Hace seis años llegó el primer móvil iTunes… y no fue un iPhone

Escrito por David G. Bolaños (@d_gomez_b)
Apple

MOTOROLA-ROKR

Muchos pensaréis que el primer terminal con iTunes fue el iPhone. Craso error, como podréis comprobar en el video que os mostramos a continuación, Steve Jobs en una de sus míticas keynotes, enseño el primer “iTunes Phone”, el MotorROKR creado en colaboración con Motorola que, seis años después, ha sido comprada por su gran rival del mercado smartphone, Google.

Muchas veces no somos conscientes de lo rápido que va este mercado de la telefonía. Sólo hay que echar la vista atrás seis años y comprobar como el “One More Thing” de la keynote que seguíamos un día como hoy tenía como protagonista el “iTunes Phone” de Apple y Motorola.

El primer iTunes Phone no fue un iPhone
En concreto se trataba del Motorola ROKR, que muchos recordaréis y que en su momento era un gran terminal, como el mismo Jobs, aunque con poco entusiasmo, destacaba. Entre sus grandes cualidades del momento se destacaba su capacidad cuatribanda, la cámara integrada (VGA), altavoces estéreo, auriculares estéreo con manos libres, pantalla de 1.7 pulgadas a color, la función automática de parar la reproducción al recibir una llamada, etc.

Pero, como no podía ser menos en una keynote de Apple, la “coolest feature” para el ahora ex-CEO de Apple era el reproductor iTunes integrado que permitía sincronizar la música de nuestro ordenador (canciones, podcasts y audiolibros incluídos) con el terminal, aunque no de forma ilimitada ya que sólo tenía capacidad para 100 archivos, de media. Visto en perpectiva, de entre lo más nos puede sorprender es ver cómo se destacaba la función para arrastrar las canciones de iTunes al icono de un teléfono que no es de Apple, icono que nunca se ha vuelto a ver desde la llegada del iPhone.

Por la nada desdeñable cifra de 259 dólares junto a un contrato con la operadora Cingular, los estadounidenses podían hacerse con este MotoROKR con iTunes que no tuvo el resultado esperado ya que se vio las caras no con un teléfono, sino con un reproductor musical que reventó el mercado de la mano de su propio partner, el iPod Nano. Las propias reviews del momento bajaron de las nubes el eslogan “rocking the world” a un “es evolucionario, pero no revolucionario” (Mobile Phones UK).

Un año después llegó el iPhone, pero el que derrotó al ROKR fue el iPod Nano
Nos podemos imaginar como se quedaron los responsables de Motorola, por aquel entonces un pez muy gordo del sector, alrededor de un año después cuando el mismo Jobs, que en ese momento ya debía estar trabajando en ello,  se sacó del bolsillo el primer iPhone y se desató la revolución que aún hoy vivimos.

Desde el fabricante americano tuvieron que empezar a sospechar algo cuando, Jon Rubinstein, Vicepresidente de Apple en la división para iPod del momento, calificó el MotoROKR de “un experimento”, del que sin duda aprendieron mucho para el futuro manzáfono.

“Qué le jodan al Nano”

Estas declaraciones hirieron en Motorola, tanto que su CEO en esa época, Ed Zanders contestaba, literalmente, “que le jodan al Nano (screw the Nano). ¿Qué es lo que hace el Nano? ¿Quien escucha 1.000 canciones? La gente quiere dispositivos que hagan más que reproducir música, algo que se puede ver en otros países con redes móviles más avanzadas y usuarios más experimentados.”

Motorola, con Google detrás, ¿podrá devolversela a Apple?

Muy desencaminado no iba Zanders, aunque no creo que se esperaba lo que iba a pasar poco tiempo después y Motorola no supo adaptarse a tiempo a la nueva ola de los smartphones, lo que provocó su declive hasta la llegada de MotoBLUR, que si bien no lo colocó en la posición que ostentaba en ese momento, fue el primer terminal de la nueva era en el fabricante americano.

Seis años después de toda esta historia, Apple marca el paso del mercado smartphone y Motorola, pese a que no se va a perder la marca, ha pasado a ser propiedad de Google, el único que parece que es capaz de plantar cara a la empresa californiana con su Android ¿cambiará esta historia dentro de otros seis años?.

Fuente: Computerworld