Analizamos la pantalla del Moto G50 ¿es buena siendo barato?

Son cada vez más habituales los teléfonos que llegan al mercado teniendo un precio bastante asequible y que buscan ser una solución completa en todos los apartados, incluyendo en el de la conectividad debido a que incluyen 5G. Este es el caso del Moto G50 que hemos probado y te vamos a contar qué es lo que ofrece exactamente en el apartado de la pantalla.

Una de las primeras cosas que se deben tener en cuenta de este modelo que tiene un precio bastante económico. Y, por ello, tiene algunas características que sorprenden de forma muy positiva (la conectividad antes mencionada es un claro ejemplo), pero hay otras que dan un pequeño paso atrás para ajustar el coste de fabricación con lo que tiene que pagar un usuario en el mercado. Es decir, que se tiene que valorar el equilibrio.

En lo que tiene que ver con el hardware hay que decir que la pantalla integrada en el Moto G50 tiene unas dimensiones de 6,5 pulgadas y es tipo IPS. Por lo tanto, en cuestiones de dimensiones no hay muchos peros que poner al dispositivo (las completas del teléfono son 164.9 x 74.9 x 9 milímetros siendo el peso de 192 gramos… que cumplen, pero un poco excesivos los dos apartados). Y aquí encontramos una de las primeras restricciones en el teléfono, ya que la resolución es de 1.600 x 720 píxeles, por lo que no se llega a Full HD.

Pantalla superior del Moto G50

Sin embargo, hay un detalle bastante sorprendente, y este sí es positivo, que tiene que ver con la frecuencia que utiliza el panel que encontrarás en este terminal. Esta llega a los 90 Hz, por lo que se sitúa entre los mejores modelos en su rango de precio que vas a encontrar en el mercado siempre valorando este parámetro. Buenas noticias, la verdad, y que se agradecerá en más de una ocasión al utilizar el teléfono del que estamos hablando.

La calidad de imagen en el Moto G50

Uno de los primeros datos que debes conocer cuando estés revisando la posible compra de este terminal es que su densidad de píxeles es de 269 ppp. Esto, en principio, permite ofrecer una definición lo suficientemente buena para el día a día, ya que las letras y las imágenes hemos comprobado que no se distorsionan de ninguna forma y, por lo tanto, son más que suficientes para poder navegar por Internet y tener una buena experiencia de uso.

Pantalla inferior del Moto G50

Bien es cierto que, si se compara de tú a tú con algunos de sus rivales en el mercado que sí ofrecen un panel a 1080p, se nota una precisión algo menor a la hora de mostrar todo tipo de contenidos. No es nada dramático, eso es completamente cierto, pero es la realidad. De todas formas, lo que hemos comentado no creemos que sea algo que deba hacer recelar sobre el buen hacer de este teléfono en el apartado de la imagen.

¿Gestiona bien los colores?

En las pruebas que hemos realizado utilizando este terminal durante bastante tiempo, tenemos que decir que hay una precisión lo suficientemente alta a la hora de representar colores (pese a que no es el mayor rango dinámico que ofrece de todos los modelos de gama de entrada que hemos probado), y esto nos ha quedado bastante claro tanto al jugar como al ver vídeos donde la experiencia visual creemos que se tiene que catalogar de buena. Sin alardes, bien es cierto, pero va a cumplir perfectamente para la inmensa mayoría de los usuarios.

Es importante mencionar que entre los ajustes que tiene la Pantalla, existe una opción para modificar la diferente intensidad y gestión del color que se realiza en el Moto G50. En nuestra opinión, lo ideal es dejar el dispositivo tal y como viene de fábrica. Es decir, utilizando el apartado Saturados, ya que los otros dos hace que se baje un poco la intensidad y se pierde cierta «potencia». Además, al ser un panel IPS, esto se agradece bastante para poder visualizar contenidos de forma impactante (como por ejemplo en las fotografías).

Un buen brillo en la pantalla del Moto G50

Esto sí es algo que nos ha gustado, ya que cumple con los parámetros que se deben esperar de un panel actual para un terminal con el sistema operativo Android. Al utilizar la opción automática de gestión de esta característica, hemos medido potencia que llega hasta los 430 nits. Esto es más que suficiente para no tener problema alguno tanto en interiores como en exteriores a la hora de visualizar el contenido de la pantalla. La opción manual baja un poco, como es normal, pero se mantienen unos más que decentes 375 nits.

Es importante mencionar que la detección de luminosidad del lugar en el que se está es realmente buena, ya que los sensores funcionan de forma muy eficiente. De esta manera siempre se consigue un ajuste rápido y efectivo. Por lo tanto, a no ser que seas especialmente maniático, creemos que dejar el modo Automático es la mejor opción para este teléfono en este apartado que sí que nos ha convencido bastante.

Una frecuencia que le hace destacar

Esto es posiblemente lo mejor que vas a encontrar en el Moto G50 en todo lo que tiene que ver con la pantalla que se ha integrado. Es posible llegar a una frecuencia de 90 Hz, más que suficiente para que la fluidez al utilizar el sistema operativo u otras aplicaciones y ejecutar transiciones permita conseguir una gran satisfacción, ya que la continuidad es realmente buena. Un gran detalle.

Como suele ser habitual en los teléfonos que ofrecen diferentes frecuencias en la pantalla, existe la posibilidad de ajustar el funcionamiento de forma manual entre 60 o 90 Hz. Además, también encontrarás una opción denominada Automática que valora la utilización del teléfono para utilizar una u otra opción. No funciona mal (teniendo en cuenta que solamente existen dos pasos y que no hay medidas intermedias en lo referente a la frecuencia), pero teniendo en cuenta la resolución que tiene el panel de Moto G50, creemos que utilizar siempre la opción más alta no te va a suponer problema alguno en el apartado de consumo.

Conclusión al probar el display del Moto G50

Este es un modelo que tiene luces y sombras, como creemos que ha quedado claro. Un ejemplo de lo primero es la excelente opción que ofrece la frecuencia, funcionamiento y un brillo que está bastante bien teniendo en cuenta que hablamos de un panel IPS integrado en un terminal con un precio bastante ajustado que no supera los 200 euros pese a tener 5G.

Marcos de la pantalla del Moto G50

No gestiona mal el color este Moto G50, eso es cierto, pero su resolución es un hándicap que en algunos casos puede ser bastante importante. Además, la pantalla tiene unos marcos que no están mal, pero que por ejemplo el inferior es más grande de lo esperado (además, este es un modelo que mantiene notch). En definitiva, un teléfono correcto, donde no hemos detectado fugas de luz ni aberraciones a la hora de mostrar imágenes, pero que tampoco te dejará sorprendido.

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