ZTE Grand S Flex

Análisis a fondo del ZTE Grand S Flex

Valoración: 6,5 de 10

Sello de puntuación 6Ahora que las redes 4G se están extendiendo por nuestro país de forma constante, aunque bien es cierto que no en todas las localizaciones es posible disfrutar de estas, muchos son los usuarios que buscan un terminal que les permita aprovechar su excelente velocidad de conexión. Y, todo ello, sin que el coste de este sea inasumible. Un ejemplo de terminal que cumple con ambos requisitos es el ZTE Grand S Flex.

Este terminal llega avalado con algunos premios, como por ejemplo el conseguido en la feria IFA del año 2013 (debido a que su grosor es de sólo 8,5 milímetros). Por lo tanto, cierta calidad se le presupone y, de esta forma, hay que tenerlo en cuenta como una de las posibilidades más interesantes en la gama media de producto -tan de moda ahora- para aquellos que creen que las 5 pulgadas de pantalla son la mejor solución.

Teléfono ZTE Grand S Flex

Lo primero que se debe tener en cuenta es que el ZTE Grand S Flex es un modelo que, aunque en líneas generales se puede manipular con una mano, es cierto que para abarcar toda la pantalla lo ideal es el uso de dos. Por lo tanto, la utilización de forma apaisada será más habitual que de costumbre. Eso sí, el garre es bastante consistente, ya que la sensación es buena tanto en el agarre como en la firmeza de este.

Diseño

Lo primero que se debe decir es que el ZTE Grand S Flex está fabricado en plástico, algo que no es un hándicap, pero sí que lo aleja de la gama más alta de producto (pero es muy normal esto, y un ejemplo de que ello es lo habitual en este tipo de productos es el HTC Desire 500). De todas formas la sensación de resistencia es grande, algo que se ve favorecido por el que no se pueda retirar la carcasa trasera (lo que impide el cambio de batería, algo que muchos usuarios ven con muy buenos ojos).

Lateral del teléfono ZTE Grand S Flex

Lo antes mencionado “obliga” a que la inserción de la tarjeta SIM se realice en uno de sus laterales. La verdad es que la ranura está perfectamente integrada en la carcasa, por lo que no se nota en absoluto y, para abrirla, hay que presionar un resorte interno al que se accede con un herramienta específica o un clip (al más puro estilo Nokia Lumia). Por cierto, que no existe la posibilidad de utilizar tarjetas microSD, por lo que no debes buscar el lugar en que insertar una de ellas.

Aparte, en los laterales está tanto el botón de encendido como el de control de volumen. Y, también, el puerto microUSB. Esto es diferencial con otros modelos, pero la verdad es que resulta extraño verlo en ese lugar, y más de uno se sentirá extraño durante un tiempo por ello.

Altavoz del teléfono ZTE Grand S Flex

En lo referente a su aspecto, la verdad es que este modelo no es “rompedor” ya que sus esquinas son redondeadas pero sin excentricidades. Eso sí, el tener un remate posterior negro donde se sitúa la cámara trasera hace que tenga un toque algo especial. Un detalle final aquí: el lugar del altavoz trasero, en la parte de baja posterior no es una gran elección, ya que normalmente este se tapa con la mano ya que es justo donde sea garra el ZTE Grand S Flex.

Hardware y rendimiento

Este modelo no será el que más rápido ejecute un juego ni abrirá una aplicación, pero permite el uso de cualquiera que se desee utilizar. Es más, en lo referente al funcionamiento del terminal no encontramos retardos ni problema alguno, por lo que su experiencia de uso es buena y se encuentra entre los dispositivos de gama media con pantalla de 5 pulgadas que son efectivos.

La razón de este funcionamiento adecuado es que incluye 1 GB de RAM y un procesador Qualcomm MSM8930 de doble núcleo  a 1,2 GHz. En lo referente a los gráficos incluye una GPU Adreno 305, que bien es cierto que no es lo más moderno del mercado, pero que es solvente. Eso sí, no hay que pedirle “peras al olmo”, y los resultados en los benchmarks habituales muestran que queda cerca de modelos como el HTC Desire 500, pero lejos de los terminales con el sufijo Mini (como el HTC One o el Galaxy S4) o el nuevo Orange Yumo. Eso sí, no hay que olvidar que este modelo es compatible con 4G y, esto, es un factor muy importante.

La autonomía quizá sea uno de sus mejores detalles, lo que se debe a que su pantalla no es Full HD y a que su procesador no es muy exigente, por lo que su batería de 2.300 mAh se muestra suficiente para que en un uso habitual supere el día de autonomía sin excesivos problemas. Aquí, sí que nos gustó bastante el ZTE Grand S Flex.

Por cierto, la calidad de sonido que ofrece es mejor de lo habitual, lo que se debe a la compatibilidad con Dolby Digital Plus, lo que es un detalle bastante positivo (incluso, se regalan unos auriculares con el terminal de color blanco de bastante calidad).

Auricular incluido con el ZTE Grand S Flex

Pantalla

Las pantallas de cinco pulgadas se han convertido en casi un estándar en el “universo” Android, ya que permiten una manipulación cómoda del sistema operativo y los modelos que integran un panel de estas dimensiones no son “ladrillos”. Por lo tanto, este modelo viene a ser una opción bien elegida por ZTE para posicionarse en el mercado.

General información pantalla

La calidad del panel, que es tipo LCD IPS, es bastante buena en comparación con otros modelos del mercado con resolución: 1.280 x 720 (294 ppp). Nos gustó tanto como la integrada en el Orange Yumo, ya que los colores son bastante intensos y el ángulo de visión como “buen IPS” es destacable. Eso sí, ciertamente el brillo podría ser algo más potente.

En definitiva, una buena solución la integrada por el ZTE Grand S Flex, pero no hay que engañarse ya que no es comparable con una Full HD. Eso sí, para el uso habitual y teniendo en cuenta el segmento en el que se sitúa, no está mal. Vamos, no es un Samsung Galaxy note 3, pero es mucho mejor que el HTC Desire 500 que probamos recientemente.

Cámara

Aquí hay que decir que las cámaras, de 8 megapíxeles la trasera y de uno la delantera, cumplen. Sin más. Las lentes no destacan en exceso y sólo son una solución para hacer fotos y recordar momentos, no hay que tener pretensiones con ellas. La posterior demostró un funcionamiento adecuado con una buena luminosidad, aunque los colores son algo apagados. Eso sí, cuando la luz falta la calidad baja mucho pese al uso del flash que incluye. Por cierto, el autoenfoque es algo lento para nuestro gusto.

En lo que se refiere a la grabación de vídeos, se llega a 1080p pero la verdad es que el ruido es muy notorio. Aquí os dejamos una muestra de que cómo funciona donde se ve claramente que el enfoque no es precisamente rápido, incluso si se compra con otros modelos de gama media:

Eso sí, la aplicación Cámara funciona realmente bien y nos pareció que es muy intuitiva. No quiere decir esto que sea la que más opciones ofrece, ya que el sensor que incluye es el que es, pero la verdad es que es una buena solución la que incluye el ZTE Grand S Flex.

Software

No hemos detectado grandes cambios en la interfaz que incluye este modelo con los anteriores que hemos probado de la compañía China. Es decir, que el sistema operativo Android 4.1.2 no está  muy modificado respecto a sus opciones normales (stock), lo que diferencia a este terminal con otros que tiene capas propias de los fabricantes, como por ejemplo los de HTC o Samsung.

Interfaz cámara del ZTE Grand S Flex

Esto permite que la fluidez del terminal mejore ya que no se ocupa la memoria con software de terceros, lo que siempre es de agradecer y posibilita que la experiencia de uso sea bastante buena. Todo se ejecuta con rapidez y apenas detectamos fallos en el funcionamiento del ZTE Grand S Flex. Aquí hay que decir que no hay mucho que objetar.

Bien es cierto que se incluyen ciertas modificaciones de personalización, lo que es lógico, como por ejemplo que el desbloqueo pueda ser configurado con una especie de flor que permite que al pulsar cada uno de sus pétalos se ejecute una aplicación prestablecida. Además, también se incluyen aplicaciones adicionales, que son sólo una opción y no son nada intrusivas.

Conclusión

Es un terminal solvente que tiene en su pantalla, de 5 pulgadas y en la compatibilidad con 4G dos de sus mejores características. Además, como su precio no es elevado (ronda los 300 euros libre) puede ser una opción para aquellos usuarios que tienen estos dos requisititos como esenciales en sus necesidades. Tampoco hay que despreciar su buena autonomía.

Eso sí, lo antes mencionado no debe ocultar que tiene aspectos donde cojea, incluso frente a modelos de la misma gama de producto, como por ejemplo la cámara trasera de poca calidad, el no poder utilizar tarjeta microSD y que su rendimiento es algo ajustado. Pero, en líneas generales el ZTE Grand S Flex es un modelo adecuado en lo referente a la relación calidad/precio.

LO MEJOR

  • Buena autonomía
  • Es compatible con 4G

LO PEOR

  • Rendimiento ajustado
  • No permite el uso de tarjetas microSD
  • La cámara trasera no es muy buena

FOTOS DEL PRODUCTO


Opiniones



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1 opinión
  1. sdfghjk 0
    17 Nov, 13 23:46
    8/10 no conozco a nadie que le guste que no s…

    no conozco a nadie que le guste que no se pueda cambiar la bateria