La idea de que alguien pueda “controlar tu móvil” suena a película, pero es algo mucho más real de lo que puedes imaginar. De hecho, Investigadores de Kaspersky han descubierto un fallo de seguridad profundo en chips de Qualcomm que podría permitir acceder a datos personales e incluso manejar partes clave del dispositivo.
La mala noticia es que hay muchos, pero muchos smartphones en el mercado que funcionan con procesadores de Qualcomm, sobre todo de gama media. La buena noticia es que no es un ataque sencillo ni masivo, pero sigue afectando a millones de móviles en todo el mundo.
Problemas para móviles con chip Qualcomm
El origen de la vulnerabilidad está en la BootROM. ¿Qué que es esto? Literalmente, el primer código que se ejecuta cuando enciendes el teléfono, incluso antes de que cargue Android y, al estar integrado en el propio hardware, no se puede actualizar fácilmente como una app o el sistema. Aquí es donde entra en juego el llamado EDL o “modo de emergencia” , una función pensada para reparar móviles cuando fallan y es donde se ha encontrado una forma de aprovechar ese proceso para saltarse las protecciones de seguridad.
Traducido al cristiano: Si alguien tiene tu móvil en la mano, ya sea porque te lo han robad, lo has perdido, o lo has prestado durante unos minutos, si tiene los conocimiento suficientes (algo ya bastante más improbable) podría manipular ese modo de recuperación para colarse dentro del sistema sin dejar rastro evidente. A partir de ahí, podría acceder a fotos, archivos, contactos, ubicación o incluso activar la cámara o el micrófono sin que te des cuenta. Vamos, que si sabe lo que hace, obtendría un control prácticamente total del dispositivo.
La peculiaridad es que hace falta acceso físico al móvil y es lo que rebaja la peligrosidad de la vulnerabilidad, ya que no es algo que pueda hacerse de forma remota como en los típicos ciberataques masivos. Aquí el peligro real aparece en situaciones muy concretas, como dejar el teléfono en una reparación, perderlo durante un rato o incluso en entornos profesionales donde los dispositivos pasan por muchas manos.
¿Qué móviles están afectados?
Este problema afecta sobre todo a chips antiguos o de gama media muy extendidos que trabajen, no con el último chip de Qualcomm, como los modelos Elite que cuentan con avanzadas medidas de seguridad, pero sí a teléfonos muy venidos como de Xiaomi, OnePlus, OPPO, realme y otros fabricantes que confirmen en la firma de chipsets.
Podemos mencionar terminales como el Xiaomi Mi 5, el OnePlus 11, el OPPO Find X5 Pro, el realme GT 2 Pro o incluso el Google Pixel 5, pero, en definitiva, todo móvil con un par de años que albergue un chip de Qualcomm Snapdragon 210, Snapdragon 410 o Snapdragon 617 en su interior. También módems puros, como el SDX50 o el Snapdragon X12 LTE.
En la práctica, el riesgo para la mayoría de usuarios es bajo si el teléfono no sale de su bolsillo, pero sí se da alguna de las situaciones planteadas, deberás tener mucho cuidado.
