Cuando sale una nueva generación de móviles de gama alta, siempre esperamos que las novedades más importantes del modelo más caro acaben llegando a las versiones más asequibles, o al menos que lo haga la siguiente generación. Sin embargo, los planes de Samsung para su futura familia Galaxy S27 apuntan en la dirección contraria: una separación todavía más marcada entre modelos para obligar a pasar por caja a quien busque lo último de lo último.
La gran olvidada en esta ocasión va a ser la pantalla de privacidad (Privacy Display) que debutó como la función estrella del Galaxy S26 Ultra. Lejos de dar el salto a toda la gama, las últimas filtraciones confirman que esta función seguirá reservado únicamente para las versiones más caras. Quienes compren los modelos básicos tendrán que seguir recurriendo a los protectores tintados de toda la vida si quieren evitar que miren lo que hacen en el móvil.
Una función que se queda en los modelos prémium
El funcionamiento de esta pantalla de privacidad se apoya en la tecnología Flex Magic Pixel (FMP) de Samsung Display. Lo que hace es modificar la propia estructura de los píxeles OLED para bloquear la visión en cuatro direcciones: desde los lados, por arriba y por abajo. A diferencia de un protector que oscurece la pantalla a todas horas y te roba brillo, este sistema se enciende y se apaga desde los ajustes según lo necesites, ya sea para todo el teléfono o solo cuando abres la app del banco, WhatsApp o te llega una notificación privada.
El problema para que llegue a todos es puramente de costes. Para que esta característica funcione, la pantalla necesita integrar filtros de color directamente sobre el panel OLED (tecnología COE), un proceso de fabricación caro y complejo que sustituye al polarizador clásico. Y ese coste es justo la razón por la que Samsung ha decidido cortar por lo sano: ni el Galaxy S27 estándar ni el Galaxy S27 Plus utilizarán este panel para que su precio de fabricación no sea más elevado, reservando esta novedad para sus móviles más caros.
La llegada del Galaxy S27 Pro
La otra gran sorpresa de la filtración tiene que ver con cómo se va a organizar la familia de teléfonos. Tras seis años usando la misma estructura de tres opciones (estándar, Plus y Ultra) que arrancó en 2020 con los Galaxy S20, la marca estrenará por primera vez un Galaxy S27 Pro. Este nuevo modelo tendrá un tamaño de 6,47 pulgadas y heredará casi todo lo bueno del Ultra, incluida la pantalla de privacidad, pero sin el lápiz S Pen para ofrecer un formato más compacto y cómodo en la mano.
Al final, el catálogo de Samsung se partirá en dos escalones muy claros: si quieres la pantalla de privacidad tendrás que pagar el precio del Galaxy S27 Pro o del S27 Ultra. Si tu presupuesto solo llega para el modelo estándar o el Plus, te tocará conformarte con ver cómo una de las funciones más prácticas de los últimos años se vuelve a quedar fuera de tu alcance.
