Esto quiere decir que este modelo que hemos probado (y que se sitúa en la mitad de su gama de producto, ya que hay un A3 y un A7), deja de lado el plástico, que siempre ha sido muy cuestionado en algunos modelos de este fabricante -en especial los de gama alta-. Esto, por ejemplo, tiene algunas implicaciones como la imposibilidad de acceder a la batería y, así, no es posible cambiar esta. Para algunos esto será una decepción, pero es el “peaje” a pagar por el uso del metal en un cuerpo mucho más compacto de sólo 6,7 milímetros de grosor.
Por cierto, que otro de los buenos detalles del Samsung Galaxy A5 es que la pantalla que incluye es tipo SuperAMOLED, lo que es un detalle diferencial respecto a otros modelos que encajan en la gama media de producto, que es donde hay que colocar a este modelo aunque, lo cierto es que, ofrece algunos detalles que le hacen estar un pequeño paso por delante de otros modelos como pueden ser el Motorola Moto G (también su precio lógicamente es mayor debido a la suma de sus componentes, todo hay que decirlo).
Diseño, el apartado más diferencial
No hay duda alguna que esto es lo más llamativo y novedoso del Samsung Galaxy A5. El aluminio es lo que hace que esto sea así y “bebe” del diseño del Galaxy Alpha, un modelo que ya mostró las intenciones respecto al uso de este material por parte de la compañía coreana. El caso, es que la impresión que causa el teléfono que hemos probado es de estar ante un dispositivo de calidad y muy bien acabado (si este es el camino que sigue el futuro S6, hay que decir que el acierto será total).
Hablando de la forma hay que decir que este terminal tiene unos acabados muy llamativos. Por ejemplo, los biseles de los marcos laterales son todo un acierto (son algo más altos que la superficie del propio teléfono, lo que solventa problemas de ralladuras en cierta medida).Además, la parte frontal está muy bien aprovechada, con unos marcos bastante finos -aunque no los mejores que hemos visto en este apartado-.
El Samsung Galaxy A5 mantiene los botones táctiles de control, como por ejemplo el de aplicaciones recientes y retroceso y, como no, el característico botón Home del fabricante (su tacto algo más robusto que en otros modelos nos ha gustado mucho). En los laterales están los botones de control de volumen y encendido, muy estables y con muy buen tacto. Además, las bandejas para las tarjetas SIM y microSD están ambas en la izquierda, siendo necesario una herramienta para sacarlas y que se integran a la perfección en la carcasa.
La parte posterior es completamente de aluminio, quizá más lisa de lo esperado, pero el agarre no es nada malo y no se escurre tanto como los modelos que incluyen cristal aquí. Además, el altavoz con un remate metálico brillante está justo al lado del sensor de la cámara (que, por cierto, sobresale bastante siendo esto algo mejorable en modelos posteriores), lo que recuerda mucho al Galaxy S3 -las líneas muy cuadradas por el contrario se parecen a las del Galaxy S2-.
En definitiva, el Samsung Galaxy A5 que pesa sólo 123 gramos, es un teléfono muy bonito y llamativo, que es algo delicado en las esquinas pero no más que otros teléfonos con metal como el material de fabricación. Además, ofrece una sensación de robustez muy grande ya que la torsión está muy bien solucionada. Sin duda, todo un acierto el salto dado por la compañía coreana en lo referente al diseño.
Hardware, un apartado que no sorprende
Antes de comenzar a comentar las impresiones que obtuvimos en este apartado, hay que decir que el Samsung Galaxy A5 es un modelo pensado para la gama media, pero que tiene algunos pequeños detalles que le hacen destacar. Algo que confirma lo primero que decimos es que el procesador es un Snapdragon 410 de cuatro núcleos compatible con arquitectura de 64 bits. Este no ofrece sorpresa alguna y, eso sí, demuestra solvencia en casi todos los casos, pero sin más -con los juegos más exigentes su Adreno 306 sufre un poco-.
Eso sí, la cantidad de RAM es de 2 GB, lo que sí permite destacar al Samsung Galaxy A5 en algunos momentos respecto a otros terminales de su mismo mercado. Esto es así en las situaciones en las que la multitarea está presente o al gestionar imágenes de grandes dimensiones. El caso es que le da frescura al funcionamiento y se comprueba que hay fluidez al trabajar (pese a lo recargado de la versión TouchWiz UX -basado en Android 4.4.4- que se incluye en el terminal).
Estos son los resultados obtenidos en las pruebas habituales que utilizamos en MovilZona, donde se puede ver que las puntuaciones en test como AnTuTu están bastante bien pero donde los gráficos en tres dimensiones están presentes las puntuaciones bajan un poco. Es decir, lo esperado.
La sensación al utilizar en el día a día el Samsung Galaxy A5 es de tener un terminal capaz, que no te deja tirado en ningún momento y con muy poca presencia de “lag”. Es decir, nada de sorpresas negativas a la hora de manejarlo como dispositivo principal y, lo cierto, es que convence.
Finalmente, hay que decir que la autonomía también es convincente, ya que no hay dificultad alguna en llegar a un día completo de uso (incluso, si no se es un usuario intensivo algo más). Como se puede ver en la captura que dejamos tras este párrafo, en la prueba que realizamos específica se consigue un tiempo muy bueno. Eso sí, la experiencia de uso es algo diferente, ya que al utilizar de forma continuada el Samsung Galaxy A5 sin apagar la pantalla la batería de 2.300 mAh consigue mantener con “vida” al teléfono más de cinco horas y media. Es decir, que aquí también convence el nuevo modelo de Samsung.
Pantalla, con panel SuperAMOLED por bandera
Este es un apartado que nos ha gustado mucho del Samsung Galaxy A5, ya que su pantalla es de una calidad muy buena. La sensación es que este modelo incluye un “hermano pequeño” del panel del Note 4 –que es de una excelente calidad-. Y decimos pequeño por dos razones: una que sus dimensiones son 5 pulgadas y, la otra, a que su resolución es de 1.280 x 720 (294 ppp). El caso es que para la gama de producto a la que está orientada, es más que suficiente.
Aunque su densidad de píxeles no llega a los 300 ppp, lo cierto es que el punto en la pantalla no es especialmente visible y, además, es algo menos brillante que otros modelos de la misma compañía. Esto no es para nada un defecto, ya que este apartado se puede gestionar sin problemas. En cuanto a los colores, las representaciones no tienden para nada al azul y la verdad es que la intensidad y veracidad de esto es muy elevada. Nos gustó mucho el panel, no cabe duda.
En cuanto a los ángulos de visión, no detectamos problema alguno en este apartado y, eso sí, hay que decir que en exteriores para que la visibilidad sea correcta hay que abusar un poco del brillo. Por cierto, que no refleja mucho el panel, algo que es destacable.
Para finalizar, y como es habitual en los paneles tipo AMOLED, los negros que muestra el Samsung Galaxy A5 son excelentes y, haciendo un resumen, estamos ente una de las pantallas más destacables en la gama media de producto.
Cámara, un componente que no está mal
Hay que decir que los sensores de las cámaras incluidas son de 13 y 5 megapíxeles (trasera y delantera, respectivamente). Lo cierto es que sorprenden positivamente por su buen trabajo, por lo que este modelo está un escalón por encima de lo esperado y hay que decir que Samsung ha sabido resolver con un criterio acertado este apartado.
Los colores son más que correctos y realistas. Y, además, el procesamiento de las imágenes es bastante bueno, lo que incluso llega a sorprender. La definición de las tomas es elevada, sin que se aprecie mucho ruido en ellas y, por lo tanto, el resultado es que las fotografías son de bastante calidad.
En condiciones de poca luz el trabajo es correcto, sin llegar al nivel antes mencionado pero sin que los colores no sean fieles a lo que se está viendo. Además, el flash es bastante potente. El HDR funciona con solvencia y apenas se ve un descenso acusado de la definición de las tomas. Por cierto, llama la atención que la aplicación Cámara viene con una especificación por defecto de 9,6 Mpx, por lo que es necesario cambiar manualmente para llegar a los trece (lo que varía un poco el aspecto de las fotos).
Por cierto, hay que indicar que para el uso de la cámara frontal hay un Modo de uso en el Samsung Galaxy A5 denominado Selfie que permite retocar algunos detalles de la imagen que se toma, como por ejemplo los ojos de la persona en cuestión o el mejorar apartados como las caras.
En cuanto a las grabaciones (con calidad máxima a 1080p), hay que decir que se confirma lo dicho hasta ahora y, también, que el autoenfoque es bastante rápido y, por lo tanto, solvente. Un detalle: el micrófono es bastante potente, pero en ocasiones lo grabado llegaba un poco distorsionado si hay mucho ruido en los exteriores.
Conclusión
Lo cierto es que este Samsung Galaxy A5 es un modelo que está muy bien acabado. Y esto es así tanto en lo referente a su diseño como en el hardware. En este último apartado hay que decir que la inclusión de un procesador algo superior (como podría ser un Snapdragon 615) sería de agradecer como guinda del pastel, pero el caso es que no funciona nada mal. Es rápido y solvente, y ofrece una autonomía convincente.
Uno de los detalles que menos nos ha gustado es TouchWiz, que sigue siendo una capa pesada y que no mejora con el paso del tiempo. Sin duda, necesita un rediseño para ser menos intrusiva y dejar que se explote al máximo la capacidad del hardware. Pero, esto, no empaña que se está ente un teléfono de calidad, con opciones interesantes y un diseño diferencial y atractivo.
Para finalizar, hay que decir que su precio actual es de 399 euros, algo elevado en comparación con otros modelos de gama media, como puede ser el mencionado antes Motorola Moto G. Pero, lo cierto, es que cuando su precio descienda -algo que es de esperar que no tarde mucho en suceder y que podría situar su coste entorno a los 275 €- hará de este Samsung Galaxy A5 uno de los modelos de gama media más atractivos debido a sus detalles diferenciales.
A favor:
- Diseño muy atractivo
- Incluye 2 GB de RAM
- Pantalla de muy buena calidad
En contra:
- Sufre un poco con los juegos en 3D
- La capa TouchWiz es muy pesada
Fotos del producto: