Cuando Samsung anunció la serie Galaxy S25 manteniendo los mismos precios que la generación anterior, muchos respiraron aliviados. La marca lleva dejando intactos los precios de sus móviles durante varios años y, en plena inflación, se agradece que no haya repercutido en el usuario. Sin embargo, parece que todo va a cambiar con los Galaxy S26 que se estrenan el año que viene.
El factor principal que podría influir en esta subida es un incremento de los costes en la cadena de suministros. Según informes recientes que llegan desde Corea del Sur, los componentes clave para un smartphone de gama alta están experimentando aumentos, ¿será capaz Samsung de resistir de nuevo estas condiciones?
Factores que influyen en la subida de precios
Un informe de la propia Samsung Electronics de principios de 2025 ya revelaba que el coste medio de estos chipsets había subido un 12% en comparación con la media del año anterior. A esto hay que añadir el encarecimiento de los módulos de cámara, un pilar del modelo Ultra de Samsung, los cuales vieron un incremento del 8%. Estos dos elementos por sí solos ya generan una presión financiera enorme sobre la marca asiática.
Pero el verdadero elemento que provocaría una subida de precios en los Samsung Galaxy S26 sería la memoria. La industria tecnológica está viviendo un momento donde la demanda de servidores dedicados a la IA es altísima. Los fabricantes centran sus esfuerzos en desarrollar memorias de alto rendimiento para cumplir con los estándares de la IA, reduciendo la capacidad de fabricación de otros tipos de memoria, como la LPDDR5 que vemos en muchos smartphones.
Este desvío de los recursos ha generado una escasez en la memoria que usan los móviles. Según firmas de análisis de mercado, el coste de la RAM LPDDR5 ha aumentado más de un 16% solo desde el primer trimestre de 2025. Teniendo en cuenta que la fiebre por la IA solo hace por aumentar, se espera que esta presión sobre los precios continúe en alza.
Un problema generalizado
Por otro lado, Samsung no es la única que se enfrenta a este problema. El aumento de los precios es un fenómeno que afecta a todas las marcas. Apple ya marcó el camino con subidas de precio en el iPhone 17, aunque solo en Estados Unidos, y se espera que los iPhone 18 lo hagan en España. Los fabricantes chinos como Xiaomi, OPPO y vivo tampoco se libran de esta problemática, así que está por ver el precio que tendrán sus móviles de próxima generación en nuestro país. De modo que los fabricantes solo estarían adaptándose a las condiciones actuales del mercado y no subiendo precios por subir.
La pregunta aquí es, ¿hay alguna posibilidad de que Samsung absorba estos costes una vez más? Es complicado saber la decisión que tomará la compañía, pero lleva varios años manteniendo inamovibles sus precios, así que quizá este año veamos una subida de precio en los Galaxy S26, aunque no es más que una mera especulación basándonos en las condiciones a las que se enfrenta. Además, todavía quedan otras variables en el aire que podrían influir en el precio, pero los usuarios deben empezar a mentalizarse para no llevarse una sorpresa más adelante.
