Encontrar un teléfono asequible que responda bien con el paso del tiempo no es tarea sencilla, pero Samsung ha movido ficha. Y lo hace como nos gusta, lanzando un nuevo modelo, más barato que su antecesor. Y eso, en un momento donde la crisis de las RAM obliga a subir costes, se agradece una barbaridad
El nuevo Samsung Galaxy A18 se unía no hace mucho al catálogo de 2026 como la opción más económica de la marca surcoreana, recortando en precio pero manteniendo funciones que hasta hace poco eran exclusivas de gamas superiores. Y lo mejor de todo es que cuesta 279 euros, 10 euros menos que el Galaxy A17, fijándose como el modelo más barato de toda la marca (sin contar ofertas de tiendas y terceros, claro).
Barato, ¿pero bueno?
Lógicamente, quien espere un terminal a la altura de los Galaxy S26 está muy equivocado. Pero eso no quiere decir que el Galaxy A18 sea malo, para nada. Simplemente hay que tener en cuenta su rango de precio.
El teléfono destaca por un cuerpo estilizado de 7,7 mm de grosor, pero, además de cómodo, resulta bastante resistente gracias al cristal Corning Gorilla Glass 3 en el frontal y a la protección IP64 contra el polvo y las salpicaduras de agua, un detalle muy a agradecer en este segmento.
En el interior, la memoria LPDDR5 mejorada se apoya en el sistema RAM Plus para ofrecer una multitarea fluida al alternar entre redes sociales, reproducción en streaming y aplicaciones habituales. Tenemos opciones de 4 u 8 GB y un almacenamiento de hasta 256 Gb. Todo ello corriendo bajo la capa One UI 9, de las mejores del mercado y que presume de una de las mejores suites de inteligencia artificial.
Su apartado fotográfico cumple con creces gracias a un módulo triple liderado por una cámara principal de 50 MP, un ultra gran angular de 5 MP para paisajes o fotos de grupo y un sensor macro de 2 MP.
Pero, sin duda, el verdadero punto fuerte de este Galaxy A18 frente a la competencia está en su durabilidad. Samsung garantiza hasta 6 años de actualizaciones del sistema operativo y parches de seguridad, una cifra insuperable en la gama de entrada que asegura una larga vida útil sin quedarse obsoleto. Te aseguras recibir actualziaciones de sistema, como mínimo, hasta principios de la próxima década.
De esta forma, el Samsung Galaxy A18 demuestra que no hace falta gastar de más para tener un teléfono moderno, protegido y con soporte para muchos años. Su combinación de One UI 9, funciones de IA y sus interesantes 6 años de actualizaciones lo posicionan como la compra más sensata de la gama económica este año, quedando a la altura de teléfonos de la talla del Redmi 17, protagonizado por una colosal batería de 7.500 mAh con carga rápida de 45 W, el POCO C95 con su pantalla de 120 Hz y altavoces estéreo potentes, o el vivo V70 Lite con conectividad 5G y una cámara frontal de alta resolución.
