Hay móviles que intentan destacar por una única gran novedad, sobre todo en un momento donde los teléfonos han evolucionado tanto que innovar es casi imposible. Y luego hay otros que prefieren construir una experiencia equilibrada donde casi todo funciona bien. Aquí es donde entra en juego el Xiaomi 17T Pro que acabamos de analizar.
Vaya por delante que se trata de un teléfono que no pretende ser un “Ultra killer” ni revolucionar el mercado, pero sí convertirse en ese teléfono premium que mucha gente puede comprar sin entrar en cifras absurdas de cuatro dígitos.
Sí, es cierto que su precio aún es elevado, per la clave está en ver a sus antecesores. Tanto el Xiaomi 15T como el 15T Pro bajaron de precio entre 200 y 300 euros en apenas un par de meses, y con esta rebaja el Xiaomi 17T Pro no tiene rival.
Lo mejor del Xiaomi 17T Pro
Tras analizar a fondo del smartphone, esto es lo que más me ha gustado del nuevo gama alta de la firma. Son 3 de sus grandes características que, consecuentemente, me hacen situarlo casi más en la parte premium del catálogo de Xiaomi que dentro de la gama alta que indica su precio.
Batería de nivel
La primera característica que más convence es, sin discusión, la batería.
Xiaomi ha montado aquí una enorme batería de silicio-carbono de 7000 mAh que cambia bastante la experiencia diaria. No hablamos simplemente de aguantar el día con holgura (algo que ya se da por hecho en este segmento), sino de olvidarse del cargador durante jornadas muy intensas o incluso acercarse a los dos días con un uso más razonable.
La diferencia se nota especialmente cuando haces muchas fotos, juegas, consumes vídeo o trabajas desde el móvil. Mientras otros teléfonos premium siguen obligando a mirar el porcentaje de batería al caer la tarde, el Xiaomi 17T Pro transmite mucha tranquilidad.
Además, la carga rápida de 100 W hace que recuperar energía lleve apenas unos minutos, y tener 50 W inalámbricos sigue siendo poco habitual incluso en rivales mucho más caros.
Pantalla top
La segunda gran virtud es su pantalla. Xiaomi vuelve a demostrar que pocas marcas dominan tan bien este apartado en relación calidad-precio. El panel AMOLED de 6,83 pulgadas con resolución 1,5K, refresco de 144 Hz y hasta 3500 nits de brillo ofrece una experiencia visual excelente.
El móvil se ve especialmente bien en exteriores, algo que muchas veces solo se aprecia de verdad cuando llega el verano o pasas muchas horas fuera de casa.
También convence a la hora de consumir contenido multimedia, jugar o simplemente navegar, gracias a una fluidez que se percibe inmediata. Aunque los 144 Hz no siempre se aprovechan al máximo en todas las apps, la sensación general sí transmite ese toque de teléfono claramente premium.
Cámara con teleobjetivo
Para el final hemos dejado probablemente la característica más diferencial del Xiaomi 17T Pro: su cámara con teleobjetivo de 5 aumentos. Mientras muchas marcas priorizan un sensor principal enorme y relegan el zoom a algo anecdótico o a los flagship de su catálogo, Xiaomi ha hecho justo lo contrario y el resultado tiene bastante sentido.
Ese teleobjetivo periscópico de 50 MP desarrollado junto a Leica es sorprendentemente útil para fotografía real. Conciertos, viajes, arquitectura, retratos o incluso fotos urbanas ganan mucho gracias a un zoom óptico capaz y convincente. Tener alcance sin perder calidad sigue siendo algo poco habitual fuera de móviles mucho más caros.
La cámara principal también ofrece muy buenos resultados, con colores agradables y un procesado bastante equilibrado, pero el teleobjetivo es claramente lo que le da personalidad al conjunto.
Hay cosas que mejorar
Ahora bien, no todo enamora en el Xiaomi 17T Pro y hay dos aspectos que dejan cierto sabor a oportunidad perdida.
Ultra gran angular
El tercer sensor que protagoniza la cámara del Xiaomi 17T Pro funciona, cumple y sirve para salir del paso, pero está claramente un escalón por debajo del resto del sistema fotográfico.
En fotografía nocturna pierde mucho detalle, no destaca en nitidez y transmite la sensación de que Xiaomi ha recortado justo en el sensor menos prioritario.
El software es bueno, pero…
El segundo punto débil tiene que ver con HyperOS. El sistema funciona muy fluido, es rápido y tiene muchísimas funciones, pero Xiaomi sigue empeñada en incluir aplicaciones preinstaladas que sobran.
No es algo dramático porque muchas pueden eliminarse en minutos, pero en un móvil que ronda este precio uno espera una experiencia algo más limpia desde el primer encendido.
