Durante años, la industria del smartphone ha ido encontrando el equilibrio entre tamaño, autonomía y diseño. De hecho, si tuviéramos que definir al móvil actual lo haríamos hablando de una pantalla de alrededor de de 6,7 pulgadas y baterías que rara vez superan (o, mejor dicho, superaban) los 5.000 mAh. Sin embargo, Xiaomi ha roto este molde desde hace tiempo, apostando por smartphones cada vez más grandes y con celdas de mayor tamaño.
Ahora, si las filtraciones van bien encaminadas, va a ir un paso más allá con un nuevo teléfono móvil, probablemente de la serie Redmi, que jugará en otra liga completamente distinta.
Cuidado con el nuevo teléfono de Xiaomi
En los últimos días ha cobrado fuerza la información sobre un terminal interno de Redmi, bajo el nombre en clave “warsaw” que apunta a salirse de lo esperado. Llegaría a las tiendas con un conjunto de especificaciones tan poco habitual como una pantalla de 7 pulgadas y batería en torno a los 10.000 mAh. Unas especificaciones que nos hacen mirarlo más como un híbrido entre móvil y tablet que como un smartphone tradicional.
La información llega de fuentes con buen historial de aciertos como es el leakster Digital Chat Station, y aunque todavía no hay confirmación oficial, los detalles encajan con una estrategia que Xiaomi ya ha seguido en otras ocasiones: experimentar primero en China con formatos extremos antes de decidir si tienen recorrido global.
Lo más llamativo, sin duda, es el panel. Se habla de una pantalla plana de 7 pulgadas con resolución 2K y alta tasa de refresco. La idea es la de ofrecer una superficie cómoda para jugar, ver contenido o incluso trabajar de forma puntual.
El otro gran pilar es la batería. Alcanzar los 10.000 mAh en un smartphone no es habitual ni siquiera en modelos actuales de la firma que, de momento, coquetean con los 8.000 mAh. De cumplirse este rumor, estaríamos hablando de un dispositivo capaz de aguantar varios días sin cargar, algo que muchos usuarios llevan tiempo pidiendo.
En cuanto al rendimiento, todo apunta a que Xiaomi confiaría en una CPU de MediaTek para este teléfono, igual que ha hecho en muchos otros modelos de la serie. Se trata de procesadores especialmente eficientes, algo clave cuando tienes que alimentar una pantalla grande y gestionar una batería de semejante capacidad sin que el dispositivo se convierta en un horno tras sesiones largas de uso.
Comparado con los actuales pesos pesados del mercado, como el iPhone 17 Pro Max o el Xiaomi 17 Ultra, este Redmi juega con otra filosofía. Mientras el resto compite por adelgazar marcos o mejorar cámaras, aquí la apuesta es clara: más pantalla y mucha más batería, aunque eso suponga renunciar a la delgadez extrema que domina la gama alta.
Si a ello le sumamos el habitual precio de derribo del que suelen presumir los teléfono de Redmi, sea este modelo un Redmi Note 17 o el Redmi 17 de siguiente generación, queda claro que estaríamos ante uno de los teléfonos más atractivos que podremos conocer a lo largo de este 2026.
