El teléfono móvil es el dispositivo que nos acompaña a todos lados, nuestro gran aliado y la solución a muchas necesidades; incluso puede ser nuestro espacio de trabajo. Las pantallas de los smartphones han crecido hasta alcanzar las 6,7 pulgadas de media y hay smartphones incluso con pantallas superiores, lo que nos permite, con unos pequeños y baratos gadgets, convertirlos en un miniordenador.
Si ya cuentas con una tablet que te acompaña a todos lados, también puedes seguir exactamente todos estos trucos y disfrutar de un miniordenador con un panel todavía mayor. Quienes se han gastado un importante dinero en comprar algunos de los smartphones plegables que ya existen en el mercado, las posibilidades también se amplían, dando todavía más juego en un espacio reducido cuando está plegado.
La combinación ganadora se forma a partir de tres complementos, de los cuales todos juntos no llegarán ni 50 euros. Sin embargo, no estás obligado a hacerte con todos; incluso alguno es posible que ya lo tengas por casa. Según tus necesidades y preferencias, puedes componer el espacio de trabajo portátil que te acompañe a cualquier lugar sin ocupar mucho espacio.
Teclado Bluetooth plegable
El mayor problema y dificultad a la hora de usar el teléfono móvil para tareas que requieren de mucho texto se resuelve comprando un pequeño teclado portátil que podemos llevar en un bolsillo, bolso o mochila sin hacer ningún esfuerzo. Su peso limitado a poco más de 200 gramos es una solución instantánea que se conecta al teléfono mediante Bluetooth y nos permite teclear tanto en aplicaciones como WhatsApp, Instagram, pero también en documentos de texto e incluso completar atajos de teclado. Seguro que de este modo te resulta más fácil escribir sin erratas.
Existen varias opciones en las tiendas online, aunque una de las principales recomendaciones que os podemos hacer es el teclado de XOKUWU en Amazon. Una solución que integra incluso la letra Ñ para que podamos sacar partido al castellano sin complicarnos. Su reducido precio, las buenas valoraciones y la estética sobria aseguran la elección de un dispositivo que se carga mediante USB-C y llega a ofrecer hasta 100 horas de uso.
Un ratón compacto y ligero
Puedes moverte el doble de rápido al editar texto, organizar celdas de Excel e incluso hacer varias tareas en la pantalla dividida del teléfono si cuentas con un pequeño ratón. Tanto en los móviles Android como en iOS puedes conectar un ratón vía Bluetooth que te ayudará a cumplir con los trabajos estés donde estés.
Entre los muchos ratones que podemos comprar, recomendamos optar por una solución pequeña, que no sea mucho y que de este modo sea también muy fácil de llevar. De nada sirve librarnos de llevar el ordenador si vamos a tener que cargar con un gran ratón.
Analizando opciones, hemos encontrado el Logitech Pebble Mouse 2, un compacto ratón que permite personalizar el botón central e incluso el control de varios dispositivos al mismo tiempo. Este funciona con pilas que pueden llegar a durar 2 años y se trata, además, de una solución muy silenciosa.
Pero si queremos buscar otras alternativas más baratas, existe el ratón NGS Fog Pro por menos de 10 euros o los mini ratones, que parecen de juguete, pero son una solución ideal.
Soporte o conector
El truco final es el que puede marcar la diferencia entre trabajar bien o estar muy incómodos. Aunque podemos colocar el teléfono móvil en cualquier mesa e incluso recostarlo sobre un servilletero, libros o cualquier elemento que tengamos a mano, lo mejor es colocar el smartphone a la altura de los ojos para evitar dolor de cuello por una mala postura.
Hay diferentes soluciones que nos van a permitir colocar el teléfono a la altura de nuestro rostro; el más común, que incluso ya tienes por casa, es el mini trípode, una solución sensacional que se puede colocar en vertical o en horizontal. También existen los soportes flexibles que se anclan a la mesa, lo que te permite colocarlo exactamente en la posición deseada. Finalmente, el soporte para móviles, con un tamaño mayor, pero con la certeza de que cumplirá su cometido a la perfección.
Por otro lado, si vas a ponerte a trabajar con el móvil en lugares donde tienes acceso a un televisor o un monitor, sencillamente puedes comprar un cable que tenga HDMI en un extremo y USB-C en el otro extremo, para poder conectarlo sencillamente y trabajar en una gran pantalla con lo que ocurre en el teléfono.
