Con la llegada de Android 16, el sistema operativo ha estrenado una serie de funciones de seguridad diseñadas especialmente para que los usuarios no tengamos que preocuparnos por nada en lo que se refiere a la seguridad del smartphone. Gracias a esta función hackear un teléfono se convierte en algo casi imposible y para ponerla en marcha solo necesitamos activarlo.
Se trata de una herramienta que pone en marcha todas las funciones de seguridad que integra el sistema operativo más popular del mundo con un único botón. Esto provocó un efecto en cadena que va limitando las herramientas, capacidades y funciones del dispositivo, aunque, por otro lado, nos protege de prácticamente cualquier ataque con el que nos podamos enfrentar.
Cómo activar la máxima seguridad de los móviles Android
Para poner en marcha esta herramienta, como hemos mencionado antes, solo necesitamos tener Android 16. Es decir que si tienes una versión anterior todavía no vas a poder utilizarla, aunque por suerte su expansión a los teléfonos móviles y adaptables se está produciendo en estos momentos y si tienes un dispositivo relativamente nuevo podrás disponer de ella.
Una vez que contemos con Android 16, solo tenemos que seguir este sencillo procedimiento:
- Entramos a los Ajustes del dispositivo.
- Entramos en Seguridad y privacidad.
- Bajamos hasta la opción de Protección Avanzada.
- Una vez dentro activamos la opción.
Desde este momento nuestro teléfono móvil va a estar bajo buen resguardo aunque esto supondrá la pérdida de algunas funciones y herramientas, para que sepáis todos los cambios que esto provoca os vamos a mostrar a continuación las funciones que vamos a perder así como los cambios positivos o negativos que esto supone.
Lo mejor y lo peor de la Protección Avanzada de Android 16
Los aspectos positivos son claros, vamos a tener la tranquilidad de que ninguno de nuestros archivos, fotos o información basada en el nombre va a estar expuesta porque algún hacker o persona mayor intencionada pueda acceder a ellos. Aunque si entramos en más detalle podría resumirse en estos puntos:
- Se aplican varias medidas de seguridad con un solo botón.
- Bloqueo instantáneo del dispositivo en caso de robo, a través del movimiento puede evitar que alguna persona se haga con nuestra información.
- Impide que se puedan instalar aplicaciones de fuentes desconocidas.
- Evita la conexión a redes WiFi abiertas con baja seguridad y a las redes 2G.
- Solicita la autenticación biométrica para hacer cambios en el sistema o en la cuenta de Google.
- Reinicia el smartphone cuándo llevamos sin usar el dispositivo 3 días.
Por otro lado, también nos vamos a encontrar con limitaciones o cambios que no son siempre buenas:
- No podemos escoger qué medidas de seguridad unificando y cuáles no, lo que limita la libertad de los usuarios a costa de conseguir la mejor protección.
- Si utilizamos apps de forma legítima, como por ejemplo aplicaciones de código abierto, estas medidas de seguridad se convierten en una limitación.
- La seguridad contra robos o la desconexión de redes pueden provocar situaciones incómodas donde tenemos que configurar de nuevo opciones el móvil si se ha activado de forma equivocada.
