Así pone el precio Apple a sus productos

Así pone el precio Apple a sus productos

David G. Bolaños

Todos los aficionados a los gadgets tenemos también alma de «buscagangas». Y es que es inevitable, e incluso adictivo y divertido, rastrear tiendas de electrónica y webs en busca de las mejores ofertas. Sin embargo, sólo hay una marca en la que esta actividad es del todo fútil, Apple. ¿Quieres saber por qué los productos de la empresa de Cupertino tienen el mismo precio en todos lados?

Tanto sus iPhone como iMacs, iPads y demás productos de Apple parecen inmunes a cualquier tipo de oferta, promoción o campaña que ofrezca significativos descuentos en sus precios, incluso cuando pasan a segundo plano con la llegada de las nuevas versiones. Y es que incluso se puede intentar buscar la ganga entre diferentes distribuidores de electrónica de consumo, tanto online como en tiendas físicas, que a parte de honrosas excepciones es una tarea del todo infructuosa.

El «márgen», el arma que Apple utiliza de forma más que eficaz

La razón de que los productos de Apple no sólo tengan el precio que tienen sino que se mantengan de forma marmólea entre las tiendas nos la explica MacWorld  y tiene una palabra clave «márgenes«.

Cada producto que sale al mercado, de Apple o cualquier otra marca, tiene lo que se llama «precio recomendado de fabricante para venta al público», vamos el PVP recomendado que se ofrece en cualquier presentación. Sin embargo, esa cifra suele distar bastante del precio al que el retailer lo compra. Esto le permite tener un amplio margen de maniobra para reducir el PVP establecido por el fabricante sin tener pérdidas.

El premio con Apple no es obtener margen con cada producto, sino incentivo por vender más a un precio concreto

Pero, en el caso de Apple, pese a que el margen para el distribuidor se mantiene en secreto por contrato, se tiene constancia que un distribuidor tiene un margen ínfimo de maniobra para variar el precio. Es decir, la tienda lo compra muy caro, con un precio cercano al de venta, por lo que si no quiere incurrir en pérdidas, no puede bajarlo. Es por ello que las únicas ocasiones en las que se ven saldos de verdad es cuando una superficie necesita limpiar de stock el almacén ante la llegada de más producto.

Entonces ¿por qué las tiendas quieren vender sus productos y no dejan de anunciarlos? Ahí es donde entra una táctica de Apple, la de los incentivos a las ventas. Las tiendas no ganan por vender los productos, sino por el «premio» que les da Apple por vender muchos de sus productos siempre que estos estén, y ahí está la clave, siempre con un precio por encima de una cifra mínima.

Una estrategia perfecta para Apple

Esta estrategia es óptima para la empresa californiana en muchos sentidos. En primer lugar, hace más dinero con cada venta desde sus tiendas Apple Store que cualquier distribuidor, ya que al ser el fabricante tiene mucho más margen de beneficios. Además, ninguno de estos le pueden hacer competencia en precio, ya que no tienen margen para ello.

Por otra parte, ningún distribuidor puede establecerse en una situación de poder frente a otros, y presionar a Apple para obtener mejores precios, ya que Apple es, para sí misma, su mejor distribuidor.

El caso del iPhone

En particular, el establecimiento del precio del iPhone es algo más singular y por ello hay más ofertas de precio entre operadores. Hace poco comentamos cómo se las gasta Apple con los operadores y los iPhone han sido los terminales con mayor permanencia en los contratos cuando se compran a través de operador.

Y la razón no es otra que es el éste el que paga el importe restante al que abona el usuario hasta el precio de venta del dispositivo, sin descuento alguno. Esto es algo que no pasa con otras marcas donde precios de fabricante más laxos permiten una economía de escala mayor (más volumen=menos precio).

Pros y contras, también para el usuario

Tienen sus pros y sus contras, incluso para el cliente. Si bien se sitúan un grado por encima de la competencia, en su segmento de mercado, cada producto es sólo un poco más caro que sus rivales (siempre que busquemos las mismas calidades). Esto hace que un cliente sepa que da igual donde compre un MacBook o un iPad, tiene la certeza de que ha pagado lo mismo y que no va a variar sustancialmente…hasta que llege una nueva versión.

Las tácticas de precio de Apple no son ilegales, y de hecho, son aceptadas voluntariamente por distribuidores y operadores dado el importante volumen de ventas que se consiguen con ellas. Son otro tipo de estrategia de venta que, por otra parte, les ha ido más que bien e incluso en momentos como el actual, donde parece que van de capa caída, eso no significa pérdidas, sino menos beneficios que no es lo mismo.