Como ocurre en todos los modelos que esta compañía ha lanzado en nuestro país, este incluye la capa de personalización Color OS (en su sexta versión y que es el mismo al que dan uso los smartphones de OPPO) que está por encima de Android Pie, que es la versión del sistema operativo de Google que integra este dispositivo. Las sensaciones que ofrece este trabajo no varían con las que ya hemos comentado en alguna ocasión: sencillez de uso con una reducida carga de consumo de recursos, pero siendo bastante intrusivo para el usuario. No nos disgusta, pero lo cierto es que se debe mejorar la utilización para que se tenga una mejor percepción. Eso sí, cero problemas de estabilidad, lo que es muy positivo para un fork.
Pasamos a indicar apartado por apartado todo lo que hemos conocido del Realme X2 una vez que lo hemos probado como terminal de uso habitual.
Índice
Diseño
Estéticamente no hay grandes novedades en este smartphone, ya que se siguen las líneas habituales que existen actualmente en los teléfonos móviles. Algo Que llama la atención de este modelo es que el cristal está por todas partes, lo que le permite ofrecer un aspecto bastante atractivo (por cierto, el plástico también está por ahí, algo que entre otras cosas posibilita que el dispositivo pese menos de 185 gramos a pesar de sus dimensiones: 158,7 x 75,2 x 8,6 milímetros).
Las huellas se quedan bastante marcadas, aunque bien es cierto que no es el peor modelo que hemos probado a este respecto. En lo que tiene que ver con el agarre este nos ha gustado en líneas generales -ya que el peso está bastante bien distribuido-, pero que el cristal delantero sobresalga de la carcasa bastante se hace notar en algunas ocasiones. Si hay que poner un calificativo a la ergonomía del Realme X2 este es solvencia… algo que también se deja notar en el uso de los botones hardware de los laterales, que es bastante cómodo y se localizan bien al darles uso (aunque su resistencia a la presión debería ser un poco mayor para evitar fallos).
El frontal es bastante limpio y los marcos reducidos -aunque el inferior es algo mayor-, lo que permite que el aprovechamiento sea superior del 84%, lo que da una buena impresión a la vista. La zona trasera sólo se ve rota por un módulo de la cámara grande y que sobresale de la carcasa… una pena que no esté centrado para que la consistencia al apoyarlo en una superficie plana sea mejor. Aquí no vas a encontrar el lector de huellas, ya que este se sitúa bajo la pantalla dando uso a tecnología óptica. Su respuesta es correcta, con una aceptable velocidad de funcionamiento pero que, en ocasiones, falla un poco si se lleva bastante prisa y no se realiza un gesto con firmeza. Eso sí, cumple perfectamente y da al Realme X2 un aspecto de actual.
Los laterales, bastante suaves en su acabado, no esconden grandes novedades aparte de una toma de auriculares, bien por Realme, en la zona inferior que acompaña al puerto USB tipo C y un altavoz que es potente…. Y mejor definido de lo que pensábamos en un primer momento. La verdad, es que nos ha sorprendido gratamente el dispositivo de la compañía asiática en este apartado.
Pantalla
La elección de panel es un modelo SuperAMOLED (lógico por el lugar elegido para el lector de huellas) y, en lo que tiene que ver con sus características las dimensiones son de 6,4 pulgadas con una resolución Full HD+ (lo que permite superar los 400 ppp de densidad de píxeles). En definición no hay problema alguno al darle uso como hemos comprobado, ya que por ejemplo las letras se ven con claridad independientemente del zoom que se utilice. Eso sí, los colores tienden a ser algo fríos por defecto, lo que hace que incluso el ángulo de visión sea algo mejor del esperado.
Por suerte, en el software incluido se ofrecen muchas opciones de configuración adicional, como por ejemplo diferentes combinaciones de colores y, además, opciones como la gestión de la pantalla Always On. Por cierto, que el ajuste del brillo automático es bastante bueno, con una rapidez bastante interesante a la hora de reconocer la luz ambiente, y la potencia supera con bastante comodidad los 300 nits en el uso habitual, lo que permite que en exteriores no se tenga una mala experiencia visual. Eso sí, el contraste es mejorable.
El Realme X2 incluye un notch tipo gota de agua que no entorpece la visualización de contenidos en ningún momento y cumple perfectamente su función -con un buen acabado a su alrededor, evitando sombras que sí hemos visto en otros modelos de su mismo rango de precio-. Además, al comprobar la tactilidad no hemos visto fallo alguno. Por cierto, un par de detalles que se deben tener en cuenta de este componente: el ratio que utiliza es de 19.5:9 y no le falta protección Gorilla Glass, en su quinta versión, lo que ha permitido que en el día a día, no se tuvieran grandes desperfectos al darle un uso habitual -incluyendo su transporte en el bolsillo del pantalón-.
Un componente correcto, con algunos pequeños defectos en las imágenes que se muestran, como puede ser ese contraste que debería estar mucho mejor compensado ya que los grises verdean un poco. Pero, eso sí, se cumple sin problemas con juegos y contenidos multimedia pese a no llegar a los 90 Hz… algo lógico ya que su precio no lo permite.
Hardware
Hay que reconocer que este dispositivo es curioso en lo que tiene que ver con los componentes esenciales. Esto lo decimos ya que incluye una buena cantidad de RAM (existen modelos de seis y ocho gigas) que, en general, es lo que se encuentra en los dispositivos de gama alta. Pero el procesador no es de este tipo, ya que el integrado es un Snapdragon 730G que está fabricado con tecnología de 8 nanómetros. Los dos núcleos más potentes utilizan arquitectura Kryo 470 a una frecuencia máxima de 2,2 GHz, por lo que su capacidad es bastante buena y tiene ciertas mejoras para que el rendimiento gráfico de la Adreno 618 sea algo superior al habitual.
Con todos estos condimentos, y un almacenamiento tipo UFS 2.1, lo que ha demostrado en las pruebas es un acierto ya que la cantidad de datos que permite enviar (siempre mejor en lectura que escritura) encaja perfectamente con el SoC antes mencionado. El caso, es que la experiencia de uso es realmente buena, con el único impedimento de Color OS que en ocasiones se deja notar, pero sin llegar a producir un lag desmesurado. Bien con desarrollos sencillos, con los juegos como PUBG Mobile, con el que demostró una buena capacidad el Realme X2.
Estos son algunos ejemplos de lo que es capaz de hacer el smartphone que hemos probado con las pruebas de rendimiento habituales que utilizamos en MovilZona (la configuración es de 8 GB de RAM; y 128 de almacenamiento):
No hemos detectado fallos en lo que tiene que ver con la conectividad, ya que la cobertura WiFi nos ha dejado cifras habituales en los dispositivos móviles en la actualidad. El chip NFC está presente, lo que es todo un acierto, y la versión Bluetooth es la 5.0. Por cierto, en este caso, en alguna ocasión, al emparejar el Realme X2 con auriculares con manos libres al colgar una llamada la fluidez de la comunicación baja algunos enteros y la mejor solución es apagar y encender de nuevo el accesorio para comenzar desde cero. El caso es que el dispositivo cumple sobradamente con lo que un usuario medio puede necesitar y la buena cantidad de memoria, le hace ser solvente en todo tipo de situaciones… bastante bien, la verdad.
Autonomía
Aquí se mantiene en el dispositivo de Realme el buen hacer que ofrecen desde hace tiempo los modelos de OPPO. La carga de la batería integrada es de 4.000 mAh, una cantidad notable y que es adecuada para las dimensiones que tiene el dispositivo -y, de esta forma, asegura un buen comportamiento en el tiempo de uso sin tener que enchufar el terminal a la corriente. El caso, es que lo mínimo que hemos conseguido con un uso habitual es un día y medio de uso, alcanzando casi los dos si no se abusa de la pantalla. Esto quiere decir que la combinación hardware y software es buena (algo agresivo Color OS con las aplicaciones, todo hay que decirlo) y, por lo tanto, se consiguen buenos resultados. Con el panel siempre activo los tiempos se quedan en unas estupendas ocho horas de media, lo que se debe en gran parte a que el brillo no es excesivamente alto, pero no es menos cierto que la gestión del consumo del Realme X2 es buena.
Como es lógico pensar no hay opción de carga inalámbrica en este smartphone, ya que su precio hace que no se pueda incluir, pero lo que sí incluye es tecnología VOOC 4.0 de OPPO para la rápida. Esta es de las mejores que existen en la actualidad y, además, siempre sin problemas de sobrecalentamiento -importante tener en cuenta que para aprovecharla es necesario dar uso al adaptador de corriente y el cable incluidos en la caja-. Los tiempos obtenidos en las pruebas son excelentes y, por ejemplo, se puede alcanzar siempre el 65% de rellenado de la batería en 30 minutos…. Aunque, curiosamente, en alguna ocasión hay bajadas inesperadas, pero esto sucede muy poco (y se puede deber al uso en segundo plano de aplicaciones). El caso, es que se comporta de forma excelente y, sin duda, este apartado es de lo mejor que ofrece el Realme X2.
Cámaras
Aquí el terminal que hemos probado también se posiciona por encima de los que tienen un precio parecido ya que, al menos en cantidad, tiene un buen repertorio de sensores. Nada menos que son cuatro los que integra, algunos con funciones que no son especialmente habituales y que se hacen notar. Son los siguientes:
- Principal: 64 MP de Samsung con focal F:1.8 y PDAF
- Gran angular: 8 MP con apertura F:2.3
- Macro: 2 MP con apertura focal F:2.4
- Profundidad: 2 MP con focal F:2.4
Los resultados, en general, son mejores de lo esperado. El detalle es grande, y la definición alta con una representación de los colores bastante fiable (tiende a sobresaturar un poco todo hay que decirlo) pero se consiguen fotos de alta calidad ya que el rango dinámico es alto y, para nuestra sorpresa, el balance de blancos muy equilibrado. Dejando a un lado el gran tamaño de las tomas a 64 MP, que ganan un poco más de definición -pero no excesiva a si se utiliza el estándar de 16 megapíxeles-, lo cierto es que el Realme X2 se comporta muy bien.
Un ejemplo de lo que se puede conseguir con el dispositivo del que hablamos son las siguientes fotografías:
La pérdida en las fotos con poca luz existe, es evidente, pero menor que en otros modelos donde se nota con más claridad (siempre hablamos para su rango de precio, recordamos) y, además, el sensor propio para macro se deja notar con unos resultados realmente interesantes y que creemos que son un acierto completo. Bien, sin grandes alardes, con el angular.
Los retratos con desenfoque son correctos, con bastante definición pero con algunos problemas de fondo que no son sencillos (ya sea por excesiva o poca luz) y, el HDR realiza su función de forma muy positiva y, en general, se tiene la tendencia a dejarlo siempre activado ya que la ganancia es evidente.
La aplicación es la habitual que existe en los terminales con Color OS, por lo que hablamos de un desarrollo que ofrece una gran cantidad de opciones bien distribuida y que se maneja con gran facilidad. Todo está bien centralizado y su uso no implica un aumento del retardo al obtener una foto. No le falta IA para reconocer escenas y, la verdad, es que está bastante bien.
En lo referente al vídeo, es claro que la falta de estabilización óptica se deja notar, ya que en algunos momentos se pierde definición al grabar y, además, el enfoque por ello se ve perjudicado. En general los resultados son más que correctos, con opción de llegar a 4K, y por lo tanto se cumple sin problemas… pero sin especiales alardes.
Conclusión
Pues lo cierto es que por 299 euros no hay muchos terminales que ofrezcan tanto y tan bueno en el mercado, por lo que a Xiaomi le ha salido un rival de gran altura. Ofrece un rendimiento el Realme X2, con una autonomía muy buena y una capacidad fotográfica más que decente (lástima esa falta de estabilización óptica para rozar la perfección por lo que cuesta). Además, su diseño no es para nada malo, y cumple para quedar bien en la mano.
La pantalla, cumpliendo, es algo mejorable en este smartphone, pero no empaña un conjunto sólido y con pocas fisuras. Eso sí, Color OS es un fork excesivamente intrusivo que le hace perder puntuación al terminal que, la verdad, creemos que es una de las mejores opciones que pueden existir ahora mismo en el mercado si no deseas gastarte mucho. Hay que revisar siempre su posible compra.
Lo mejor
- Excelente autonomía y carga rápida
- Buen resultado general el hacer fotos
- Diseño atractivo
Lo peor
- La calidad de la pantalla es mejorable
- Color OS es un fork muy intrusivo
