Este modelo, cuando se tiene en la mano, parece casi una “miniatura” de plástico comparado con muchos que hay en la actualidad, en especial los phablets. La razón es que su pantalla es de cuatro pulgadas, algo que ya no es precisamente habitual en el mercado y que permite una usabilidad elevada ya que con una mano se accede a todas las esquinas del terminal. Por lo tanto, para los que tienen las manos pequeñas o no desean llevar encima un terminal que abulte mucho es una opción interesante (siempre, teniendo en cuenta que no es un dechado de virtudes en el apartado del hardware).
Eso sí, pese a sus reducidas dimensiones y un hardware ajustado, hay que tener una cosa clara con este modelo: con él se puede hacer todo lo que habitualmente se realiza con un terminal móvil, ya que las opciones de conectividad y opciones de ejecución así lo permiten. Eso sí, nada de compararlo con el iPhone o el Galaxy S4, ya que no es “su guerra” y siempre saldría perdiendo.
Diseño y usabilidad
Lo primero es recalcar lo antes indicado: manejar el Samsung Galaxy Trend Plus es tremendamente fácil. La verdad, es que en este apartado incluso se agradece lo bien que encaja en la mano y lo cómodo que resulta llegar a cualquier botón aunque no se tengan una manos muy grades. Además, estéticamente es muy parecido a los modelos fabricados por Samsung: líneas redondeadas y colocación de todos los elementos en los lugares habituales.
La carcasa trasera se quita, por lo que se accede sin problemas a su batería, que se puede cambiar, y aquí es donde está la ranura SIM (nada de microSIM ni nanoSIM, las grandes de “toda la vida”). Curiosamente, las tarjetas microSD, necesarias ya que el almacenamiento de este terminal es de sólo 4 GB, se encuentra en un lateral. No es muy habitual esto en dispositivos con carcasa extraíble, pero la verdad es que esto hace que su manipulación sea muy cómoda.
En lo referente a su manipulación, esta es cómoda como hemos dicho, ya que todo está “a mano” y llevarlo encima no supone ningún problema (su peso es de 118 gramos, algo elevado para las dimensiones que tiene que encajan a la perfección en el bolsillo del pantalón). Eso sí, si estás acostumbrado al uso de modelos con pantallas más grades, te costará en un principio pulsar en el teclado, pero lo cierto es que este no está mal dimensionado para cómo es de grande.
Un detalle final: el altavoz está al lado de la cámara trasera. No es el mejor lugar para ello, pero sí que nos parece mejor que en la parte baja del dispositivo (a no ser que esté en el lateral), ya que se tapa con menor frecuencia y, por lo tanto, el sonido se escucha mejor.
Pantalla
Cuando se conocen las especificaciones del panel queda claro que este es uno de los apartados menos “dotados” del Samsung Galaxy Trend Plus. Este componente tiene cuatro pulgadas con una resolución de 800 x 480, por lo que consigue una densidad de píxeles de 233 ppp. No es mucho, pero sí suficiente (pero sin más). Además, el marco de la pantalla es demasiado grande, pero es lo que hay.
Se ve bien, no hay que decir que es un desastre, pero el punto se aprecia demasiado (en especial a distancias cortas) y los colores no son todo lo fiables que cabría esperar (los grises verdean con evidencia). Eso sí, el brillo es bastante potente, pero no evita que en exteriores con luz directa sufra algo más de lo esperado, pero tampoco se le puede pedir peras al olmo.
Buen contraste, lo que nos apreció un buen detalle, la respuesta táctil es buena y aquí no hay problema alguno. En definitiva, un apartado solvente pero que no destaca mucho y que simplemente convence. Ver páginas web o vídeos es algo posible con este Samsung Galaxy Trend Plus. Si no se tiene claro qué tipo de dispositivo es este modelo, es posible que la decepción sea la primera impresión que aparezca al ver su funcionamiento, ya que hay evidentes pausas a la hora de ejecutar ciertas aplicaciones, como por ejemplo las de retoque de imagen. Además, algunos juegos no funcionan con mucha fluidez. Pero es que este modelo no está pensado para ser un “cañón”. Como ocurre con los Desire de HTC más básicos y otros terminales similares de Huawei o ZTE, lo que se debe esperar de este Samsung Galaxy Trend Plus es que permita ejecutar el correo o las aplicaciones de mensajería, por poner un ejemplo. Y esto lo hace sin problemas, lo que se debe a que su procesador de doble núcleo a 1,2 GHz resulta adecuado para este tipo de cometidos. Eso sí, como se puede ver a continuación en los benchamark no obtiene grandes puntuaciones: En la experiencia de uso, la verdad es que si se han utilizado terminales potentes queda claro que, aunque todo funciona en el sistema operativo Android 4.2.2 que utiliza, la rapidez no es la tónica habitual. Eso sí, los 768 MB de RAM se dejan notar y aguanta mejor de lo esperado la ejecución de aplicaciones en paralelo. En lo referente al autonomía, conseguir el día completo de uso es posible, pero lo cierto es que su batería de 1.500 mAh hace que esto sea algo que no siempre se consigue si se utiliza mucho el dispositivo. Cumple, sin más. La cámara trasera de este Samsung Galaxy Trend Plus es de cinco megapíxeles, por lo que se “cumple” con otro clásico en los terminales de entradas: no ofrece un sensor de gran calidad. Cierto es que nos sorprendió gratamente que muestre menos ruido del esperado, pero en condiciones de poca luz sufre en exceso. Dispone de un flash tipo LED bastante potente, lo que fue una sorpresa, y la interfaz de la aplicación de control es sencilla pero esconde bastantes posibilidades. Pero, lo cierto es que no se debe esperar más que una solución adecuada para capturar momentos curiosos. Su trabajo con la luz no es el mejor posible como se puede ver a continuación. La grabación muestra los mismos síntomas antes indicados, pero sí que nos convenció la suavidad del zoom y, además, que el autoenfoque sea mucho más solvente que en otros modelos de gama de entrada que hemos probado ya que es más eficiente. En lo referente al software, ya hemos indicado que la versión Android que utiliza es la 4.2.2 (si llega KitKat, la fluidez del terminal mejoraría). Por lo demás, no hay grandes sorpresas ya que utiliza la interfaz de usuario TouchWiz UI, por lo que todo es lo habitual y se incluyen las aplicaciones de la compañía que suelen ser de la partida, incluido el acceso a Samsung Apps. Un modelo adecuado para la gama de entrada, que está un poco por encima de otros que ya la “habitan”, lo que se debe en especial a sus 768 MB de RAM. No funciona mal y permite realizar todas las operaciones habituales que actualmente son de la partida en un teléfono móvil. Por cierto, sus dimensiones hacen que su manejo sea de lo más cómodo. Eso sí, la pantalla no es nada del otro mundo, aunque de nuevo es de las mejores en su gama de producto, y la cámara no es más que una opción adicional. Lo que menos nos convenció de este modelo es su autonomía, que nos pareció que es más corta de lo que debería, y que su grosor es mayor del esperado: 10,57 milímetros… lo que le da un aspecto poco agraciado en este apartado.Hardware y rendimiento
Cámara y software
Conclusión
A favor:
En contra:
Fotos del producto: