Durante años, la percepción general ha sido que las pantallas de los iPhone o los modelos más avanzados de Samsung dominan el mercado, sobe todo teniendo en cuenta que este último es un especialista en el desarrollo de paneles de alta calidad. Sin embargo, los análisis especializados cuentan otra historia.
Así, por segundo año consecutivo, DxOMark, el prestigioso laboratorio de pruebas de imagen y sonido, ha coronado a un dispositivo de Google como el líder en calidad de pantalla. Y es que el año pasado fue el Pixel 9 Pro XL quien obtuvo este reconocimiento, un ‘premio’ que 2025 va a caer en los brazos de su sucesor, el Google Pixel 10 Pro XL. De modo que no solo es uno de los móviles con mejor cámara que hay ahora mismo a la venta, sino también el que mejor calidad de imagen ofrece, asegurando una experiencia de primer nivel en varios de sus apartados, pese a que el rendimiento de su procesador está algo más por debajo que los de la competencia.
Un panel sobresaliente en todos los frentes
El Pixel 10 Pro XL monta un panel OLED LTPO de 6,8 pulgadas con resolución de 2992 x 1344 píxeles, frecuencia de actualización de 120 Hz y protección Gorilla Glass Victus 2.
Sobre el papel, no difiere demasiado de su antecesor. La diferencia está en los pequeños ajustes que encontramos en este listado de especificaciones, como son un brillo máximo HDR de 3300 nits, un brillo sostenido de 2200 nits en toda la pantalla y la posibilidad de duplicar la frecuencia de modulación PWM a 480 Hz, lo que reduce la fatiga visual en algunos escenarios.
Contando con todo ello, DxOMark otorga al Pixel 10 Pro XL una puntuación global de 161 puntos, superando por un margen mínimo al Samsung Galaxy S25 Ultra, su rival más cercano.
Puntos fuertes según DxOMark
El Pixel 10 Pro XL destaca, más allá de por su brillo máximo, su tamaño o su resolución, según DxOMark, por la enorme precisión del color. Ya sea en interiores, exteriores, con luz intensa o en entornos oscuros, la fidelidad cromática es sobresaliente. Aquí la prestigiosa firma de análisis destaca su función de “Tono Adaptativo” que ajusta el punto blanco en tiempo real según la iluminación ambiental,.
Otro apartado en el que sobresale es la legibilidad. Aunque no alcanza el brillo máximo de algunos rivales, quedando por detrás de 4 o 5 modelos de la competencia, en exteriores activa un modo de alto brillo que supera los 3000 nits, garantizando una visibilidad excelente incluso bajo la luz directa del sol, algo que hoy en día es muy valorado por los usuarios.
También es excepcionalmente bueno, el rendimiento en video HDR10, presumiendo de un brillo equilibrado, un contraste preciso y colores muy cercanos a la realidad que crean una experiencia inmersiva tanto en interiores como en escenas con poca luz. A esto se suma una respuesta táctil rápida y precisa, que lo convierte en una opción muy atractiva para los jugadores móviles.
DxOMark además le concedió la Eye Comfort Label, gracias a su eficaz filtro de luz azul, que reduce la fatiga ocular sin comprometer la naturalidad de los colores.
Aspectos a mejorar
Pese a su excelente desempeño, el análisis señala que a a la hora de reproducir contenido SDR, el brillo puede quedarse corto en determinadas situaciones, de igual forma que duante las pruebas se detectaron pequeñas inconsistencias de color en ciertas zonas de la pantalla.
Al mirarla desde ángulos pronunciados, aparecen pérdidas de luminancia y, aunque la frecuencia PWM puede configurarse a 480 Hz, el parpadeo todavía puede resultar molesto para usuarios sensibles.
