Tiembla: hay países que te obligan a tener en el móvil una app que accede a todos tus permisos, y es imposible de desinstalar
El refranero español es muy sabio y hay uno que dice que, ‘cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar’. ¿Qué quiere decir esto? Muy sencillo, que cuando veas que hay algo que se está empezando a hacer, y que podría afectarte, que te prepares.
Por ejemplo, lo que acaba de ocurrir en India es un recordatorio de cómo una decisión política puede alterar por completo la relación entre un usuario y su móvil. Y, lo peor de todo, puede ser una prueba para que otros países hagan lo mismo. Y no lo decimos, nosotros, ya lo decía George Orwell en su novela 1984 donde el ciudadano vivía permanentemente vigilado.
Una app que lo controla todo
Allí se ha impuesto que todos los teléfonos, los nuevos y los que ya están en circulación mediante actualización obligatoria, lleven instalada una app estatal con acceso total al dispositivo y sin posibilidad de desinstalación.
Sanchar Saathi es una aplicación que llega con la etiqueta de herramienta de seguridad, pero que funciona solo si le otorgas permisos exagerados: Conocer el estado del teléfono, accesos a los SMS, a la cámara, al historial de llamadas y al almacenamiento interno. Y si te niegas, se cierra. Y ojo, que la app no puede desactivarse ni eliminarse una vez forme parte del sistema.

Los fabricantes tienen 90 días para acatar la orden. Marcas como vivo, OPPO, Xiaomi o OnePlus están evaluando vías de cumplimiento y Google aún revisa cómo proceder. Apple, por su lado, guarda silencio mientras analiza el impacto.
Lo más grave del caso es que esto sienta un peligroso precedente, el de que un gobierno decida qué software debe tener cada dispositivo y con qué privilegios debe operar.
¿Algo así podrá verse en Europa?
Sobre el papel, podríamos pensar que es una locura, un escenario que, visto desde Europa, parece lejano… hasta que empiezas a ver que aquí ya se ha intentado hacer algo parecido.
Mientras India apuesta por el control digital integrado en el propio hardware, la Unión Europea sigue inmersa en un debate que también apuesta por el control y la vigilancia desproporcionada. Hablamos del caso de “Chat Control”.
El Consejo europeo ha eliminado por ahora la parte más agresiva de la propuesta, es decir, el escaneo obligatorio y generalizado de chats privados para detectar material de abuso infantil, pero el debate sigue ahí.

El texto final mantiene la posibilidad de que las plataformas utilicen escaneo voluntario, una fórmula que los defensores de la privacidad consideran un riesgo evidente
La realidad es que ahora mismo nada está cerrado. Las negociaciones entre Parlamento y Consejo se prolongarán meses y el resultado final podría seguir incluyendo obligaciones indirectas que cambien el funcionamiento interno de las apps de mensajería.
La realidad es que, hoy por hoy, la intención de control por parte de los gobiernos es una evidencia, y la India ha decidido optar por el camino más agresivo. Aún está por ver lo que sucederá en Europa, pero, como hemos dicho justo al principio de este artículo: ‘Cuando las barbas de tu vecino veas cortar…’