La tensión diplomática entre Estados Unidos y España ha alcanzado un punto de ebullición que pocos podíamos imaginar hace apenas unos meses. Las recientes declaraciones de Donald Trump, en las que ha llegado a calificar a España como un aliado terrible y ha amenazado con un embargo comercial total, han hecho saltar todas las alarmas de los que estamos acostumbrados a comprar productos americanos en España, como los móviles de Apple y Google.
Y es que, más allá de la disputa por el uso de las bases militares de Rota y Morón o el famoso 5% de gasto en defensa, también está en juego el futuro del consumo tecnológico en nuestro país. Con el iPhone 18 y el Pixel 11 en el horizonte para finales de 2026, muchos usuarios se preguntan si esta guerra política podría impedirnos comprar los próximos buques insignia de Apple y Google.
El origen del conflicto
La crisis estallaba ayer mismo tras la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a permitir el uso de las bases españolas para operaciones militares en Irán sin un mandato internacional claro. La respuesta de Trump no se hizo esperar, amenazando con instruir al Departamento del Tesoro para cortar todos los negocios relacionados con España.
Este escenario plantea un dilema para empresas tanto españolas, que viven de exportar sus productos a EE.UU, como americanas, que tienen en España un buen nicho de mercado.
En este contexto Apple y Google son empresas estadounidenses que operan bajo legislación de su país, pero sus productos se fabrican mayoritariamente en Asia. Sin embargo, si se llegara a aplicar una restricción a la exportación o un bloqueo a las transacciones comerciales con entidades españolas, la venta de estos dispositivos en España se verían seriamente comprometidas.
Eso sí, recientemente, tras el caos arancelario al que Trump sometió a medio mundo hace unos meses, el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha limitado la capacidad del presidente para imponer aranceles globales de forma unilateral. No obstante, Trump sostiene que la ley le permite aplicar embargos directos a países específicos por razones de seguridad nacional.
El iPhone 18 y el Pixel 11 en el ojo del huracán
Apple tiene previsto un calendario de lanzamientos diferente para el iPhone 18. Según las últimas filtraciones de la cadena de suministro, la compañía de Cupertino podría dividir el lanzamiento, reservando los modelos Pro y el esperado iPhone plegable para septiembre de 2026, mientras que el modelo estándar llegaría en la primavera de 2027. Por su parte, Google sigue una estrategia similar con su Pixel 11, cuya presentación se espera para el último trimestre del año.
Si el bloqueo comercial se materializa, el primer problema no sería la falta de unidades, sino el precio y la disponibilidad legal. Un embargo impediría que las filiales españolas de Apple y Google compraran inventario a la empresa madre, o que estas pudieran recuperar los beneficios obtenidos en suelo español.
Esto obligaría a los usuarios a recurrir a la importación desde otros países de la Unión Europea, lo que dispararía los costes debido a la falta de soporte oficial y las tasas de gestión.
El mercado único de la Unión Europea
Afortunadamente para los consumidores españoles, España no es una isla comercial. Como miembro de la Unión Europea, nuestra política comercial está protegida por Bruselas. La Comisión Europea ya ha recordado a la administración Trump que cualquier medida restrictiva contra un Estado miembro se considera una agresión al mercado único europeo, lo que activaría medidas inmediatas por parte de Europa.
Esto, sobre el papel, significa que Apple y Google, así como otras empresas estadounidenses que quieran comerciar con España tendrían muy difícil dejar de vender en nuestro país sin enfrentarse a sanciones masivas en todo el territorio comunitario.
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Además, cortar el flujo hacia España implicaría desmantelar una red de distribución que afectaría a todo el continente, algo que ni siquiera una administración tan agresiva como la de Trump podría ejecutar sin consecuencias económicas devastadoras para sus propias empresas tecnológicas.
Al final, como sucedió con los aranceles, todo parece una medida de negociación, pero con Trump al mando de la Casa Blanca, todo puede suceder.
¿Subirán los precios por los aranceles?
Aunque el embargo total parece una medida de presión política difícil de ejecutar en el plano práctico, lo que sí es una posibilidad real es el encarecimiento de los productos. Si la guerra comercial se traduce en nuevos aranceles cruzados entre EE. UU. y la UE, Apple y Google podrían verse obligadas a ajustar sus márgenes.
Y eso sí que se traduciría en subidas de precio en el iPhone 18 y el Google Pixel 11, pero no afectarían solo a España.
