Este es un modelo correcto al que no le falta de nada, pero que tampoco se debe esperar de él que destaque en exceso. Aunque tiene algunos detalles que, como se comprobará, son bastante positivos y le hacen destacar en parte en el segmento de terminales Android de entrada, que es en el que “compite”. Y, por cierto, para poder valorar de forma correcta al Alcatel POP 4 Plus, se debe conocer que su precio se sitúa en los 150 euros, sin que le falte conectividad LTE, lo que permite dar uso a las tarifas 4G.
A continuación dejamos el análisis completo de este terminal que viene a completar por la parte de abajo la gama de producto de Alcatel, que es cada vez más numerosa y que ofrece modelos de lo más atractivos en lo que se refiere a su diseño y, también, en la relación calidad/precio. Un detalle antes de comenzar: el dispositivo llega con Android Marshmallow más personalizada de lo deseable y con varias aplicaciones de las deseables (por lo que abusa un poco del bloatware en nuestra opción).
Diseño
Este modelo no incluye materiales “nobles” ya que su precio no permite que por ejemplo el aluminio esté presente. Acabado en plástico y con una líneas que no desentonan, el Alcatel POP 4 Plus es un modelo que llega con un grosor por debajo de los 8 milímetros y que tiene un peso de 156 gramos, algo más de lo esperado. El caso, es que no se ve del todo mal.
La carcasa trasera del Alcatel POP 4 Plus se puede quitar, lo que da acceso a las dos ranuras para tarjetas SIM y, también, para la microSD. El desacople de este componente es sólido, así como la colocación posterior. Un buen detalle es que la cámara principal no sobresale mucho, lo que siempre es positivo, pero el altavoz está en la parte baja y se tapa con facilidad (por cierto, suena bastante bien, lo que ha sido una sorpresa muy agradable).
El acabado curvado en los laterales facilita el agarre, que a nuestro juicio es cómodo y no da la sensación de que se resbale con facilidad el terminal. La integración con la pantalla es correcta, con un salto entre los acabados que a algunos les parecerá atractivo y, a otros, que rompe demasiado con la estética. El caso, es que el Alcatel POP 4 Plus no es feo.
Los botones de control de volumen y encendido están en el lateral derecho, ambos con un acabado similar (lo que ocasiones hace que se pueda confundir al utilizarlos sin mirar) y, además, “bailan” un poco. Eso sí, la solidez es grande en los dos. En el lado izquierdo no hay absolutamente nada y en el superior e inferior se encuentran las tomas de auriculares y el puerto USB, respectivamente.
La resistencia de la carcasa es buena, ya que al llevarlo en el bolsillo aguanta sin problemas (incluso la torsión está bien llevada, debido a que esta existe y asume presiones fuertes). Las huellas, por cierto, no se quedan apenas marcadas lo que siempre es positivo. En definitiva, un modelo correcto en el diseño que no desentona pero que, evidentemente, no es de lo más atractivo que hay en el mercado.
Rendimiento
Es, sin duda, el apartado en el que menos exigente hay que ser con un modelo que no supera los 150 euros, ya que es lógico pensar que no ofrece unos componentes de máxima potencia. Y así es. Eso sí, en lo que se refiere a la RAM, se integran 1,5 GB, que se comportan bastante bien a la hora de cambiar entre las aplicaciones abiertas y que nos dejó un buen sabor de boca.
La sorpresa llegó con el procesador. El elegido es un Snapdragon 210, que no es precisamente un dechado de virtudes cuatro núcleos a 1,1 GHz y una Adreno 304 no muy potente y, además, la compatibilidad con arquitectura de 64 bits no existe. Quizá un SoC de Qualcomm superior u otro de MediTek hubiera aumentado la potencia del Alcatel POP 4 Plus.
Al comprobar el funcionamiento del dispositivo, nos encontramos con una agradable sorpresa de un funcionamiento mucho mejor del esperado donde la fluidez es bastante buena y, por lo tanto, la experiencia de uso con aplicaciones habituales es la nota predominante (algo de “lag” hay al ejecutar desarrollos más complejos, pero era de esperar y es menor de lo que pensábamos). En los juegos se comporta, pero los más modernos con gráficos 3D se le atragantan un poco, como era de esperar.
El almacenamiento es bueno, 16 GB (aunque el bloatware hace que no se tenga todo el espacio de almacenamiento disponible que cabría esperar). Eso sí, como hemos dicho es posible aumentar este mediante el uso de tarjetas microSD de hasta 32 “gigas”. Aquí se ha trabajado bien en el dispositivo.
En lo que se refiere a la autonomía, hay que decir que es de lo mejor del Alcatel POP 4 Plus, ya que es muy equilibrada. Conseguir un día de uso habitual sin tener que recargar es algo que siempre conseguimos… e, incluso, si se es cuidadoso medio día más es posible. Si el uso es con la pantalla encendida, hay que decir que las cinco horas se sobrepasan sin excesivos problemas. Por lo tanto, la batería de 2.500 mAh cumple a la hora de “dar de comer” al hardware contenido del terminal.
Pantalla
El panel que se incluye en el Alcatel POP 4 Plus es de 5,5 pulgadas con una resolución HD (720p). Esto le hace competir de tú a tú con cualquiera de los modelos de gama de entrada que hay en el mercado, ya que incluso se superan los 300 ppp de densidad de píxeles lo que favorece a la definición.
El tratamiento de los colores es adecuado, con opción de modificar la saturación por software, por lo que el realismo que se puede conseguir convence. Los ángulos de visión cumplen sin problemas pero, eso sí, el brillo no destaca en exceso pero aún así en exteriores no se comporta mal. En definitiva, que cumple y ver películas o leer textos no es precisamente un problema.
Lo que menos nos convenció es que en ocasiones al utilizar la pantalla táctil no responde como nos hubiera gustado, aunque lo cierto es que no es un fallo realmente grande ya que esto se nota en sólo algunas ocasiones. Cuando ocurre simplemente hay que presionar con algo más de fuerza… sorprendentemente, esto no nos ocurrió nunca al “despertar” o “dormir” el Alcatel POP 4 Plus al realizar un doble toque.
En lo que se refiere al tamaño de los marcos laterales, estos no son excesivos -siempre teniendo en cuenta el tipo de dispositivo del que hablamos-. El superior e inferior no es abusivo, pese a que se incluyen botones capacitivos para controlar el sistema operativo. En definitiva, una pantalla solvente que no destaca mucho pero cumple con su cometido (si se soluciona lo comentado de la tactilidad con una actualización, lo cierto es que las sensaciones serían bastante buenas).
Cámara
Las dos cámaras que se incluyen en el Alcatel POP 4 Plus son de 8 megapíxeles la trasera (con apertura F:2.0) y de 5 Mpx la delantera. La principal es correcta a la hora de utilizarla en condiciones de luminosidad adecuada. Un rango dinámico aceptable y no excesivo ruido son sus credenciales. Quizá se sobresatura si luz intensa le llega de forma directa, pero es algo menor teniendo en cuenta el dispositivo del que hablamos.
Con poca luz la calidad baja de nivel, pero sin ser un desastre, ni mucho menos. La definición es menor y la gestión de los colores más errática, pero para salir del paso y guardar recuerdos es más que suficiente. El flash es potente, por cierto, y un buen detalle es que el sensor delantero dispone del suyo propio.
La aplicación que llega con el Alcatel POP 4 Plus combina sencillez y opciones disponibles. El caso es que se maneja con soltura y ofrece opciones avanzadas como HDR (que no es lo más efectivo del mundo, todo hay que decirlo). Cumple, eso es indudable.
En lo referente a las grabaciones, hay que decir que estas se realizan con una calidad máxima de 720p, por lo que el Full HD está descartado. La estabilidad es correcta pero en ocasiones los temblores se aprecian demasiado y el autoenfoque no está mal. El micrófono es bastante sensible, lo que es bastante positivo.
Conclusión
Un terminal Android correcto el Alcatel POP 4 Plus, especialmente si se tiene en cuenta al segmento que va dirigido. LLegar con Android Marshmallow, aunque con una personalización mayor de lo deseable, es un buen detalle. También que sea compatible con LTE y que la autonomía cumpla por encima de lo esperado.
Evidentemente el procesador Snapdragon 210 se demuestra ajustado para muchas tareas, pero tiene el detalle positivo de no ser muy exigente energéticamente hablando. La pantalla cumple, sin más (ojo con esa sensibilidad táctil) y la cámara no es profesional, pero permite almacenar recuerdos con una calidad que no está del todo mal. En definitiva, un dispositivo correcto y adecuado para la gama de entrada.
Lo mejor
- Buena relación calidad/precio
- Amplia autonomía
- Incluye Android Marshmallow
Lo peor
- Procesador ajustado
- Sensibilidad táctil mejorable
- Una menor personalización del sistema operativo sería recomendable