Lo primero que llama la atención de este LG G2 Mini es su diseño. Y lo hace debido a que mantiene el mismo lugar para los botones de volumen y encendido que su “hermano mayor”: la parte trasera. Ciertamente esto tiene cosas positivas, como por ejemplo la posibilidad de reducir el grosor del teléfono o que los marcos de la pantalla son muy estrechos, pero ciertamente hay que decir que para los que están acostumbrados a que los botones se sitúen en los lados, se necesita un periodo de aprendizaje para no fallar al pulsar e, incluso, no poner el dedo en el cristal que protege la cámara principal.
Por cierto, hay que decir que este modelo llega con Android 4.4.2, por lo que en este apartado está perfectamente preparado y, todo hay que decirlo, de esta forma no tiene nada que envidiar a otros terminales de su misma gama, como por ejemplo los que ha puesto en el mercado Motorola. Eso sí, es importante indicar que la interfaz de usuario no es la misma que se ha lanzado con el LG G3, por lo que tiene un aspecto algo anticuado y, por ejemplo, cuando se abren los accesos rápidos todo aparece bastante denso y hay más información de la que se desearía.
Un detalle antes de comenzar con los resultados obtenidos en las pruebas realizadas: este modelo no es Dual SIM, al menos el modelo que hemos probado, como muchos de la gama media, por lo que esto se debe tener en cuenta. Eso sí, es compatible con LTE y tiene un detalle interesante, las tarjetas microSD y microSIM se colocan en la misma ranura, una encima de otra (lo que también favorece a un aprovechamiento del espacio).
Un rendimiento solvente, sin sorpresas
El corazón del LG G2 Mini, que no es otro que el procesador y la memoria RAM, no esconde ninguna sorpresa ya que la elección es un SoC Snapdragon 400 de cuatro núcleos a 1,2 GHz y la cantidad de memoria asciende a 1 GB. Es decir, que calca lo que ofrece el Motorola Moto G y, por lo tanto, en este apartado hay que tomarlo como referencia.
Lo cierto es que la experiencia de uso es buena, no se nota ningún fallo y la velocidad a la que se ejecuta el sistema operativo es buena. Pero, lo cierto, es que encontramos algunos momentos en los que hay cierto retardo compartido con el Motorola, lo que creemos que se debe a la inclusión de una interfaz de usuario personalizada que está algo recargada. De todas formas, no hay grandes problemas y todo funciona como debe teniendo en cuenta su hardware.
En cuanto a los resultados obtenidos en las pruebas de rendimiento sintéticas (benchmark) hay que decir que estos confirman lo que decimos, ya que no están mal pero generalmente se encuentran un escalón por debajo de “su rival”:
En el apartado de la autonomía, hemos de decir que el comportamiento del LG G2 Mini es excelente, de lo mejor en su segmento. Supera sin problemas al Moto G y a todos los modelos que hemos probado hasta el momento que son de gama media. Llegar a dos días de uso sin necesidad de recargar el teléfono es totalmente viable y, además, con un uso más o menos intensivo. Esto se debe en gran parte a que la carga de su batería es de 2.440 mAh, por lo que son casi cuatrocientos más que el modelo de Motorola y, como sus componentes son muy parecidos, es lógico una mayor autonomía.
Diseño
Ya hemos dicho que el aspecto del LG G2 Mini es atractivo, de eso no hay duda. Hay que indicar que la carcasa es de plástico, la trasera que se quita “muy plástica” todo hay que decirlo (incluso, en algún momento pensábamos que al quitar esta podíamos romperla). Pero evidentemente no es así y la resistencia es adecuada. En cuanto a la integración de los botones en la parte trasera, de color metálico, hay que decir que esta es excelente y este modelo baila menos que el LG G2 normal cuando se deja en una superficie plana.
Un detalle a considerar es que al poder retirar la parte trasera la batería es intercambiable, algo que no permite el Moto G y que nos parece un buen detalle ya que se ha utilizado el plástico. Otro aspecto que nos gustó bastante es que el LG G2 Mini integra dos altavoces en la parte baja del terminal (en el borde) este es un buen lugar para situarlos ya que no se suelen tapar (el sonido, eso sí, no es de campanillas).
En cuanto al uso, hay que decir que la ergonomía es buena, muy buena realmente. Cabe perfectamente en una mano y manipularlo es de lo más cómodo. Además, como los botones de control Android están en pantalla se aprovecha muy bien el espacio frontal. Un detalle final aquí: los laterales son realmente finos, lo que es un buen detalle, y el peso de sólo 121 gramos.
Pantalla
La pantalla IPS de 4,7 pulgadas es uno de los apartados en los que el LG G2 Mini no puede competir con el Moto G, por ejemplo. La razón no es otra que no llega a ofrecer calidad HD (se queda en 960 x 540), por lo que aquí sale perdiendo este modelo. Aparte, su densidad de píxeles es de sólo 234 ppp.
El caso es que el panel, que está protegido con Gorilla Glass 2, ofrece una calidad bastante buena, de lo mejor con la resolución que incluye: los colores se representan bastante bien, la temperatura es más que aceptable y no apreciamos grandes aberraciones en los grises. Eso sí, la definición cuando se pone al lado de un Moto G a 720p es claramente inferior lo que se nota, por ejemplo, al leer textos.
En cuanto al funcionamiento, hay que decir que no detectamos problemas en la respuesta táctil y que el brillo es adecuado… eso sí, en exteriores sufre algo más de lo esperado cuando la luz es intensa (y las huellas see quedan marcadas que es un “gusto”).
Cámara
Todo lo contrario ocurre con la cámara a lo indicado en la pantalla. La incluida de 8 megapíxeles ofrece una calidad bastante superior a la media de los modelos de su segmento. Por lo tanto, aquí se puede decir que el LG G2 Mini es de lo mejor que se puede comprar en el mercado actual de gama media.
Las fotografías que se hacen ofrecen una buena definición, sin mucho ruido evidente y con unos colores que son bastante vivos. Además, la inclusión de un flash bastante potente asegura tomas a oscuras adecuadas, algo que muchos modelos con los que compite en el mercado no son capaces. Eso sí, cierta tendencia al verde en algunos momentos (en especial a contraluz) se nota.
Hay un detalle que no debemos dejar de indicar: la integración de la cámara trasera en la carcasa es excelente. No sobresale absolutamente nada y demuestra que en LG han realizado un gran trabajo. Eso sí, como hemos dicho antes, tener los botones de control justo debajo hace que en ocasiónes se manche el cristal de protección.
En cuanto a las grabaciones, estas son buenas, con una definición destacable que confirman lo que hemos dicho hasta el momento de este componente. Eso sí, hay que dejar claro que el autoenfoque no es precisamente el más rápido, pero no está nada mal.
Conclusión
El LG G2 Mini es una buena solución a nivel global, no desentona en casi ningún apartado, quizá en la pantalla un poco sí, y por lo tanto puede ser una solución viable. Además tiene rasgos diferenciales que son siempre interesante para los usuarios, como por ejemplo sus botones en la parte posterior. Un detalle que nos gustó mucho fue la buena cámara trasera que incluye y ofrece opciones de uso como Knock Code, que permite “despertar” al terminal mediante pulsaciones en la pantalla que encajan a la perfección con Android 4.4.2.
Compatible con LTE y con un diseño atractivo, este modelo es una opción en la gama media del mercado que ofrece algunos particulares que se deben valorar positivamente como su amplia autonomía o una combinación de procesador y RAM que ya han demostrado su solvencia en otros modelos.
A favor:
- Aceptable rendimiento
- Sistema operativo Android 4.4.2
- Diseño atractivo
En contra:
- La pantalla no es HD
- Interfaz de usuario demasiado densa
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