Cada vez que Apple lanza una gran actualización del sistema operativo de sus teléfonos, la tentación de darle al botón de instalar es enorme. Y yo lo he hecho, pero tengo un móvil relativamente moderno como el iPhone 15. ¿Y qué me he encontrado? Apenas nada nuevo, solo el clásico desgaste de batería cada vez que se aplica una actualziación.
Por eso, personalmente, te aconsejo que, en esta ocasión, te pares a pensártelo dos veces. Es cierto que nosotros siempre recomendamos actualizar los móviles a la última versión disponible para, sobre todo, protegerlos de ataques de terceros, pero, en el caso de iOS 27, va a depender de tu móvil.
Un sistema con pocos alicientes
Entrando en detalle, cuando se anunció iOS 27 ya vimos que era un sistema que aporta bastante pocas novedades reales a la experiencia diaria de uso. Más allá de pequeños retoques estéticos, lo más llamativo que vas a encontrar es la posibilidad de regular el nivel de transparencia de la interfaz Liquid Glass. Es un detalle visual que llevaban tiempo pidiendo los usuarios, pero aporta poco más en lo práctico como para justificar una actualización apresurada.
La realidad es que, a la hora de hablar de si merece o no la pena instalar iOS 27, hay que hablar del modelo de teléfono que tengas en la mano. Si utilizas un iPhone 16 o un iPhone 17, lo más probable es que el dispositivo mueva el sistema sin despeinarse y no percibas grandes contratiempos. El verdadero problema aparece cuando intentas ejecutar esta versión en generaciones anteriores, donde los fallos de batería, los tirones en la interfaz y el calentamiento excesivo se multiplican.
Esta situación es la misma a la que hemos asistido con versiones anteriores del sistema operativo. De hecho, ya hay quien en Reddit asume que es absurdo actualizar a iOS 27 si tienes un modelo con unos cuantos años ya encima.
«Yo también tengo el 14 Pro Max, y después de actualizar a iOS 27, la verdad desearía haberme esperado a la 27.1″.
Como nosotros mismos decimos, algunos usuarios opinan que las funciones nuevas no valen la pena ahora mismo, no al menos como para lidiar con los bugs, el habitual calentamiento que provoca un software que cada vez exige más al chip de Apple y los problemas de rendimiento.
Es más, tienes que tener en cuenta que la gran novedad de esta versión es la integración profunda de la nueva Siri AI y las herramientas de inteligencia artificial avanzadas capaces de leer el contexto de la pantalla o redactar textos. Sin embargo, estas funciones requieren un procesamiento gráfico y NPU muy exigente que solo está presente en los iPhone 15 Pro o modelos superiores y que muchas de estas funciones ni siquiera se van a poder usar en España.
Así que, si tienes un modelo relativamente nuevo, te vas a quedar sin la única función que realmente justifica el cambio, pero tu teléfono tiene ya un par de años a sus espaldas, además tendrás que enfrentarte a problemas de rendimiento.
Tú decides.
