La nueva generación de la gama media de POCO apenas lleva unos días en el mercado y ya empieza a protagonizar uno de esos movimientos que suelen marcar tendencia: una bajada de precio contundente que lo coloca en una posición muy difícil de ignorar. Y es que poder comprar por 100 euros menos un teléfono que acaba de llegar a las tiendas hace días es algo que no suele suceder muy a menudo.
Por supuesto, hablamos del POCO X8 Pro, el teléfono de gama media de Xiaomi presentado la semana pasada, qu ya se puede encontrar en Amazon con un descuento de 110 euros, pasando de los 479,90 euros iniciales a 369 euros en su versión más ambiciosa de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. No es habitual ver este tipo de recortes tan pronto, y menos en configuraciones altas, y ahora mismo está más barato que en la propia página de Xiaomi con sus respectivas promociones de lanzamiento.
Un gama media destinado a arrasar
Lo interesante en esta oferta de Amazon no es solo el precio, sino lo que ofrece a cambio. Este modelo llega con una clara intención de acercar la experiencia “flagship” a un público mucho más amplio, y lo hace apoyándose en uno de los pilares más importantes hoy en día: el rendimiento. El Dimensity 8500-Ultra, fabricado en 4 nm por TSMC, apunta directamente a la gama alta con cifras que superan los 2,2 millones en AnTuTu. En el uso real, según la propia web de Xiaomi, esto se traduce en una fluidez sobresaliente, especialmente en juegos exigentes y multitarea intensiva, donde además entra en juego un sistema de refrigeración bastante trabajado que evita caídas de rendimiento prolongadas.
La pantalla es otro de los puntos donde POCO ha querido marcar diferencias en su segmento de precio. Nos encontramos con un panel AMOLED de 6,59 pulgadas con resolución 1,5K y una tasa de refresco de 120 Hz, algo ya esperado, pero lo realmente llamativo es su brillo máximo de hasta 3500 nits. En exteriores, esto marca una diferencia real frente a muchos rivales directos, especialmente en verano o en situaciones de luz intensa, donde otros modelos empiezan a flojear.
En fotografía, el sensor Sony IMX882 de 50 MP con estabilización óptica cumple con lo que se espera en esta gama, sin promesas exageradas. Es un conjunto equilibrado, con buen rendimiento en condiciones de luz favorables y resultados más que dignos en escenas nocturnas si se aprovechan bien los modos automáticos. No es un móvil centrado exclusivamente en la cámara, pero tampoco decepciona, que es justo lo que muchos usuarios buscan.
Donde sí destaca con claridad es en la autonomía. La batería de 6500 mAh se sitúa por encima de la media actual y permite olvidarse del cargador durante más tiempo del habitual. En uso mixto, superar el día y medio no es complicado, y si hablamos de consumo moderado, incluso puede alargarse más. Además, la carga rápida de nada más y nada menos que 100 W permite recuperar el 100% en menos de una hora, lo que compensa la ausencia del cargador en la caja, un detalle que conviene tener en cuenta si vas a comprar el terminal.
