LG G Flex

Análisis a fondo del LG G Flex

Valoración: 8,5 de 10

SELLO-MOVILZONA-8Teníamos curiosidad por probar un terminal con pantalla curvada, y el primero que ha llegado a nuestras manos es el LG G Flex (el otro existente es el Samsung Galaxy Round, que todavía no hemos “catado”).

El caso es que este modelo ya está disponible en el mercado español, y por lo tanto merece la pena hacer un repaso de lo que este modelo puede ofrecer más allá de su atractiva pantalla. Y, lo primero que nos llamó la atención es lo grande que es este modelo, mucho más que el Galaxy Note 3, por poner un ejemplo.

La razón para que esto sea así es que la pantalla que integra este modelo es de nada menos que seis pulgadas, por lo que hablamos de un terminal que es muy grande, lo que queda bastante claro al valorar sus dimensiones de 160,5 x 81,6 x 8,7 y, además, pesado (177 gramos). Por lo tanto, impresiona este LG G Flex cuando se tiene en las manos.

Teléfono LG G Flex

Por cierto, un detalle que se debe tener en cuenta es que este modelo una de las pocas cosas que se pueden encontrar en sus laterales es la ranura para la tarjeta SIM, que es de las que se abre con una bandeja para que cuando esta se cierre no rompa con su diseño. Esto permite que el diseño ofrezca un aspecto realmente llamativo y de una pieza (la carcasa trasera no se puede quitar).

Usabilidad

Este es, en teoría, uno de los puntos fuertes de este modelo. La razón es que la curvatura permite algunos usos más cómodos de lo que otros phablets del mercado ofrecen debido a que son totalmente rectos. Por ejemplo, cuando se habla con él sus líneas se adaptan perfectamente a la cara, lo que es cómodo… pero no detectamos que por esta razón el sonido sea mejor, todo hay que decirlo.

Phablet LG G Flex en mano

Además, su forma permite que llevarlo en el bolsillo trasero del pantalón sea algo que moleste en absoluto, lo que es positivo. Pero, de nuevo, nos encontramos con su tamaño en lo que se refiere al llevarlo en los bolsillos delanteros, ya que esto no es precisamente cómodo y, además, el manipular el terminal es algo que los que tienen manos pequeñas no harán de forma sencilla ya que llegar a los extremos de la pantalla no es sencillo (por lo tanto, en más de una ocasión hay que recurrir a las dos manos). Pero, lo cierto, es que como poco llama la atención el ver la curvatura de este terminal.

En lo referente a los materiales de fabricación, estos son plásticos y sorprenden por su resistencia, que es muy grande. En especial en lo referente a la carcasa trasera, ya que después de un tiempo de uso y llevarlo en bolsillos con monedas y manipularlo sin tener el máximo cuidado comprobamos que apenas se nota el uso intensivo. Excelente el trabajo realizado por LG aquí.

Parte trasera del LG G Flex

Por lo demás, no detectamos que el LG G Flex se caliente independientemente de que se utilice con la máxima exigencia y, además, que los botones estén en la parte posterior es un detalle diferencial. El uso de estos necesita de un tiempo de aprendizaje tanto por la posición como a ser distinto a todo lo que se conoce, pero una vez que esto se aprende esto deja de ser un posible problema. Por cierto, el altavoz posterior está en la parte baja, por lo que se suele tapar con facilidad.

Un rendimiento sin fisuras

Aquí la verdad es que todo lo que se puede decir de este modelo es bueno, ya que dispone de un procesador Snapdragon 800 combinado con 2 GB que permiten superar todas las pruebas sin dificultad alguna. Un ejemplo son los benchmarks que utilizamos y de los que os dejamos los resultados a continuación:

Como se puede ver no tiene nada que envidiar a dispositivos como el Galaxy Note 3, superando a este en algunas ocasiones. Además, con los juegos en tres dimensiones la fluidez es excelente. En definitiva, que se puede catalogar como un phablet de gama alta en este apartado. En lo referente a la experiencia de uso, restringida al rendimiento, hay que decir que al utilizarlo durante varios días quedamos muy satisfechos ya que todo lo que ejecutamos funcionó muy bien, incluso mejor de lo esperado en algunas ocasiones.

Uno de los mejores apartados del LG G Flex es que la autonomía es excelente, ya que la pantalla que incluye no es precisamente muy tragona en lo referente a la energía y la carga de la batería es amplia: 3.500 mAh (que menos debido a las dimensiones que tiene). Si no se le da un uso extremo es muy posible llegar a los dos días de uso sin problemas.

Prueba de autonomía con AnTuTu

Por cierto, que la versión del sistema operativo no es precisamente la mejor posible para sacarle el máximo partido al LG G Flex, ya que esta es Android 4.2.2. Sinceramente, esto es un fallo que debe corregirse con rapidez, ya que lo cierto es que ahora que ya está KitKat en el mercado es poco entendible que este modelo esté todavía anclado aquí. Además, la interfaz de usuario necesita de un “lavado de cara” ya que el aspecto no es muy actual y, debido a la gran cantidad de software adicional que tiene el phablet, este en ocasiones resulta casi intrusivo.

Eso sí, detalles como el poder activar el terminal pulsando dos veces seguidas en la pantalla, son de agradecer ya que esto hace que el proceso sea muy rápido… y además permite no tener que acceder a los botones traseros de forma constante para ello.

Pantalla

Lo que más llama la atención de este componente del LG G Flex es que está curvada y, además, que el panel es tipo P-OLED. Esto hace que cuando se utiliza el dispositivo en exteriores los reflejos de la luz ambiente no afecten en exceso al terminal, lo que es un detalle muy positivo. Además, los ángulos de visión son mayores, por lo que es totalmente posible ver con calidad la pantalla con el dispositivo girado casi totalmente.

Pantalla del phablet LG G Flex

Pero lo cierto es que, teniendo en cuenta que hablamos de un modelo de gama alta y que ciertos componentes hardware así lo indican (como su precio por encima de los 650 euros), nos parece que una resolución de 1.280 x 720 se queda algo corta. Esto no impide que el dispositivo ofrezca unas imágenes de calidad y con unos colores bastante bien interpretados. Pero lo cierto es que resulta bastante evidente que la definición es inferir a la que presentan los modelos a 1080p, como el antes nombrado Galaxy Note 3. Por cierto, la saturación nos gustó bastante… aunque el brillo no es tan potente como en paneles IPS e, incluso, SuperAMOLED.

La respuesta táctil es muy buena y la integración con la carcasa de la pantalla es perfecta. Además, dispone en los bordes del dispositivo -por fuera de los marcos- pequeñas pronunciaciones que cuando el LG G Flex se coloca boca abajo protegen al panel, lo que combinado con su curvatura asegura que no habrá problemas de ralladuras.

Cámara

En este apartado encontramos que el LG G Flex es un modelo convincente. Con bastantes opciones de uso y con un programa sencillo pero completo, quizá es lo que más nos ha gustado de la interfaz de usuario que tiene este modelo. Es decir, que no destaca en exceso el sensor de 13 megapíxeles que incluye pero no le encontramos grandes fallos, ni mucho menos.

Las fotos que se hacen con este modelo, como se puede ver en las que dejamos a continuación, son buenas. No tiene gran cantidad de ruido y los colores están bastante bien definidos. No observamos grandes tendencias en los resultados, pero bien es cierto que esperábamos que en condiciones de poca luz su comportamiento fuera mejor (en especial en el modelo HDR). Por cierto, el flash es potente, lo que es bastante positivo.

Un detalle que nos gustó bastante es que el autoenfoque es muy rápido, rapidísimo habría que decir… lo que también se nota a la hora de realizar grabaciones como la que dejamos a continuación:

Conclusión

Este modelo es llamativo, no cabe duda. Su curvatura le hace diferente y esto puede ser una razón de peso para que muchos usuarios piensen en él como una posibilidad. Al utilizarlo de forma habitual, no encontramos demasiadas mejoras por esta razón… aunque sí que en algunos momentos se agradece bastante (en especial cuando se está en exteriores).

Hablamos de un modelo grande, muy grande… que no es el mejor compañero para los que tienen manos pequeñas, ya que en ese caso manipular el LG G Flex con una sólo es complicado. Además, que el panel sea sólo a 720p nos parece que no mantiene la buena calidad de hardware que en líneas generales ofrece este phablet (y que le permiten ofrecer un buen rendimiento).

Bordes del phablet LG G Flex

En definitiva, el LG G Flex es un modelo diferente, con aspectos positivos como la resistencia de su carcasa y lo llamativo de su diseño. Eso sí, quizá estamos en una primera versión de este tipo de dispositivos -pos su pantalla curvada-, lo que siempre se debe tener en cuenta a la hora de valorarlo. Ahora sólo falta por conocer si la apuesta se mantendrá y no pasará con los teléfonos 3D que en su momento se pusieron a la venta y no llegaron a triunfar.

A favor:

  • Muy buena autonomía
  • Carcasa trasera muy resistente
  • Buen rendimiento en general

En contra:

  • La pantalla no es de muy buena calidad
  • El sistema operativo es antiguo

Fotos del producto:


Opiniones



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1 opinión
  1. samuel 0
    11 Jul, 14 0:02
    8/10 la bateria es extraible ? se puede sacar…

    la bateria es extraible ? se puede sacar o cambiar por otra? o es unibody?