Lo cierto es que la gama de producto de la compañía ahora propiedad de Lenovo se ha convertido en toda una referencia en el mercado de gama media, ya que supuso confirmar que los terminales asequibles eran capaces tanto de ofrecer un rendimiento suficiente para el usuario como conseguir actualizaciones del sistema operativo Android con rapidez. Y, todo esto lo confirma el Motorola Moto G 4G 2015, pero ciertamente le falta ofrecer algunas novedades más de las que añade para aumentar su atractivo.
Esto lo decimos debido a que lo nuevo que ofrece el nuevo terminal no es diferencial respecto al modelo 3G (exceptuando la mencionada compatibilidad con redes LTE) y, la verdad, es que queda un sabor agridulce al conocer el hardware que compone el nuevo dispositivo, ya que creemos que no avanza todo lo que podría en apartados como por ejemplo el procesador e, incluso, el almacenamiento interno (que es suficiente con 8 GB de capacidad ampliable utilizando para ello tarjetas microSD, pero que no evoluciona para destacar respecto al modelo conocido que ofrece exactamente las mismas especificaciones).
En definitiva y antes de comenzar con los datos concretos, por un lado hay que decir que el Motorola Moto G 4G 2015 mantiene las líneas que han llevado a esta gama de producto a ser una de las más exitosas del mercado, pero demuestra cierto inmovilismo por parte de la compañía (ya detectado en el modelo que se dio a conocer en septiembre de 2014) que puede hacer peligrar su posición en el mercado actual.
Diseño
Pocas novedades en este apartado donde las líneas curvadas son la apuesta de Motorola. Por un lado, la parte trasera tiene una pequeña “panza” que permite un agarre adecuado y que el uso continuado del dispositivo sea muy cómodo. Bien la ergonomía, pero hay que decir que el indicar la palabra panza antes es premeditado, ya que el Motorola Moto G 4G 2015 engorda un poco desde el modelo sin compatibilidad 4G, y ahora pesa seis gramos más hasta alcanzar los 155 gramos. Y, esto, se nota un poco.
Hay que decir que se mantiene un carcasa trasera extraíble (donde, por cierto, los dedos no quedan muy marcados lo que habla muy bien de su capa oleofóbica), que permite acceder a las ranuras para las tarjetas SIM y microSD que se insertan con mucha comodidad. Eso sí, nada de poder cambiar la batería del Motorola Moto G 4G 2015, como es ya habitual en los modelos de esta compañía.
El material de fabricación es plástico, lo que es lógico teniendo en cuenta el precio ajustado de este modelo. Pero la resistencia es bastante considerable como se aprecia al retirar la tapa trasera donde se comprueba que el grosor de esta es adecuado y que torsiona con facilidad pero ofreciendo una resistencia notable.
El acabado es bueno, sin grandes fisuras en lo que se refiere al aspecto que tiene la unión de la parte delantera y trasera y, además, hay que destacar que se mantienen los dos altavoces frontales que ofrecen un sonido correcto y que su posición evita que sean tapados (eso sí, los huecos donde están colocados pueden ser un lugar en el que el polvo y otro tipo de suciedad se acumule).
Lo botones hardware, que son los de encendido y volumen, están en el lateral derecho. Tienen una buena respuesta pero “bailan” en exceso al utilizarlos y, ciertamente, esto es algo susceptible de ser mejorado en nuevas evoluciones del Motorola Moto G 4G 2015. En cuanto al grosor, no hay novedades: 11 milímetros, por lo que no es precisamente el teléfono que más destaca del mercado.
En definitiva, un apartado muy continuista este en el que se mantienen los rasgos distintivos de la gama de producto a la que pertenece el teléfono. Un detalle final: el lugar del flash, justo debajo del sensor de la cámara, creemos que es todo un acierto ya que al utilizarlo se demuestra que cumple bastante bien su función (como comentaremos más adelante).
Pantalla
Motorola no ha querido correr riesgo alguno y mantiene la apuesta que le hizo ser diferencial desde un principio con esta gama de producto: un panel de resolución HD (720p). Este mantiene además unas dimensiones de 5 pulgadas, por lo que su densidad es de 294 ppp y quizá sea un poco baja actualmente.
El caso es que la respuesta de este componente es buena en toda su superficie (donde, recordamos, se mantienen los botones de control del sistema operativo). En lo referente a la calidad de imagen nos encontramos con los mismos defectos y virtudes que en el modelo 3G. Es decir, representación de los colores bastante buena y más que suficiente para ver páginas web o aplicaciones habituales, pero el brillo no es excesivamente potente -lo que afecta a la visualización en exteriores- y volvimos a detectar cierto amarilleo en lo blancos que, si bien no es muy evidente si se compara con otros dispositivos a su lado sí que se aprecia.
El Motorola Moto G 4G 2015 mantiene la protección Gorilla Glass 3, lo que comprobamos que resulta efectivo ya que en el tiempo que utilizamos el terminal no tuvimos problema alguno en lo referente a su resistencia. Además, las huellas no quedan muy marcadas en la pantalla. En cuanto a los marcos no hay mejora y estos permiten un aprovechamiento frontal que llega a los 68,9%. Es decir, que se mantiene el panel como un elemento destacable pero no se aprecia novedad alguna, algo que podría llegar en detalles como los mencionados marcos o un brillo mejorado.
Hardware
Aquí hay un cambio casi obligado: el modelo del procesador es un MSM8926 en el Motorola Moto G 4G 2015, mientras que en el modelo sin LTE es un MSM8226. La razón del cambio es evidente: añadir compatibilidad 4G, ya que en el resto de su interior no hay novedades ya que es un SoC Snapdragon 400 de Qualcomm de cuatro núcleos (ARM Cortex-A7) que funciona a una frecuencia de 1,2 GHz y que integra una GPU Adreno 305.
En lo referente a la RAM, la cantidad incluida es de 1 GB, por lo que el Motorola Moto G 4G 2015 no apuesta por opciones superiores como, por ejemplo, 2 o 1,5 “gigas”. El caso es que con lo mencionado, estos fueron los resultados obtenidos en las pruebas de rendimiento:
Si se tienen en cuenta los que conseguimos en su momento con el modelo 3G, hay mejora en test como AnTuTu. La razón no es otra que el sistema operativo, que en el caso del modelo que hemos analizado en esta ocasión es Android Lollipop (5.0.2) y, en la otra, era KitKat el presente. Aun así, no hay un avance muy significativo y uno se pregunta la razón por la que no se ha elegido integrar en este terminal el Snapdragon 410 que, por ejemplo, sí es de la partida en el Motorola Moto E 4G que no hace mucho probamos en MovilZona.
La experiencia de uso es correcta, la sensación al utilizar el Motorola Moto G 4G 2015 es de un modelo capaz, que tiene la suficiente potencia para mover el software habitual aunque, eso sí, con algunos juegos exigentes se nota que no tiene un procesador muy actual. El caso es que es convincente, y en líneas generales no es decepcionante.
Un detalle a comentar es, como siempre, el de la autonomía. Aquí sí que hay mejora en el dispositivo, ya que esta pasa a tener una carga de 2.390 mAh por los 2.070 mAh del modelo 3G. De esta manera, se aprovecha mejor el espacio interior y en cierta forma se justifica el aumento de peso. El caso es que se solventa uno de los detalles que menos nos gustó del modelo presentado en septiembre, y ahora conseguir un tiempo de uso continuado con la pantalla encendida por encima de las seis horas y media es totalmente posible. En lo referente al uso diario, de nuevo hemos llegado al día y medio de tiempo sin tener que recargar el teléfono.
Cámara
En lo que se refiere a este apartado, el sensor incluido en el Motorola Moto G 4G 2015 es un modelo de 8 megapíxeles que incluye flash tipo LED y que ofrece una calidad correcta que no varía mucho respecto al modelo desde el que evoluciona. Curiosamente, hemos tenido la sensación que la gestión de la luz en las fotos es mejor, lo que siempre es beneficioso.
En cuanto a la calidad en general, hay que decir que si la luz es adecuada las tomas son muy competentes, con colores bastante realistas y una más que correcta gestión del contraste y saturación. Nos ha gustado la potencia del flash, muy buena y que permite que en condiciones de poca luz se mejore de forma clara los resultados que se obtienen. Aparte, se dispone de Modo HDR, que sin ser el más efectivo que hemos visto, sí que es útil.
Eso sí, no apreciamos grandes diferencias con el modelo 3G por lo que, si bien el enfoque quizá es algo más rápido, más o menos se obtiene la misma calidad con este Motorola Moto G 4G 2015.
Por cierto, a continuación dejamos una grabación a 720p con la cámara principal para que se compruebe en primera persona la calidad al realizar vídeos. Aquí se cumple lo indicado antes respecto a la calidad, y se comprueba que el dispositivo ofrece un enfoque automático que está bastante bien.
Conclusión
Pues este modelo es un dispositivo competente y que no desentona en la gama media de producto, con opciones tan interesantes como la versión Android Lollipop instalada (y tener la certeza de rápidas actualizaciones) y una pantalla que sin ser de las mejores del mercado en su segmento es bastante destacable. Además, el incluir dos altavoces en el frontal es una añadido que se agradece.
Pero, eso sí, la inclusión de compatibilidad LTE y una batería de mayor carga (que se agradece) no es mucho y era de esperar algo más en la evolución de este modelo del que siempre se espera bastante. Sin ir más lejos, un procesador más potente y más RAM no hubieran estado de más para mejorar su rendimiento. Además, ya va siendo hora de que Motorola se decida a incluir conectividad NFC a esta gama de producto, y el Motorola Moto G 4G 2015 hubiera sido una buena ocasión.
Eso sí, en la relación calidad/precio este modelo sigue siendo de lo más interesante y, por lo tanto, una opción de compra a valorar si se busca un modelo económico y solvente que, además, ofrezca conectividad 4G.
A favor:
- Compatibilidad 4G añadida
- Buena relación calidad/precio
En contra:
- Rendimiento ajustado
- Es un teléfono pesado
- No incluye NFC
Fotos del producto: