De esta forma, cuando nos referimos a este terminal lo hacemos como toda una referencia en la gama media de producto actual, tanto es así que el modelo anterior que se puso en el mercado revitalizó esta, algo que no era precisamente sencillo. El caso es que ahora, en este nuevo modelo, se ha incluido compatibilidad con redes LTE para, de esta forma, poder aprovechar las redes 4G ya existentes en nuestro país y que permiten acceder a Internet con mayor velocidad sin estar conectado a una red WiFi.
Por cierto, que hay que indicar otra de las virtudes que siguen siendo de la partida en el Motorola Moto G 4G: las rápidas actualizaciones del sistema operativo, ya que hemos podido realizar las pruebas con Android 4.4.4, por lo que comprobamos las diferencias existentes en el apartado del rendimiento con las que en su momento conseguimos con el modelo 3G.
Rendimiento, lo primero que revisamos
Hay que decir que el hardware principal de este teléfono, comparado con el de su antecesor, no cambia lo más mínimo. En lo referente al procesador se mantiene un Snapdragon 400 de cuatro núcleos que funciona a una frecuencia de 1,2 GHz. En el apartado de la RAM, esta es de 1 GB, por lo que la solvencia es clara y se sigue ofreciendo un funcionamiento adecuado en el día a día, sin problemas de fluidez, como pudimos comprobar.
Si comparamos al Motorola Moto G 4G con el anterior modelo, los resultados en AnTuTu, son bastante claros. Del que estamos hablando en esta prueba alcanza una puntuación de 18.139 por los 17.082 de su antecesor. Debido a que el hardware es exactamente el mismo, como hemos indicado (al menos el que actúa en estas pruebas), es claro que la razón del mejor rendimiento se debe al uso de la nueva versión Android.
La experiencia de uso es muy buena, como ya lo fue en su momento la que obtuvimos con el Moto G. Por lo tanto, la ejecución del sistema operativo es realmente buena, sin fisuras y responde perfectamente a las necesidades habituales. En cuanto a la ejecución de aplicaciones, exceptuando los juegos 3D más exigentes, todo funciona a las mil maravillas.
Un par de detalles que queremos indicar es que ahora en el Motorola Moto G 4G se incluye una ranura para tarjetas microSD, algo que no estaba presente en el modelo anterior y que favorece el poder gestionar mejor la información que se lleva de un lado a otro. Todo un acierto, a nuestro juicio. Aparte, hay que decir que la autonomía es muy buena, ya que el día de uso se consigue sin problema alguno (incluso más si no se es un usuario muy intensivo) y, para ello, se mantiene la carga de 2.070 mAh.
Un diseño adecuado
Muy poquitas novedades en este apartado, como era de esperar y lo cierto es que sí que se podían avanzar en algunos apartados, ya que el peso del Motorola Moto G 4G se mantiene en los 143 gramos, algo más pesado de lo habitual en un modelo que está acabado en plástico. No es que resulte incómodo, pero ciertamente una mejora aquí no hubiera estado de más.
Por lo demás, el garre sigue siendo bueno, con los componentes en los mismo lugares, como por ejemplo los botones (todos en un lateral, algo que no nos gusta en exceso), puertos de conexión arriba y abajo y la marca del fabricante en una pequeña hondonada en la carcasa trasera. Por cierto, que se mantiene la curvatura trasera que facilita el agarre del Motorola Moto G 4G, sin que por ello el terminal “baile” al dejarlo en una superficie plana.
Otro detalle a destacar es que la carcasa es extraíble, aunque la batería no se puede cambiar, algo que se debe tener en cuenta y que se debería permitir para así ofrecer esta opción adicional ya que el componente se pueden manipular (y cambiar, todo hay que decirlo). Una vez que se quita la tapa, las ranuras internas, de la tarjeta SIM y de la microSD de hasta 32 GB, cada una está en un lado, por lo que no hay confusión posible y permite una manipulación sin complicaciones.
Finalmente, hay que destacar que el altavoz trasero está al lado de la cámara de este lugar, por lo que no se tapa con facilidad con la mano, algo que consideramos positivo. Eso sí, la calidad del sonido no es muy buena, ni de lejos llega a la que ofrece por ejemplo el HTC Desire 610 y su tecnología BoomSound.
Pantalla, se mantiene la calidad
Las dimensiones de la pantalla son de 4,5 pulgadas y su resolución de 720p, por lo que se mantiene una densidad de pixeles de 329 ppp. De esta forma, ver los contenidos de las páginas web es cómodo y definido, por lo que no se debe abusar del zoom. Aparte, los colores son bastante fiables y la verdad es que su panel IPS es de lo mejor que existe en la gama media en su rango de precio.
En cuanto a su respuesta en exteriores, esta no es precisamente la mejor que hemos visto, lo que creemos que se debe a que su brillo no es muy potente. Pero, eso sí, es posible manipular lo que hay en pantalla. Un detalle adicional a comentar es que los marcos de este componente en el frontal ni destacan ni decepcionan, cumplen en lo referente a su tamaño.
En el uso diario comprobamos que la protección Gorilla Glass 3 es efectiva, ya que no apreciamos desperfecto alguno al llevarlo en el bolsillo, lo que siempre es importante ya que se confirma una durabilidad excelente. Por lo tanto, y teniendo en cuenta que es un terminal económico que cuesta unos 199 euros, hay que decir que la pantalla del Motorola Moto G 4G se mantiene como una de las mejores de su segmento del mercado.
Cámara, mismos problemas
Aquí, comparado con el Moto G, hay que decir que no hay mejoras y, por lo tanto, las fotos que se realizan con la cámara de 5 megapíxeles con flash incorporado son de una calidad manifiestamente mejorable. Y, esto es así si se compara con otros modelos de gama media, como por ejemplo el Desire 610 o el Xperia M. Es decir, que no hay que esperar grandes cosas del Motorola Moto G 4G aquí, ya que no se encuentran.
Las fotografías en condiciones de buena luminosidad cumplen, aunque hay algo de ruido en casi todas ellas, la definición al ampliarlas no es la mejor y, además, los colores no se representan con gran fidelidad. Por lo tanto, el uso de los resultados no debe ir más allá del básico. En condiciones de poca luz, los resultados son peores, aunque esto se enmascara un poco con el flash, todo hay que decirlo.
Eso sí, la interfaz de la cámara de nuevo creemos que es de lo más interesante, es básica pero todo está accesible (apenas se modifica la propia de Android). Ofrece opciones interesantes en ella, como por ejemplo el modo HDR, que tiene su utilidad sin ser muy avanzado.
En cuanto a las grabaciones, estas mantienen nuestra opinión respecto a lo básico que es el Motorola Moto G 4G en este apartado. En la que dejamos a continuación se puede ver que el autoenfoque no es muy rápido y que hay momentos en el que la definición brilla por su ausencia.
Conclusión
De nuevo hay que decir que los resultados del Motorola Moto G 4G nos convencen de que este es uno de los mejores modelos que hay en el mercado de gama media, ya que funciona perfectamente y, además, ofrece opciones que son de lo más adecuadas: 1 GB de RAM, pantalla a 720p y un procesador que no está mal. Además, el añadido de opciones como 4G y ranura para tarjetas microSD hacen que resulte incluso más interesante que antes.
Por cierto, que hemos comprobado que las actualizaciones que le llegan a este modelo son muy rápidas, lo que confirma el buen hacer de Motorola en este apartado. Y, además, el poco software adicional que se incluye en el teléfono es útil y está justificado, como por ejemplo Alerta, que permite enviar mensajes automáticos en forma de avisos, o Migración de Motorola, que hace más sencillo el cambio de un terminal a este Motorola Moto G 4G.
A favor:
- Sistema operativo Android 4.4.4
- Muy buena relación calidad/precio
- Teléfono muy balanceado en su hardware
En contra:
- Cámara de ajustada calidad
- Calidad de sonido mejorable
Fotos del producto: