En el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe hemos puesto en juego la capacidad y todo el resto de detalles que se deben conocer de un dispositivo móvil y lo comparamos cuando es posible con los rivales que tiene en el mercado, como pueden ser el Samsung Galaxy S7 y, también, modelos como el LG G5 o el propio OnePlus 3T, del que no hace mucho publicamos su correspondiente análisis. Así, si estás pensando en lanzarte a por un modelo de gama alta, puedes tener claro si este es de los que debes tener presente a la hora de revisar el mercado y, también, lo mejor y peor -si, hay sorpresas en el ASUS Zenfone 3 Deluxe- que ofrece el dispositivo.
Sin más, pasamos a comentar las impresiones que hemos tenido en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe en los diferentes apartados que solemos revisar en las pruebas de MovilZona para dejar todo bastante claro de cada uno de los smartphones que solemos revisar.
Diseño
Lo primero que queda claro al ver y tocar el ASUS Zenfone 3 Deluxe es que estamos ante un modelo que es Premium en acabados, ya que el metal está presente en el chasis del dispositivo -y por completo-. Los laterales ofrecen una ligera curvatura que finaliza en bisel para favorecer el agarre. Este, por cierto, no es malo y el peso de 170 gramos que tiene el dispositivo no está especialmente mal distribuido.
La colocación de los elementos físicos no tiene grandes sorpresas, excepto por el lector de huellas. Este, situado en la parte posterior -lo que no es una novedad-, tiene un diseño oval muy estirado, lo que hace que en ocasiones sea algo complejo encontrarlo si se quiere hacer uso del accesorio sin mirar. El elemento es correcto, sin grandes fallos, pero lo que sí es cierto es que al compararlo con sus rivales, como por ejemplo el Galaxy S7, uno se da cuenta en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe que el hardware del que hablamos es algo más lento.
Los botones están donde deben, algo estrechos todo hay que decirlo y con un recorrido que podría ser algo mayor, pero la manipulación no es del todo mala. En la parte izquierda del ASUS Zenfone 3 Deluxe está la bandeja para las tarjetas SIM -pudiendo utilizar uno de los huecos para las microSD-. Arriba, sólo la toma de auriculares y en la parte inferior la conexión USB tipo C (compatible con el estándar 3.0) y el altavoz que incluye el terminal que, si bien es potente, no ofrece una gran definición en algunos momentos. Interesante que no se vean los espacios dedicados a las antenas, sin que se perjudique el funcionamiento del smartphone.
En la parte posterior, aparte del lector de huellas, esta el sensor de la cámara que sobresale de la carcasa. Tanto es así que al dejarlo en una superficie plana «baila» un poco el dispositivo, lo que en ocasiones al escribir en el teclado en pantalla las acciones se ven perjudicadas. Este lugar ofrece un acabado algo mate en el que, por ejemplo, no se ven las marcas de las huellas de forma evidente, algo que no ocurre en el frontal donde estas aparecen claramente y hará que se tenga que limpiar el ASUS Zenfone 3 Deluxe más de lo habitual.
Un modelo que no desentona en lo atractivo que resulta, pero no llega a los niveles de los Edge de Samsung y no tiene un elemento diferenciador que le de una personalidad propia que sea muy evidente. No es especialmente pesado como hemos dicho y el grosor del smartphone es de 7,5 milímetros, por lo que no está mal. Ergonomía aceptable y, eso sí, los botones táctiles frontales -que están retroiluminados- están más bajos de lo deseable comprobamos en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe, y siendo un modelo de 5,7 pulgadas hace que el uso con una mano sea harto complicado.
Rendimiento
El hardware que incluye el ASUS Zenfone 3 Deluxe es gama alta “puro y duro”. El procesador es un Snapdragon 821, que es el más potente que Qualcomm permite integrar en un smartphone hoy en día -a la espera del 835-. Además, la cantidad de RAM es de 6 GB, por lo que destaca y son pocos los que ofrecen esta opción (además, el almacenamiento de la unidad que hemos analizado es de 256 “gigas”). Esto, sobre el papel, debe ser más que suficiente para que las sensaciones sean muy buenas.
Evidentemente, al utilizar el terminal se tiene la impresión de estar sobrado para casi todo, incluidos los juegos debido a que la GPU es una Adreno 530, pero hay que comentar algunos detalles que se deben tener en consideración. El primero es que la interfaz de usuario que corre por encima de Android Marshmallow, ZenUI,como ya hemos comentado en otros análisis de terminales de esta compañía, es un desastre y penaliza lo que conseguimos en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe.
El desarrollo es tremendamente intrusivo, lo que reduce los recursos y en ocasiones hay desarrollos que al iniciarse o al comenzar a trabajar muestran cierto retardo. Además, ZenUI incluye una gran cantidad de bloatware, y los avisos y notificaciones que aparecen son excesivamente numerosos y, como comprobamos en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe, esto hace que no se aproveche al máximo las posibilidades del phablet. Una pena.
A continuación dejamos los resultados en las pruebas de rendimiento que obtuvimos con el terminal del que estamos hablando:
En lo que tiene que ver con la autonomía, lo cierto es que con los 3.000 mAh que ofrece la batería (con carga rápida Quick Charge 3.0), es posible llegar a un día de uso habitual. Eso es bueno y hay que considerarlo como correcto, pero debido a elementos como la pantalla a 1080p, quizá esperábamos un poquito más. Además, algunos de los test que pasamos para comprobar este apartado no consiguieron finalizarse debido a la entrada en funcionamiento de los Ahorros de energía que por más que intentamos modificar su ejecución, no conseguimos que no influyeran en esto -de nuevo, ZenUI haciendo de las suyas-.
Pantalla
Aquí, lo cierto, es que encontramos virtudes en el ASUS Zenfone 3 Deluxe, como por ejemplo que el panel de la pantalla de 5,7 pulgadas sea Super AMOLED. Esto asegura negros puros lo que está muy bien para el sistema de notificaciones que se muestran cuando el dispositivo está en reposo para limitar el consumo. Esos sí, la resolución es de 1080p, por lo que no supera los 400 ppp y queda algo lejos de su competencia en el mercado -además de no ser el Full D la mejor opción para la realidad virtual, algo que en modelos de gama alta se debe contemplar-.
Evidentemente esto favorece a que el rendimiento sea más fluido y el consumo que no se deba considerar como escandaloso, pero no cabe duda que alcanzar QHD hubiera sido lo correcto para competir de tú a tú en el mercado. Por cierto, en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe comprobamos la efectividad de la protección Gorilla Glass 4 integrada.
La interacción del componente con la carcasa no es mala, ni mucho menos, y a simple vista parece que los marcos son completamente inexistente en los laterales… pero, esto, no es así ya que se incluye una banda negra que rodea el panel que se aprecia una vez que la pantalla está encendida… y claro, la sensación ya no es tan buena entonces. La respuesta táctil que comprobamos en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe no ofrece problemas evidentes.
La calidad de imagen es bastante buena, con colores bastante vivos (es posible gestionar la temperatura en los Ajustes del sistema ) y con una definición correcta. La situación no mostró grandes problemas y los negros, como era de esperar, son casi perfectos. Eso sí, el brillo podría ser más potente -sin que sea desastroso, quede claro, pero hablamos de gama alta…- y, además, los ángulos de visión con algunos colores no son todo lo bueno que esperábamos. Es ecir, que está el ASUS Zenfone 3 Deluxe un escalón por debajo de el OnePlus 3T, por poner un ejemplo, y un par de el Galaxy S7.
Cámara
El teléfono del que estamos hablando está bien dotado en este apartado, ya que el sensor principal que utiliza es un Sony IMX318 de 23 megapíxeles. Esta marca es notable, aunque no definitiva, ya que hay ejemplos como el de 12 Mpx del Galaxy S7 que demuestran que la resolución no lo es todo. El caso es que los resultados no son malos, eso es claro, pero tampoco son para volverse locos como cabría esperar de un elemento con apertura F:2.0 y estabilización óptica.
La razón para decir esto parece deberse al procesador de las imágene capturadas, por lo que en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe en alguna ocasión nos costó lograr fotos bien definidas y sin ruido… en especial en condiciones de poca luz. Eso sí, el rango dinámico es bueno y, también lo es, la velocidad con la que dispara. Estos son algunos ejemplos de lo que se consigue con el terminal:
La aplicación que se incluye con el terminal es muy completa, con gran cantidad de modos y opciones, pero cuando se utiliza en automático comprobamos que puede no elegir siempre la mejor posibilidad para disparar, por lo que no es tan eficiente como la que ofrecen, por ejemplo, los Sony Xperia.
Este es un ejemplo de lo que es posible conseguir al grabar, donde se nota especialmente el uso de las estabilización que es evidente y, además, la rapidez al enfocar y disparar hace que la experiencia al realizar este tipo de trabajos sea bastante satisfactoria:
Conclusión
Un teléfono de gama alta este modelo que ofrece un hardware bastante respetable, pero que no le acompaña una interfaz personalizada por encima de Android para sacarle partido, todo lo contrario, le perjudica. Su acabado no está mal, eso es cierto, pero hay detalles como la resolución de la pantalla o la ausencia de protección frente al agua y polvo para lo que cuesta que le hacen perder bastantes puntos.
La cámara que hemos podido probar en el análisis del ASUS Zenfone 3 Deluxe es mejor de lo que los resultados obtenidos demuestran, y el lector de huellas aún siendo eficiente no le permite competir con otros modelos de gama alta. El caso es que por componentes no es, pero ciertamente hay varios apartados susceptibles de mejora que se deben considerar.
Lo mejor
- 64 GB de almacenamiento como primera opción
- RAM de 6 GB
Lo peor
- Panel de sólo 1080p
- Cámara con resultados mejorables
- Lector de huellas poco ergonómico