Dar con una rebaja de verdad en un smartwatch recién lanzado no suele ser lo normal, y menos si se trata del último reloj de Google. Por eso llama especialmente la atención que el Pixel Watch 4 de 41 mm en color negro se pueda comprar ahora en Amazon por 329 euros, frente a los 399 euros de su precio oficial.
Hablamos de un ahorro de 70 euros, que lo convierte en una opción mucho más competitiva dentro de la gama alta de relojes inteligentes para Android, sobre todo para el que busca algo más que un simple smartwatch y quiere ir un paso más allá.
¿Qué lo hace tan especial?
Este modelo representa el proyecto más completo y ambicioso de Google en el terreno de los wearables. El diseño sigue apostando por su icónica caja circular, pero el salto cualitativo es evidente gracias a la nueva pantalla Actua 360 con cristal abovedado. Es más grande, notablemente más luminosa y alcanza un brillo máximo de 3.000 nits, algo que se percibe claramente en exteriores, donde mantiene una visibilidad excelente incluso bajo sol directo.
La autonomía es otro de los puntos donde se notan mejoras reales. En esta versión de 41 mm se alcanzan hasta 30 horas de uso, una cifra que no resulta espectacular si lo comparamos con otros relojes, pero que no usan WearOS, la gran baza del Pixel Watch 4.
Gracias a esta autonomía podemos terminar la jornada con margen, incluso haciendo uso intensivo del GPS y la monitorización continua. La carga rápida también juega a su favor, ya que con solo 15 minutos conectado se pueden recuperar alrededor de 15 horas de batería, algo especialmente práctico en días con prisas.
En salud y deporte es donde el reloj marca distancias frente a muchos rivales. El conjunto de sensores es muy completo, con seguimiento avanzado del sueño, niveles de estrés, temperatura de la piel, SpO2 y frecuencia cardiaca. El GPS de doble frecuencia mejora de forma clara la precisión en recorridos, incluso en entornos urbanos complejos o zonas con vegetación.
Aquí la integración con Fitbit sigue siendo uno de sus grandes argumentos. De hecho, la compra incluye seis meses de Fitbit Premium, lo que desbloquea análisis más detallados, recomendaciones personalizadas y sesiones guiadas, un añadido que se nota frente a relojes con métricas más superficiales.
En el uso diario, la experiencia se ve reforzada por el ecosistema Android y por la integración de Gemini, el asistente de IA de Google. Las respuestas son rápidas, el altavoz ha mejorado y la vibración es más contundente, lo que facilita interactuar con el reloj para controlar el hogar conectado, responder mensajes o gestionar recordatorios.
A esto se suman funciones de seguridad como la detección de accidentes, la ausencia de pulso o los temporizadores de comprobación al salir a correr solo, detalles que aportan una tranquilidad extra y que no todos los smartwatches ofrecen hoy en día.
No es el reloj más barato del mundo, pero sí uno de los mejores que puedes comprar con Wear OS por poco más de 300 euros.
