Ha salido a la luz recientemente que realme deja de operar por libre para integrarse como una submarca de OPPO y esto ha generado mucho debate entre los usuarios. Muchos se preguntan qué va a pasar ahora y cómo va a afectar a los próximos lanzamientos de la marca, pero, sobre todo, cómo va a afectar al consumidor.
En este sentido, realme nació en 2018, casi como un experimento interno de OPPO para vender móviles potentes y asequibles a un público joven. Ahora, la firma vuelve a casa para hacerse fuerte en un mercado global donde cada vez es más difícil competir y donde mantener estructuras empresariales duplicadas es insostenible.
El objetivo es compartir recursos
El cambio más grande se llevará a cabo en el proceso de fabricación y en cómo se diseñan los smartphones. A partir de ahora, ambas marcas van a compartir al 100% sus laboratorios de investigación y cadenas de producción.
Esto tiene mucho sentido, ya que no es lógico tener dos equipos de ingenieros en el mismo edificio inventando dos sistemas de carga rápida que hacen exactamente lo mismo. De esta forma, realme podrá usar la tecnología de OPPO y ahorrar costes para que los precios sean todavía más competitivos, en un momento del mercado donde los componentes no hacen más que encarecerse.
¿Cómo se van a diferenciar?
El problema está en que, hasta ahora, realme tenía una personalidad propia basada en la calidad-precio con diseños atrevidos. Con este cambio, surgen dudas sobre si seguirá el mismo camino, la realidad es que, a partir de ahora, el objetivo de cada marca parece estar más definido que nunca.
OPPO se centrará en la gama semipremium y en la gama alta, mientras que realme peleará en la gama media, enfocándose en especificaciones rompedoras a precio agresivo.
Actualizaciones más rápidas y mejor soporte
Las buenas noticias llegan sobre todo a nivel de software, como el sistema de realme comparte casi todo el código con el de OPPO, al juntar las dos marcas deberíamos ver actualizaciones de Android más rápidas, permitiendo a los usuarios disfrutar con antelación de las novedades.
También mejorará el servicio técnico. Al ser una sola entidad, es de esperar que si tienes un problema con tu realme, puedas acudir a la red de soporte de OPPO, facilitando así la resolución de problemas con el dispositivo.
realme no va a desaparecer
Que realme se reintegre en OPPO no significa que vaya a desaparecer, sino que consiga algo de madurez. Quizá pierda algo de su propia identidad, pero gana la seguridad el respaldo directo de uno de los gigantes del sector.
A la larga, aunque veamos productos menos arriesgados, la marca asegura su supervivencia. Para el usuario, esto debería traducirse en móviles más fiables y con mejor soporte, aunque perdamos algo de esa calidad-precio que veíamos viendo desde hace mucho. Estamos ante el nacimiento de una nueva era, donde la firma realme saldrá ganando, pero también el gigante BBK Electronics, porque tendrá una opción más directa para competir con otras marcas que actualmente consiguen mejores resultados.
