Desde que tenemos el vivo X500 Pro Max en nuestras manos, hemos hecho innumerables pruebas fotográficas para comprobar de lo que es capaz, pero hay pruebas que van más allá, como la última que hemos realizado en lo más alto del Teide, el pico más alto de España, con una altitud de 3.718 metros sobre el nivel del mar. Aquí hemos llevado el teléfono para, junto a su extensor, multiplicar el zoom equivalente hasta los 400 mm.
En este caso, además de tratar de conseguir fotos impactantes, hemos tenido en cuenta la necesidad de pedirle resultados innovadores para la mayoría de teléfonos, lo que nos ha terminado sorprendiendo más si cabe, pues parece prácticamente imposible que este vivo X500 Pro Max no consiga una imagen sorprendente.
Las fotos del vivo X500 Pro Max en el Teide
Ante todas las imágenes que hemos tomado, llama la atención cómo de manera constante el vivo X500 Pro Max es capaz de mantener la consistencia de sus imágenes, desde los 15 mm hasta los 400 mm del extensor e incluso más allá, gracias a su sistema digital que multiplica sus posibilidades.
Esta primera fotografía al atardecer nos permite ver la capacidad de respuesta ante una puesta de sol destacada, donde la lente, haciendo uso de los 24 mm, consigue levantar las luces con el sistema HDR inteligente que ha hecho realidad junto a ZEISS. Todo ello con un ISO limitado a 67.
Un resultado que se vuelve todavía más impresionante si, manteniendo los 24 mm, ponemos el punto de enfoque en el cielo, para darle protagonismo a la puesta de sol y donde, a pesar de que perdemos algo de información por las zonas oscuras, la nitidez habla por sí misma de las capacidades del smartphone.
Aunque lo más impactante del vivo X500 Pro Max llega en las largas distancias, donde este carrusel de imágenes nos demuestra cómo cambia la imagen desde los 48 mm de la primera toma hasta los 400 mm que ofrece el teleconvertidor de vivo. Un salto que cambia rotundamente el paisaje, pero mantiene los detalles, colores y nitidez, propiciando que tengamos la sensación de estar utilizando una cámara fotográfica con un objetivo de mayor alcance.
Esta sensación se sigue sucediendo hasta los 800 mm, donde la física deja de estar en juego y es el software el que procesa la información, para que, por sorprendente que parezca, el smartphone siga dando unos resultados muy dignos a pesar de que en los 1600 mm la calima y la nube empiezan a complicar el resultado. Pues de principio a fin podemos ver perfectamente las pilonas del teleférico que discurren por la ladera de la montaña formada por sedimentos volcánicos de hace miles de años.
No cabe duda de que vivo y ZEISS han conseguido que este smartphone sea uno de los más versátiles del mercado gracias a piezas clave de su configuración, como el sensor de 1/1,4 pulgadas del teleobjetivo y el Extensor ZEISS Gen 2 Ultra, lo que demuestra que su elevado coste puede valer la pena si somos muy exigentes en cuanto a fotografía.
