¿Qué sucede cuando asistimos a la novena generación de un determinado dispositivo? Por un lado, puede decepcionar, y por otro puede que asistamos a un cambio revolucionario. El reloj de Samsung no es ni una cosa, ni la otra.
Casi 10 años después del lanzamiento del primer smartwatch de Samsung, nos enfrentamos a su enésima iteración, una renovación que apuesta por más IA y mejor procesador, pero que falla donde siempre, en la autonomía.
Y es que, al final, nos encontramos ante un reloj que apuesta sobre seguro: mantiene una estética conocida, actualiza su cerebro con componentes de primer nivel y pule el rendimiento del sistema operativo de Google, pero no está libre de sombras.
Diseño, pantalla y tamaños de 40 y 44 mm del Galaxy Watch9
A nivel estético, Samsung mantiene la línea introducida en la generación anterior, apostando por la conocida carcasa redonda. Esta solución combina una esfera circular sobre un cuerpo ligeramente cuadrado de aluminio con bordes redondeados. A título personal, el diseño me parece un verdadero acierto: aporta muchísima personalidad y le da un punto diferente frente al clásico reloj circular de toda la vida, sin llegar a caer en la copia descarada del cuerpo rectangular del Apple Watch o en la línea más minimalista y delicada del Pixel Watch.
El reloj se comercializa en dos opciones de tamaño: 40 mm y 44 mm. Para este análisis hemos podido probar la versión de 40 mm y, si bien es tremendamente ligera (con apenas 8,9 mm de grosor) y resulta comodísima para llevarla puesta durante todo el día o para hacer deporte, puede quedarse algo pequeña en la muñeca. Para chicas o personas con muñecas extremadamente finas encaja muy bien, pero para chico, incluso teniendo una muñeca delgada como la mía, el modelo de 44 mm se siente bastante más proporcionado y equilibrado visualmente.
Donde no hay absolutamente ningún pero es en la pantalla Super AMOLED. Ofrece una nitidez impecable, una respuesta táctil inmediata y un brillo máximo que alcanza los 3.000 nits. La visualización en exteriores es realmente buena, garantizando que puedas consultar cualquier notificación o métrica deportiva sin tener que forzar la vista.
Además, cuenta con certificación de resistencia IP68 y 5 ATM, lo que nos permite usarlo en la ducha, la piscina o el mar sin la menor preocupación.
Rendimiento y Wear OS 7 en el día a día del Galaxy Watch9
Bajo el chasis se encuentra una de las mejoras internas más importantes de esta generación: el salto al procesador Qualcomm Snapdragon Wear Elite, abandonando los antiguos chips Exynos de la casa. Este procesador, compartido con la gama Ultra, se traduce en una fluidez de sistema sobresaliente. Todo se mueve sin tirones ni retardos.
El reloj llega con Wear OS 7 bajo la capa de personalización One UI 9 Watch de Samsung. La interfaz está organizada mediante mosaicos e información estructurada de forma muy limpia e intuitiva. Las notificaciones agrupadas por aplicación funcionan genial y la integración con apps de terceros como Spotify, Strava, Shazam, Nike Run Club o Google Maps es muy buena.
En el apartado de conectividad cuenta con wifi, Bluetooth, GPS, versión LTE opcional y chip NFC para pagos móviles. Pagar desde la muñeca es un gesto rapidísimo y sumamente cómodo en el día a día, aunque confieso que por inercia sigo sacando el teléfono del bolsillo.
Mención especial merece la integración de Google Gemini con la función Levantar para hablar. Basta con elevar la muñeca y dictar el comando directamente al reloj sin necesidad de pulsar botones ni pronunciar la típica frase de activación. La velocidad con la que transcribe el audio y responde es sorprendente, mejor de lo esperado.
Salud y deporte: qué mide el Samsung Galaxy Watch9
A la hora de hablar de salud y deporte, lo que vas a encontrar en el Samsung Galaxy Watch9 es conocido de otros años.
Sensores y métricas de salud del Galaxy Watch9
El Galaxy Watch9 viene equipado con el conjunto de sensores más ambicioso de Samsung hasta la fecha, encabezado por el sensor BioActive. Este catálogo incluye lectura de frecuencia cardíaca, sensor de temperatura, electrocardiograma, bioimpedancia eléctrica para composición corporal, medición de presión arterial y detección de apnea del sueño.
Entre las novedades de software dentro de la app Samsung Health destacan herramientas de monitorización holística:
- Puntuación Vitals: evalúa durante la noche la frecuencia cardíaca en reposo, variabilidad de la frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, saturación de oxígeno en sangre y temperatura cutánea para ofrecer un aviso temprano sobre el estado de recuperación corporal.
- Índice de Aptitud Física y Carga Cardiovascular: dividen la condición física en pilares como la capacidad aeróbica o la composición corporal, ayudando a prevenir el sobreentrenamiento.
- Análisis del sueño: el seguimiento nocturno es muy preciso a la hora de detectar despertares y momentos de desvelo. Además, incluye un programa personalizado con avatares de animales que guía al usuario para mejorar el descanso.
Seguimiento deportivo y GPS en el Galaxy Watch9
Para los aficionados a la actividad física, el reloj sigue siendo de los más completos del mercado. La detección automática de ejercicio funciona con una precisión intachable, registrando paseos, caminatas o sesiones de natación tras pocos minutos de actividad sin necesidad de tocar un solo botón.
A nivel de localización, incorpora tecnología de GPS dual (herencia directa del modelo Ultra). El trazado de rutas al correr o hacer senderismo es muy fiable en la mayoría de escenarios urbanos y despejados.
Sobre el papel, lo que podemos decirte es que no es perfecto, pero para entrenamientos convencionales la precisión es más que suficiente para el usuario medio.
¿Cuánto dura la batería del Galaxy Watch9?
Llegamos al apartado más crítico y sin duda el gran punto débil del dispositivo. A pesar de incluir una batería de 390 mAh en el modelo de 40 mm (lo que representa un aumento aproximado del 20 % respecto a la generación anterior) y contar con un chip teóricamente más eficiente, la autonomía real apenas ha variado. El modelo de 44 mm, al integrar una celda de mayor capacidad (445 mAh), araña unas horas extra.
En el uso diario, el reloj ofrece entre 24 y 30 horas de autonomía continuada con una sola carga. Esto significa que si deseas utilizar la monitorización del sueño durante la noche, tendrás que cargar el dispositivo a diario, por ejemplo mientras desayunas o te duchas por la mañana.
Si no lo haces, es fácil quedarse sin batería a mitad de la tarde, y la velocidad de carga (que ronda los 80-90 minutos para completar el ciclo) tampoco es especialmente rápida.
¿Merece la pena el Galaxy Watch9 frente al Watch8 y otras alternativas?
El Samsung Galaxy Watch9 es un reloj inteligente muy top. Si ya eres usuario de un smartphone de la marca coreana y buscas un dispositivo completo con un diseño elegante que se aleje de lo convencional, la compra está más que justificada.
Ahora, si la pregunta es si merece la pena la compra, todo depende de dónde vengas.
Si tienes un Galaxy Watch8 las diferencias en diseño y batería son mínimas, por lo que no merece la pena dar el salto a menos que busques expresamente la mejora de rendimiento del chip Qualcomm o las funciones de Gemini.
Desde un Galaxy Watch4, Watch5 o Watch6 o desde otro reloj más antiguo, sí que vas a notar una mayor fluidez, un muy buen brillo de pantalla, sensores de salud competentes y una construcción de calidad, siendo una actualización totalmente recomendable.
Ahora, si lo único que buscas es replicar cuatro notificaciones puntuales o contar los pasos y las calorías de forma ocasional, existen en el mercado alternativas más económicas con baterías que duran semanas sin despeinarse.
