No hay grandes novedades en lo que tiene que ver con el software, ya que todo es exactamente lo mismo que encontramos en su momento en el OnePlus 7T, por lo que hablamos de un smartphone que llega con sistema operativo Android 10 y que por encima utiliza la capa Oxygen OS. Hablamos de uno de los mejores trabajos que se ofrecen en la actualidad ya que su uso es sencillo, los gestos están presentes y, además, no come apenas recursos. Una vez que se utiliza se encuentran muchas cosas añadidas que merecen la pena, y por lo tanto es un acierto que la compañía asiática mantenga la apuesta por su trabajo.
A continuación, dejamos todo lo que nos ha parecido el OnePlus 7T Pro, tanto en el uso habitual como en las pruebas de rendimiento. Y, lo cierto, es que es un muy buen teléfono, todo hay que decirlo.
Índice
Diseño
No hay novedades muy importantes en este apartado respecto al teléfono al que sustituye en el mercado. Así, aparte de contar con metal en su fabricación lo que siempre aporta un aspecto premium, el color del modelo que hemos probado es el denominado Haze Blue, que incluye algunos reflejos turquesa y que, eso sí, es algo mate lo que permite que las huellas no sean un gran problema.
Las líneas se mantienen ya que son suaves -con una buena curvatura en los laterales- y esto hace que el acabado sea tan útil como llamativo y, además, el agarre es bastante cómodo lo que es una buena noticia ya que hemos comprobado que en largas sesiones de uso como por ejemplo al jugar o leer páginas web, no hay un gran cansancio por sujetar al OnePlus 7T Pro. Es decir, que la ergonomía es buena.
En lo que tiene que ver con la distribución de los botones hardware, no hay sorpresas. En la parte izquierda está el propio de control de volumen que está bien ubicado y que, al igual que ofrece el de encendido en la parte derecha, la presión a ejercer es correcta y encaja perfectamente en el diseño del teléfono (y no bailan nada de nada). Por cierto, se incluye el habitual botón de la forma que permite establecer modos de uso –Alert Slider– como por ejemplo en el que se pone en silencio al dispositivo, que están en la parte derecha y que, eso sí, en ocasiones no se accede a él con sólo el uso de una mano de la forma más cómoda posible.
La parte trasera, es muy limpia estéticamente hablando, y sólo se rompe por el módulo de la cámara que, al contrario que en el modelo 7T, tiene un encapsulado que se orienta en vertical y que es bastante prominente… pero debido a sus dimensiones, al colocar el terminal en una superficie lisa este no se mueve casi nada. Vamos, que lo que por un lado es criticable, por otro es un acierto.
La zona superior no tiene grandes elementos, aparte del espacio para la cámara selfie retráctil, se repite la selección respecto a la versión anterior. Y en la inferior es donde está el resto: USB tipo C; ranuras para la tarjetas SIM y, como no, uno de los dos altavoces que se incluyen en el OnePlus 7T Pro. Si buscas toma de auriculares, esto ya debes olvidarlo en los teléfonos de la firma ya que la decisión de eliminarlo parece que es definitiva.
En resumen, como es lógico al ser una evolución, el diseño de este OnePlus 7T Pro es continuista. Algunos detalles son diferentes, como el color que hemos indicado, pero no hay grandes sorpresas en líneas generales. Eso sí, no deja de ser un dispositivo atractivo y que para nada desentona en la gama alta.
Pantalla
No hay cambio en las dimensiones que tiene este componente respecto al teléfono al que viene a sustituir, ya que se mantienen en 6,67 pulgadas. Es decir, espacio más que de sobra para que los vídeos se disfruten perfectamente, así como los juegos. Y esto es especialmente interesante, ya que los 90 Hz siguen siendo una marca de la casa en el panel Fluid AMOLED que integra y que tiene una resolución QHD+ (lo que hace que su densidad de píxeles sea de 516 ppp).
Esto hace que la definición sea excelente, independientemente de los contenidos que se muestran, y es de las mejores que existen en la actualidad. No hemos detectado fallo alguno en la representación de los colores, pero por si es necesario realizar retoques, por software es posible modificar muchos parámetros de la visualización, como ciertas representaciones; la posibilidad de seleccionar la frecuencia que utiliza el panel; o una Mejora de vídeo que, sorprendentemente, es bastante efectiva ya que hablamos de un componente que es compatible con HDR10.
Por cierto, que la pantalla incluye protección Gorilla Glass 5 y, en las pruebas que hemos realizado, responde a la perfección ante pequeños inconvenientes como pueden ser las llaves en el bolsillo. Debido a la ausencia de notch, el aspecto del OnePlus 7T Pro es simétrico -algo que nos gusta mucho- y el aprovechamiento que ofrece en su frontal donde los marcos son muy pequeños supera el 90% sin el más mínimo problema.
El brillo es potente, no hay duda, ya que no son pocas las ocasiones donde se superan en modo automático los 450 nits (por cierto que esta gestión, como ocurre con el 7T, en general deja el panel más oscuro de lo deseable, algo que se puede arreglar con una actualización) y, tanto el ángulo de visión como el contraste nos parece muy bueno. Sin duda, el OnePlus 7T Pro integra un gran panel que sin sufrir una gran evolución, sigue siendo de lo mejor que se puede encontrar en la actualidad… y en especial es positivo el uso de los 90 Hz.
Hardware
Aquí encontramos el mayor salto evolutivo respecto al OnePlus 7 Pro (pero no tanto frente al 7T). Esto lo decimos ya que el procesador integrado es un Snapdragon 855+, un componente que es algo más potente en líneas generales pero donde mejora especialmente con los juegos ya que la Adreno 640 funciona a 700 MHz. El caso, es que al ejecutar títulos existentes, como Call of Duty o PUBG Mobile, la experiencia de uso es excelente, con una fluidez realmente alta y el lag es algo que no vimos en ningún momento -eso sí, en algunos momentos, la temperatura no se controla con la eficiencia esperada-.
Esto también se consigue gracias a que la RAM es más que suficiente, se incluyen 8 GB, una cantidad notable que permite que tanto la edición de vídeo como la multitarea sean un juego de niños para el OnePlus 7T Pro. Por cierto, donde sí que se nota una gran calidad es en el almacenamiento interno, que es de 256 gigas tipo UFS 3.0, por lo que la transferencia de información es muy alta y, por lo tanto, todo “corre” con una sensación de solvencia muy alta. Eso sí nada de poder ampliar esta opción.
Estos son algunos de los resultados que obtuvimos en las pruebas de rendimiento con el OnePlus 7T Pro:
La conectividad es completa, ya que no le falta nada a este modelo, incluido NFC. Al acceder a redes WiFi comprobamos que la búsqueda rápida y la velocidad de funcionamiento es buena, con una más que aceptable cobertura que permiten que no desentone nunca el terminal. El Bluetooth funciona correctamente, pero en ocasiones hemos comprobado que existen algunos cortes al transmitir música, y esto es algo aleatorio, por lo que es difícil conocer la razón por la que ocurre. Curiosamente, con los coches, todo va a las mil maravillas.
El lector de huellas, integrado en la pantalla, funciona bastante bien en rapidez y fiabilidad, por lo que el uso es cómodo y eficiente. Esto ya ha dejado de ser una sorpresa el uso de una lente más grande hace que el OnePlus 7T Pro sea de lo mejor en el mercado en estos momentos. Eso sí, una pena que no ofrezca certificación frente al agua y el polvo este modelo, ya que si bien hemos comprobado que las salpicaduras no le afectan, al no tener esta “garantía,” hay que andarse con cuidado.
Importante destacar que el sonido que se consigue con el OnePlus 7T Pro es estéreo, ya que incluye dos altavoces en su frontal. Es compatible con Dolby Atmos y esto se deja notar. Los medios y los altos se definen bastante bien, pero con los bajos hay cierta tendencia a la dispersión que hace que en ocasiones lo que se escucha baje el nivel. Pero, eso sí, todo suena bastante bien. Como en los vídeos y los juegos.
Autonomía
Lo primero que tenemos que decir en este apartado es que el amperaje de la batería es de 4.085 mAh (sí, ochenta y cinco más que en el modelo anterior de la firma). No es una gran ganancia, pero algo es algo y al menos se demuestra deseo de mejorar por parte de la firma -al menos en lo que tiene que ver con buscar más espacio a ocupar o que la densidad de las celdas sea superior-. Probamos intensamente el OnePlus 7T Pro y, lo cierto, es que los resultados han sido bastante satisfactorios, ya que como mínimo con un uso normal se puede conseguir un día y medio de uso… y, en alguna ocasión, algo más. Oxygen OS se comporta de forma admirable a la hora de controlar el gasto, y el hardware está bien dimensionado, por lo que se cumple sobradamente por parte del equipo.
Con la pantalla siempre encendida las cosas van igual de bien, ya que supera las siete horas de reproducción es completamente posible y, si se abusa del brillo, no decae el buen comportamiento ya que apenas desciende 45 minutos el tiempo de uso. Por lo tanto, hablamos de un smartphone que se coloca muy cerca del Huawei P30, el modelo que por el momento creemos que ofrece la mejor autonomía del mercado dentro de la gama alta.
En lo que tiene que ver con opciones adicionales, hay que decir que este modelo no incluye opción inalámbrica y, esto, es algo que debería estar presente ya que hablamos de un terminal que desea competir entre los «top», y además hubiera sido un buen momento para diferenciarse del modelo al que sustituye. Eso sí, no le falta carga rápida tipo Warp Charge, que ofrece una potencia de 30 W y que, con algunas mejoras en los algoritmos es algo más veloz y consigue llegar al 55% en 30 minutos sin muchos problemas (su control del calor es excelente, por cierto).
Cámaras
Tres son los sensores que se incluyen en el OnePlus 7T Pro, y prácticamente son los mismos actores con algunos cambios que hacen que se refieren los resultados que se obtienen a la hora de hacer fotos con el smartphone del que hablamos. Este es el hardware integrado:
- Sensor principal Sony IMX 586 48 MP (26mm), con focal F:1.6, PDAF, estabilización óptica y enfoque por láser
- Sensor para gran angular de 16 MP (17mm) con apertura F:2.4, 117 grados y estabilización EIS
- Sensor telefoto de 8 MP (78 mm) con focal F:2.2, OIS y zoom 3X
- Sensor selfie de 16 MP (25 mm) con focal F:2.0
No son muchas las mejoras, como una distancia focal mejor en el tercer sensor antes mencionado lo que permite que, por ejemplo se trabaje algo mejor con el zoom (a destacar un Modo macro mejorado y con identidad propia) . Por lo demás, de forma efectiva son muchas las similitudes en el hardware que tiene este dispositivo con el 7 Pro. Evidentemente, no le falta este modelo ayuda a la hora de hacer fotos ya que reconoce las escenas gracias al uso de IA.
Lo primero es dejar unos ejemplos donde se puede ver lo que es posible conseguir en líneas generales con el smartphone en situaciones habituales:
Como se puede comprobar, estamos ante un teléfono que ofrece unos buenos resultados a la hora de hacer fotos y que, para la inmensa mayoría, será más que suficiente en todo tipo de situaciones. Buen rango dinámico, hay que decir que los colores se representan bien, ya que el contraste se trabaja de forma muy adecuada. Sufre con el balance de blancos en escenas complejas, especialmente con mucha luz, pero no hay ni mucho ruido ni graves distorsiones. Cuando la luz es menor, sin llegar a ser de noche, hay que decir que el detalle se mantiene bien y que, por lo tanto, se trabaja perfectamente con la apertura del sensor principal (eso sí, aquí en ocasiones se aprecia un poco de grano y la velocidad del enfoque se reduce).
En el Modo noche hay que decir que los resultados son bastante convincentes, pero no llega al nivel de los Huawei P30, por poner un ejemplo. Sufre menos de lo esperado con luz artificial, donde hemos comprobado que los destellos son bien asumidos, pero a la hora de añadir luminosidad, hay momentos y situaciones donde los colores dejan de tener realismo y aparece ruido.
Como en la generación anterior, los retratos con efecto bokeh nos han gustado mucho ya que se perfila de forma muy buena incluso con fondos complicados, y esto no impide que la imagen principal quede completamente nítida. Y, al dar uso al gran angular, hay que decir que este es uno de los pocos modelos -junto con los Samsung- que no añade imperfecciones en los laterales de las fotos resultantes (por cierto, el Zoom 3X está perfectamente implementado y no se aprecia mucha pérdida respecto al original).
Con una aplicación correcta y con suficientes posibilidades (es posible manejarla con sólo una mano), las grabaciones en vídeo son buenas, pero creemos que el OnePlus 7T Pro puede mejorar, ya que es posible exprimir un poco más a la estabilización óptica. No es que haga malos vídeos, pero tanto el ajuste automático como la gestión de la luz en momentos complejos es mejorable. Eso sí, graba a 4K a 60 FPS sin el más mínimo problema.
Conclusión
Lo cierto es que el OnePlus 7T Pro es un gran teléfono, se mire por donde se mire. Funciona realmente bien y está sobrado de potencia. Además, su pantalla es excelente, con una calidad muy alta, y la autonomía está entre las tres mejores del mercado de gama alta sin la más mínima duda. Tiene aciertos, como el nuevo procesador, y no desentona prácticamente ningún apartado.
Dicho esto, hay cosas a mejorar, como la falta de carga inalámbrica ya que hablamos de un modelo de gama alta, así como algo de estancamiento en las fotografías respecto al modelo al que sustituye. ¿Suficientes mejoras como para realizar un cambio por parte de los usuarios? Lo cierto es que en algunos apartados sí, especialmente si se es amante de los juegos, pero quizá se podía esperar un poco más en este salto evolutivo que, evidentemente, existe. Además, no se debe olvidar que llega con Android 10.
Lo mejor
- Excelente rendimiento, especialmente con los juegos
- Pantalla de gran calidad
- Llega con Android 10
Lo peor
- Ofrece avances, pero algunos son menores
- No incluye carga inalámbrica
- No es compatible con el estándar IP
