Después de una semana probando a fondo el nuevo Samsung Galaxy Watch8, puedo decir que por fin siento que Samsung ha dado un paso importante hacia el reloj inteligente que muchos usuarios de Android llevan años esperando. No es un salto revolucionario, pero sí un avance que gusta.
Hay cambios en el diseño, nuevas funciones inteligentes y una clara mejora en la experiencia de uso que hacen que el reloj de Samsung sea uno de los mejores del año. Sin embargo, y como suele pasar con los smartwatches de la marca, todavía hay áreas que necesitan afinarse, especialmente en la autonomía.
Características del Samsung Galaxy Watch8
El Galaxy Watch8 mantiene la esencia de la serie, pero introduce mejoras clave que lo hacen más atractivo frente a su predecesor. Está disponible, como siempre, en dos tamaños (de 40 mm y 44 mm), ambos con carcasa de aluminio y resistencia al agua 5 ATM (apto para nadar, pero no para buceo profundo).
La pantalla es Super AMOLED con brillo máximo de 3.000 nits, lo que lo hace ideal para exteriores incluso bajo sol directo. Más allá de esto, entre las características más destacadas encontramos:
- Diseño “cushion case” heredado del Watch Ultra, que le da una identidad más premium y un ajuste cómodo en la muñeca.
- Google Gemini integrado, el asistente de IA que promete (y en algunos casos cumple) ser realmente útil desde la muñeca.
- Nuevas funciones de salud como el índice antioxidante o la carga vascular, además de las ya clásicas mediciones de ECG, presión arterial y composición corporal.
- Entrenador de carrera con más de 160 planes personalizados.
- One UI Watch 6 sobre Wear OS, con una interfaz más limpia y widgets más prácticos.
- Batería de 435 mAh en el modelo de 44mm, y de 325 mAh en el de 40 mm.
La conectividad incluye Bluetooth 5.3, Wi-Fi, NFC y GPS multibanda, y el almacenamiento interno sube hasta 32 GB, lo que da margen para música, apps y datos de entrenamiento.
Todo ello por un precio de 379 euros para la versión más pequeña de 40 mm, y de 409 mm para el de 44 mm.
Cambios respecto al Galaxy Watch7
No es un rediseño radical, pero sí un cambio claro respecto al Watch7. Lo más visible es el nuevo formato de caja: deja atrás el cilindro clásico y adopta bordes más suaves con el “cushion case”, que hace que se vea más moderno y uniforme con el resto de la gama. Pero hay muchas más características diferentes, como la batería y el sistema operativo, que puedes encontrar en esta tabla:
| Samsung Galaxy Watch7 | Samsung Galaxy Watch8 | |
|---|---|---|
| Pantalla | 40 mm: 1,3 pulgadas, Super AMOLED, Always On Display. 44 mm: 1,5 pulgadas, Super AMOLED, Always On Display con 2000 nits | 40 mm: 1,34 pulgadas, Super AMOLED, Always On Display. 44 mm: 1,47 pulgadas, Super AMOLED, Always On Display con 3000 nits |
| Procesador | Exynos W1000 | Exynos W1000 |
| Memoria y almacenamiento | 2 + 32 GB | 2 + 32 GB |
| Batería | 40 mm: 300mAh 44 mm: 425 mAh Carga rápida | 40 mm: 325 mAh 44 mm: 435 mAh Carga rápida |
| Sistema | Wear OS 5 con Gemini y One UI 6 Watch | Wear OS 6 con Gemini y One UI 8 Watch |
| Sensores | Sensor BioActive de Samsung, sensor de temperatura, acelerómetro, barómetro, giroscopio, sensor geomagnético, sensor de luz. | Sensor BioActive de Samsung, sensor de temperatura, acelerómetro, barómetro, giroscopio, sensor geomagnético, sensor de luz. |
| Resistencia | 5 ATM + IP68 | 5 ATM + IP68 |
| Precios | Desde 319 euros | Desde 379 euros |
La pantalla gana en brillo, pasando de unos 2.000 nits del modelo anterior a 3.000 nits, y aunque sigue siendo del mismo tamaño, la nitidez y visibilidad han mejorado, especialmente en exteriores.
En cuanto al software, la llegada de Google Gemini vía One UI 8 marca una diferencia real: ya no dependemos únicamente de Bixby o Google Assistant. También se ha reorganizado el apartado de salud, con todos los datos accesibles en una sola vista, y se ha añadido la Barra de Tiempo para acceder rápidamente a tareas en segundo plano.
En deporte, el nuevo entrenador de carrera es más flexible y adaptable que el del Watch7, aunque se nota que está más orientado a corredores principiantes o intermedios.
Por último, aunque Samsung promete una batería un 8 % mayor, en la práctica la autonomía sigue siendo muy parecida, con uno o día y medio de uso en el modelo de 40 mm.
Análisis del Samsung Galaxy Watch8
Entrando en detalle, esto es todo lo que te vas a encontrar en el reloj de gama alta de Samsung.
Diseño y pantalla
El Galaxy Watch8 es un reloj elegante y cómodo. El nuevo cushion case hace que se ajuste mejor a la muñeca y le da un aire más minimalista. Personalmente, me parece más atractivo que el Watch7, y sobre todo más coherente con la identidad que Samsung busca para su línea. Mención especial merece el sistema Dynamic Lug para intercambiar correas, que funciona bien, aunque cuesta un poco manipularlo si tienes uñas cortas. A cambio, el reloj queda firme, incluso corriendo.
La pantalla es simplemente excelente. El panel Super AMOLED con 3.000 nits de brillo ofrece colores vivos, negros profundos y visibilidad perfecta al aire libre. No he tenido que forzar la vista en ningún momento, y en interiores basta con reducir el brillo para ahorrar batería.
Funciones
Aquí es donde Samsung ha afinado más. La reorganización de la interfaz y los widgets es un cambio que se nota en el día a día. Ya no hay que navegar entre menús interminables para llegar a las funciones de salud: ahora todo está a un par de toques. Las métricas de salud son de las más completas en el ecosistema Wear OS ya que el reloj mide ECG, presión arterial, saturación de oxígeno, temperatura de la piel, composición corporal, apnea del sueño y ahora también incorpora el índice antioxidante y la carga vascular.
El apartado deportivo sigue siendo sólido, con GPS multibanda que fija rápido la señal, aunque en precisión está un paso por detrás de relojes deportivos dedicados como Garmin o Polar. El nuevo entrenador de carrera es interesante, ya que tras un test de 12 minutos, el sistema te asigna un plan adaptado y lo ajusta según tu rendimiento.
Galaxy AI (Google Gemini)
Gemini es la gran novedad y, para nosotros, un paso en la dirección correcta. Durante las pruebas le pedí desde iniciar entrenamientos hasta buscar una receta con los ingredientes que tenía en casa. La mayoría de las veces respondió rápido y con información útil. Eso sí, no sustituye al uso del teléfono para tareas más complejas, ya que la pantalla pequeña limita la interacción. Pero como asistente rápido en la muñeca, es mucho más capaz que Bixby o Google Assistant en generaciones anteriores.
Abrir Google Maps con una orden de voz o añadir un recordatorio sin sacar el móvil es una ayuda bastante buena que, si bien no es una revolución, sí una mejora real.
Batería
Aquí llega el punto débil. En el modelo de 40 mm que probamos, la autonomía media fue de unas 25-30 horas con pantalla siempre activa y seguimiento de sueño. Con un uso más moderado y la pantalla apagada la mayor parte del tiempo, es posible acercarse a los dos días, pero nada más.
El GPS y el seguimiento de sueño con apnea activada son los que más consumen, como en generaciones anteriores. Para que te hagas una idea, una sesión de carrera de una hora puede bajar la batería un 15-20 %, lo que limita su uso como reloj deportivo en salidas largas.
Además, la carga es lenta: pasar del 0 % al 100 % me llevó casi dos horas, algo que en un dispositivo de este precio debería mejorar.
Opinión del Galaxy Watch8
El Samsung Galaxy Watch8 es, sin duda, el smartwatch más completo que la marca ha lanzado en años. Ha mejorado en diseño, pantalla y experiencia de uso, y la integración de Google Gemini le da un plus de inteligencia que se nota en el día a día. Sin embargo, no es perfecto: la autonomía sigue siendo su gran talón de Aquiles, el índice antioxidante necesita más precisión y el GPS, aunque correcto, no llega al nivel de los mejores relojes deportivos.
¿Es compatible con iPhone o solo con Android?
Esta es una de las dudas más habituales sobre el Galaxy Watch8, y en general sobre muchos smartwatches Android. La realidad es que este wearable está especialmente optimizado para el ecosistema Android, y más especialmente con dispositivos Samsung Galaxy. Eso no significa que no podamos emparejarlo con un iPhone, pero a costa de perder funciones clave como el control de cámara, las respuestas rápidas a notificaciones o la integración total con Gemini.
Bien es cierto que tanto el GPS como las métricas básicas funcionan, pero la experiencia se limita mucho y más aún, si tenemos en cuenta que no es una inversión deseñable. La realidad es que todo está pensado para mantener las cosas claras en cuanto a las filosofías de las marcas: si eres de iPhone, piensa mejor en un Apple Watch y si eres de Android y tienes un Galaxy, no encontrarás smartwatch mejor. Es más, el Galaxy Watch8 compite de tú a tú con el Apple Watch Series 11. Lo hace en todo lo relativo a las funciones de salud y mediciones, pero Samsung destaca en lo que a personalización se refiere.
¿Merece la pena actualizar desde un Watch7 o Watch6?
Con este tipo de dispositivos pasa un poco como con los smartphones. En este caso concreto, si venimos de un Galaxy Watch7, el salto no es tan radical. Como no puede ser de otra forma, hay aspectos que mejora su diseño y usabilidad. Además de que Gemini añade el punto diferenciador. Pero en aspectos del día a día como la batería o el rendimiento, siguen muy parejos.
el diseño cushion case y los 3.000 nits de brillo mejoran la usabilidad, y Gemini añade inteligencia conversacional útil para recordatorios o rutas rápidas. Si hablamos de un Watch6, sí merece la pena. Se gana en modernidad ya solo por el mero hecho de contar con Wear OS 6 con One UI 8, más almacenamiento y sensores más precisos.
