Los móviles plegables ya no son ese capricho tecnológico reservado a unos pocos. En los últimos dos años han madurado lo suficiente como para convertirse en una alternativa real a llevar un smartphone y una tablet, y lo más interesante es que los precios empiezan a bajar de forma bastante atractiva. De hecho, solo hay que mirar modelos lanzados hace algún tiempo para encontrar grandes chollos.
Así, no te será difícil encontrar modelos que se transforman en una auténtica pantalla grande para trabajar, leer o consumir contenido, sin dispararse a cifras propias de un portátil premium. Hay plegables muy distintos entre sí, pero todos comparten algo en común: poder usarse como un teléfono normal y corriente y, en cuanto se abren, como una tablet de más de 7 u 8 pulgadas.
De entre todos ellos, estos son los más económicos.
Honor Magic V2
Probablemente, uno de los plegables más equilibrados que se pueden comprar ahora mismo si lo que se busca es diseño, poco peso y una experiencia premium sin excesos.
Su gran baza está en el grosor y el peso, ya que plegado apenas supera los 9,9 mm y desplegado se queda en unos sorprendentes 4,7 mm, con solo 237 gramos. En la mano se siente más como un móvil tradicional que como un plegable, algo que marca la diferencia en el uso diario.
La pantalla externa OLED LTPO de 6,43 pulgadas es excelente para usarlo cerrado, con buena resolución, 120 Hz y un brillo muy bien gestionado gracias al PWM de 3840 Hz. Al abrirlo, la pantalla interna de 7,92 pulgadas ofrece una experiencia muy cercana a la de una tablet compacta, ideal para multitarea, lectura o vídeo.
El Snapdragon 8 Gen 2 sigue rindiendo a gran nivel, acompañado de 16 GB de RAM y opciones de almacenamiento amplias. La cámara sorprende para bien, con sensores de 50 megapíxeles y un teleobjetivo con zoom óptico y estabilización, algo que no siempre se cuida en los plegables.
Por 840 euros, es uno de los modelos que más alegrías te va a dar si quieres un móvil que se haga tablet.
Samsung Galaxy Z Fold4
Samsung es el rey de los plegables y este modelo es el ejemplo perfecto de cómo un plegable bien afinado envejece mejor de lo que muchos pensaban. Aunque no es el modelo más reciente de la marca, sigue siendo una referencia por experiencia de uso y, sobre todo, por software. Y es que es aquí donde Samsung ha trabajado como nadie la adaptación de Android al formato plegable, y eso se nota en detalles como la multitarea real, el uso de ventanas flotantes o la continuidad entre pantallas.
Su panel interno AMOLED es de 7,6 pulgadas y funciona a 120 Hz. La pantalla externa, algo más estrecha, cumple perfectamente para usar el móvil sin abrirlo constantemente. El rendimiento está más que asegurado gracias a su procesador octa-core y los 12 GB de RAM, suficiente incluso para usuarios exigentes.
En cámaras es cierto que no está al nivel de un gama alta actual, pero el sensor principal de 50 MP sigue ofreciendo resultados fiables en casi cualquier situación. La batería de 4.400 mAh no es la más grande, pero se compensa con carga rápida, inalámbrica y reversa.
Y si piensas que cuesta lo mismo que un gama media moderno (de los buenos), entenderás por qué es uno de los plegables con mejor relación calidad-precio del momento.
Vivo X Fold 5
El teléfono de vivo juega en otra liga en cuanto a ambición tecnológica, pero sorprende que su precio esté más contenido de lo que cabría esperar.
Es uno de los plegables más delgados del mercado, con solo 4,3 mm desplegado, y además es el más ligero de los tres con 217 gramos, algo que se agradece mucho en sesiones largas. La pantalla interna LTPO AMOLED de 8,03 pulgadas es simplemente espectacular, tanto por tamaño como por brillo, alcanzando picos altísimos que lo hacen ideal incluso en exteriores. La pantalla exterior también es grande y cómoda, protegida con materiales más resistentes.
El Snapdragon 8 Gen 3 garantiza potencia de sobra durante años, acompañado de 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. Donde vivo marca músculo es en la batería, con una capacidad enorme y cargas rapidísimas, tanto por cable como inalámbricas. Y el apartado fotográfico está a la altura, con tres sensores de 50 megapíxeles y un teleobjetivo periscópico muy aprovechable.
Eso sí, es el más caro de los tres, per, por menos de 1100 euros, es un plegable muy completo para quien quiere lo último sin pagar cifras desorbitadas.
