Acertar a la hora de hacer un regalo, sobre todo en San Valentín, no es tarea sencilla. La verdad, es que regalar un móvil suele ser una buena idea, pero tienes que saber muy bien lo que eliges para no fallas estrepitosamente en un día tan señalado.
Aquí hablamos de mucho más que acertar con el diseño y la cámara, el procesador, el color del móvil o la cantidad de memoria. Ahora mismo es importante comprar el smartphone de una marca que no te deje tirado a la primera de cambio y haga que ese flamante smartphone que acabas de regalar acabe, más pronto que tarde, guardado en un cajón.
En los últimos años (la semana pasada incluso) hemos visto cómo algunas marcas como OnePlus que durante un tiempo parecían alternativas sólidas han ido perdiendo fuelle, cuota de mercado y capacidad para garantizar un ciclo de vida adecuado.
Elegir uno de sus móviles, a día de hoy, es bastante arriesgado.
No caigas en las redes de HMD
Empecemos por Nokia (bajo HMD Global).
Volver a ver el logotipo de Nokia en un móvil despierta recuerdos de robustez y buen diseño a cualquiera. Sin embargo, la realidad actual es otra. La gama de móviles Nokia está prácticamente extinguida y ya no hay nuevos lanzamientos dignos de mención en el catálogo.
Muchos modelos que se venden en tiendas online, incluso tiendas con buena reputación como Amazon, son restos de stock o versiones antiguas que han dejado de recibir nuevo software y parches de seguridad de forma regular.
Comprar un Nokia HMD hoy es adquirir un teléfono que puede quedarse estancado en términos de sistema operativo y seguridad, lo que a medio plazo se traduce en aplicaciones que dejarán de funcionar correctamente y en una experiencia cada vez más anticuada.
La incógnita de OnePlus
La situación de OnePlus no es mucho más alentadora. Hace unos años, OnePlus era sinónimo de “flagship killer”, ofreciendo especificaciones de gama alta a precios competitivos con una comunidad de usuarios encantada de presumir de teléfono.
Esa posición, sin embargo, ha ido diluyéndose, tanto como una cuota de mercado que, ahora mismo, hace que OnePlus sea una marca testimonial entre un reducido nicho de usuarios que miran a la marca con más nostalgia que intención de compra.
Eso significa que, si algo falla, la marca cierra como han hecho recientemente Asus o LG, costará mantener un compromiso firme con las actualizaciones o con el soporte postventa, dejando a sus usuarios con dispositivos que pronto no serán actualizados o que tendrán que cambiar de smartphone antes de lo esperado.
Nothing, otro que tal baila
Nothing es otro ejemplo de lo que puede parecer una marca fresca y diferente, con diseño atrevido y comunicación viral. Desafortunadamente, ese atractivo exterior no se ha traducido en una base sólida de mercado.
En España y en muchas otras regiones, Nothing apenas llega a captar una parte mínima del pastel de ventas con un 1% de ventas globales. Esa fragilidad se traduce en un riesgo real: una marca que no tiene una base de usuarios significativa puede verse tentada a reducir su actividad, cerrar líneas de producto o replantear su estrategia de negocio, como le podría pasar a OnePlus.
Y, por no repetirnos, ya sabes lo que ello implicaría…
