sus cámaras

No vemos mucho que criticar a este terminal en lo que tiene que ver con las fotos que hace y los vídeos que graba. Bueno, sí hay algo: no existe una gran evolución en casi ningún apartado respecto a la generación anterior. ¿Esto es terriblemente malo? Pues no, ya que trabaja de manera muy buena y todo lo que desees conseguir lo obtendrás con la cámara del Samsung Galaxy S21 FE. El caso es que sin tener esto en cuenta, este es un smartphone que hace unas tomas de excelente factura en todo tipo de situaciones y, esto, al final es lo que cuenta. ¿Verdad?

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