“Esta aplicación se desarrolló para usarse en una versión anterior de Android y puede que no funcione correctamente” es el mensaje que muchos usuarios ven al instalar apps fuera de Google Play a partir de Android 12, una advertencia de Google Play Protect que apunta a la falta de protecciones de privacidad más recientes y que en muchas ocasiones es insufrible.
Cuando instalamos una APK antigua en un móvil moderno, el sistema comprueba su nivel de API objetivo y, si está más de dos versiones por debajo del Android instalado, nos avisa de que carece de las últimas mejoras de seguridad y privacidad. Esta medida pretende protegernos de apps que son realmente viejas, aunque a veces resulta molesta para quienes trabajan con software legacy o lo que es lo mismo, aplicaciones viejunas.
¿Por qué aparece el mensaje?
Android incluye desde la versión 12 un mecanismo de advertencias de Play Protect que detecta cuando una aplicación declara un targetSdkVersion muy inferior al nivel de API del dispositivo. Si, por ejemplo, tu móvil corre Android 13 (API 33) y tratas de instalar una app diseñada para API 29 o menos, verás la alerta indicando que la app no incorpora protecciones recientes. Qué es lo que tienes que saber realmente, pues que la app en cuestión es vieja, si aparece el mensaje es por ello.
Claro que esto significa que deberás pulsar “Instalar de todas formas” para continuar, aunque algunas capas de fabricante (Samsung, Xiaomi) pueden bloquear directamente la instalación. En el caso de los desarrolladores, ellos reciben reportes de instalaciones fallidas y reseñas negativas por parte de usuarios que no entienden el motivo real; además, Google Play exige ahora un targetSdkVersion mínimo para nuevas apps y actualizaciones recientes.
Más específicamente tener un targetSdkVersion bajo, significa que tiene una marca que informa sobre para cuál versión de Android se optimizó la app. Si está muy desfasada, el sistema no la considera compatible con las nuevas restricciones de permisos, y esto se hace para que no existan problemas de virus o distintos tipos de phishing.
Desde noviembre de 2022, todas las apps nuevas o actualizadas en Google Play deben apuntar al menos a la API 31 (Android 12) por lo que tendrán estas restricciones activadas.
Por otro lado, también tenemos la compatibilidad de framework, que significa esto, pues que los cambios en gestión de almacenamiento, permisos de ubicación y otros comportamientos pueden hacer que apps antiguas funcionen mal o expongan datos sensibles, por ello también se restringe todo lo relacionado con ello, y demás te aseguras de que tus datos no sean manipulados por terceros.
Cómo solucionarlo
En el caso hipotético de ser un desarrollador, o de que quieras informar a alguno, porque te encanta tu aplicación favorita, lo que hay que hacer es actualizar el targetSdkVersion en el build.gradle al nivel exigido por Google Play y probar la app en Android 12 y 13 para corregir posibles incompatibilidades con el sistema.
Para usuarios avanzados, también puedes intentar instalar manualmente vía ADB con la opción –bypass-low-target-sdk-block y, tras la advertencia, confirmar “Instalar de todas formas”. Esto hará que la app se instale y deje de molestar de una vez por toda, eso sí, en caso de que la app tenga vulnerabilidades, será cosa tuya.
Riesgos de instalar estas apps
Hay que tener en cuenta que instalar una versión antigua en un dispositivo Android conlleva sus riesgos. En determinados casos, puede ser una llamada a graves amenazas de seguridad y privacidad. No en vano, Google implementa avisos como la de Play Protect precisamente para disuadirnos de esto. La lógica en este sentido es aplastante, ya que estas apps “viejunas” están optimizadas para versiones obsoletas del sistema operativo, y por tanto, están desfasadas en cuanto a avances de protección digital se refiere.
Uno de los riegos que debemos asumir si las instalamos, es la exposición a malware y exploits específicos para APIs antiguas. Las apps con targetSdkVersion bajo, como aquellas basadas en Android 6.0 o anteriores, no integran parches de seguridad posteriores. Es decir, que pueden ser una ventana abierta a hackers y la inserción de código malicioso disfrazado de actualizaciones.
Desde Google 14 y Google 15, Google bloquea directamente estas instalaciones para prevenir que el malware use APIs obsoletas y evada filtros como el escaneo en tiempo real de Play Protect. El gigante del buscador se toma muy enserio estas medidas de seguridad para que Android no se convierta en un coladero de malware. Si este tipo de apps son descargadas de foros, sitios P2P o enlaces dudosos, el riesgo se multiplica.
Muchos usuarios creen que el malware y el ramsonware son cosas exclusivas de los PC, pero se equivocan. No obstante, bien es cierto que Android es un entorno más controlado que un ordenador con Windows, pero el riesgo es real, sobre todo si jugamos a la ruleta de las apps obsoletas. La utilidad real y el riesgo asociado depende de cada usuario. En general, pasar por este riesgo suele ser necesario en circunstancias en las que se necesita acceder sí o sí, por la circunstancia que sea, a una app que ya no tiene versiones actualizadas o con funciones que han desaparecido en versiones recientes.
