Desde que Android introdujo la posibilidad de ver el porcentaje de salud de la batería vivo obsesionado con consultarlo periódicamente. Este dato puede resultar alarmante para los usuarios si no conocen cómo funciona el proceso de desgaste, así que he venido a contar mi experiencia personal.
Hace cosa de dos años me compré un Google Pixel 8a para adentrarme en la experiencia Pixel de manera económica por si acaso no me convencía. Hoy por hoy, nunca he probado un teléfono Android similar y llevo usándolo de manera ininterrumpida todos los días. Sin embargo, al entrar en la sección de salud de la batería dentro de los ajustes de Batería, su autonomía total era de un 85%.
Haber perdido un 15 % de la capacidad original de la batería en aproximadamente 22 meses puede generar cierto alarmismo, pero está cifra es completamente normal. Las baterías de litio sufren un desgaste inevitable ligado directamente a la frecuencia de uso y a otros factores que aceleran su degradación.
Es un desgaste lógico
La mayoría de los fabricantes diseñan sus baterías para mantener cerca del 80 % de su capacidad tras completar 500 ciclos de carga completa. Teniendo en cuenta que he cargado el móvil prácticamente a diario al final del día o al inicio del siguiente, mi Pixel 8a ha superado con creces los 600 ciclos. De modo que tener un 85 % de salud implica una degradación media de un 0,7 % mensual.
Por otro lado, el procesador Tensor G3, pese a que resulta ideal para jugar, edición o cualquier otra tarea, presenta cierto sobrecalentamiento puntual durante el uso de ciertas funciones. Este exceso de calor es el principal enemigo de la vida útil de la batería y estos momentos son los que más restan autonomía a la capacidad real.
¿Se nota en el día a día el 85%?
Tener un 85% de salud de la batería en mi Pixel 8a no resulta extremadamente negativo ni significa que la batería dure un 15% menos, puesto que realmente lo cargo con la misma frecuencia que antes. Sin embargo, la batería sí que se ve afectada en algunos sentidos:
- Consumo en reposo: durante las horas de sueño, he notado que el porcentaje cae ahora un par de puntos más que cuando durante los primeros meses de uso.
- Horas de pantalla activa: basándome en los datos actuales, mi Google Pixel 8a ofrece unas 5 horas y media horas de pantalla activa, alejándose de las casi 7 horas que lograba alcanzar inicialmente.
- Dependencia del cargador: en jornadas de mucha actividad, sí que noto que tengo que depender del cargador antes de tiempo.
Por qué ha bajado tanto
Si me pongo a pensar, existen motivos por los que mi Google Pixel 8a ha bajado a un 85%. Principalmente, no dejar que la batería se cargue correctamente y desconectar el dispositivo del cargador con mucha asiduidad.
Además, he usado mucho el móvil mientras cargaba, lo que ha provocado un sobrecalentamiento excesivo en determinados momentos. Esto unido al uso de Android Auto durante los últimos meses, una de las funciones que más calienta el dispositivo.
¿Sigue siendo fiable mi Google Pixel 8a?
A pesar de tener un 85% de salud de la batería en mi Google Pixel 8a, sigue rindiendo a la perfección. La clave de su buen funcionamiento reside en que perder un 15% en dos años no es tan drástico como parece y que las actualizaciones de Android hacen un trabajo formidable para gestionar los recursos de forma mucho más eficiente e inteligente.
Si tu móvil presenta cifras similares tras dos años de uso, no existe una necesidad de sustituir la batería ni cambiar de teléfono. La duración de la batería empieza a verse afectada drásticamente cuando baja del 80%, pero, hasta entonces, tanto mi Pixel 8a como tu smartphone no van a presentar ningún tipo de problema para llegar al final del día.
