La renovación de los smartphones de Samsung para la gama media generó especial atención en el Samsung Galaxy A57 5G, un modelo que, en anteriores generaciones, había ofrecido grandes diferencias con respecto a su hermano pequeño, aunque este año la cosa ha cambiado. El Samsung Galaxy A37 5G ha pisado el acelerador para ganar protagonismo y convertirse en ese modelo que convence a todo el mundo por un precio más que aceptable.
En un mercado cada vez más competitivo, donde los smartphones baratos y de gama media se entrelazan con los terminales calidad-precio, resulta muy difícil averiguar qué es lo que exactamente cada persona necesita, y eso habría derivado en la situación ante la que nos topamos. Un teléfono que tiene todo lo que podemos desear, empezando por una buena pantalla AMOLED, continuando por cámaras de calidad, una conectividad envidiable e incluso un chip que puede con los procesos más repetidos por los usuarios.
Samsung Galaxy A37 5G: el gran tapado del 2026
La pantalla es uno de esos elementos que hacen diferencial a un teléfono y más cuando se trata de un smartphone creado para consumir contenido multimedia. Recordamos que tiene una pantalla AMOLED de 6,7 pulgadas y unos marcos reducidos frente a modelos anteriores, permitiendo que su construcción se beneficie de ello y no estemos ante un teléfono grande. La calidad de su pantalla es más que buena, con resolución Full HD+ que, unido a los 120 Hz de tasa de refresco, ofrece movimientos veloces y le permite competir con otros teléfonos mucho más caros de tú a tú, ya que Samsung es experto en pantallas.
Aunque su construcción está basada principalmente en plástico por tratarse de un modelo económico, estamos hablando de un teléfono que también cuenta con certificación IP68 frente al agua y el polvo; la pantalla está protegida con el sistema Corning Gorilla Glass Victus+. Un modelo que sobre todo está diseñado para durar, de ahí que la recomendación no se centre ahora mismo en el tiempo, sino que vaya a prolongarse las próximas semanas y meses sin ninguna duda, ya que Samsung nos ofrece con él hasta 6 años de actualizaciones completas sobre novedades en el sistema y que se extienden con parches de seguridad mensuales o trimestrales.
En el procesador, encontramos el elemento donde este smartphone no trata de competir con el modelo Galaxy A57 u otros smartphones de la competencia, porque sabe que no podrá con ellos. Aunque tras probarlo podemos dejar claro que no tiene ningún problema para mover WhatsApp, Instagram, hojas de cálculo e incluso Clash Royale, la mayoría de apps que usamos en el día a día. De ahí que la puntuación AnTuTu del procesador supere los 700.000 puntos, al integrar una memoria UFS 3.1 que le aporta suficiente velocidad de respuesta.
Pasando por las cámaras o las baterías, tiene justamente lo necesario: un buen sensor principal de 50 megapíxeles que se acompaña del ultra gran angular, sensor macro y una buena cámara selfie de 12 megapíxeles. Sus celdas con 5000 mAh están dentro de lo esperado en la media y en esta generación la carga rápida de 45 W no defrauda, aunque para ello tengamos que comprar el cargador por separado, suponiendo un pequeño desembolso extra de 10 euros.
