Huawei Mate S

Análisis a fondo del Huawei Mate S

Valoración: 8 de 10

SELLO-MOVILZONA-8Huawei ha llegado a la gama alta para quedarse. La apuesta es muy clara y la idea es posicionarse como una de las referencias más atractivas del mercado. Lo cierto es que los pasos que se han dado hasta la fecha son los adecuados, y el nuevo Huawei Mate S no viene más que a confirmar el buen trabajo que está realizando la compañía China. Además, este modelo viene a dar continuidad en cierta forma al mate 7 hasta que el sustituto real llegue al mercado. Y, como se podrá comprobar, lo hace… y muy bien.

El nuevo dispositivo hereda algunas de las mejores cosas que son parte de los phablets de la compañía (aunque hay ciertos detalles en los que se podría mejorar, como se comprobará en el análisis). Pero si hay algo que nos ha llamado la atención desde un primer momento en el Huawei Mate S es el diseño, que demuestra que el fabricante ha conseguido estabilizarse para ofrecer dispositivos atractivos y teniendo su propia identidad.

Imagen frontal del Huawei Mate S

Uno de los detalles que más nos ha gustado del Huawei Mate S es la inclusión de la tecnología Force Touch. Esta permite reconocer la presión que se realiza en la pantalla del dispositivo y se adelanta a la que se integra en los nuevos iPhone. Pero, en nuestro caso, no hemos podido comprobar cómo es su funcionamiento ya que sólo los dispositivos con almacenamiento de 128 GB son los que ofrecen esta opción, y nosotros hemos analizado el de treinta y dos “gigas”, por lo que tendremos que esperar un poco más para conocer de primera mano el funcionamiento de la funcionalidad. Una lástima, pero esto no desmerece que estamos ante un dispositivo Android de una calidad incuestionable.

Un detalle que hay que comentar antes que nada es que la versión del sistema operativo que utiliza este phablet es la Android 5.1, que viene con la capa de personalización EMUI 3.1. Esta última es una buena evolución del trabajo de Huawei, no hay duda, pero lo cierto es que todavía es Imagen de la parte trasera del Huawei Mate Sposible mejorar en su implementación para que poder sacarle el máximo partido al hardware que se incluye en el dispositivo. Se podría decir que evoluciona favorablemente, aunque no todo lo rápido que podría esperarse.

No hay duda: el Huawei Mate S es atractivo

Hace poco analizamos el OnePlus 2, un terminal que tiene una pantalla de las mismas dimensiones que las del Huawei Mate S (5,5 pulgadas) y, lo cierto, es que la diferencia es grande en el apartado del diseño. El nuevo dispositivo de la compañía China entra por los ojos, y la verdad es que resulta atractivo y negarlo es imposible. Además, al sujetarlo por primera vez la sensación es de un phablet perfectamente acabado y que nada tiene que envidiar a otros modelos del mercado actual (aquí sí que se queda con lo mejor del Mate 7).

Lateral del Huawei Mate S

La parte trasera es lisa, quizá un poco en exceso ya que en ocasiones se tiene la sensación de que se escurre más de lo debido. Esta no se puede abrir, por lo que acceder a la batería es imposible (de esta ya hablaremos más adelante). Esto hace que la ranura SIM esté en un lateral y comparte bandeja con el espacio para la tarjeta microSD -o una segunda tarjeta de datos-, de un máximo de 128 GB. Los botones de volumen y encendido están en la parte derecha y son finos pero de un gran acabado. Su resistencia es alta y no se atisba que vayan a fallar en ningún momento.

En la parte superior está el conector para los auriculares y también el micro para el sonido ambiente, siempre con un acabado redondeado en los extremos que por un lado favorecen el agarre y por otro permiten un aspecto llamativo. En la parte baja está el puerto microUSB (nada de experimentos con USB tipo C) y las perforaciones para los altavoces, que ofrecen un sonido aceptable.

Puerto USB del Huawei Mate S

El frontal está muy bien finalizado, con un cristal 2.5D acabado en unos pequeños biseles que hacen que el aspecto del Huawei Mate S mejora mucho frente a otros modelos de la propia compañía (y de otras, todo hay que decirlo). El acabado es perfecto, o así nos lo parece a nosotros y la resistencia muy destacable. En cuanto a los bordes de la pantalla estos son pequeños y el aprovechamiento es muy bueno, hay que decir que los botones de control del sistema operativo están integrados en el panel (son configurables), como es habitual en los dispositivos de Huawei y que quitan algo de espacio, pero esto no es nada criticable.

El caso es que el aspecto del nuevo phablet es de lo mejor que hay en la actualidad y demuestra que esta compañía ha dado el paso definitivo en este apartado. Por cierto, la manipulación es buena, y el uso continuado no cansa rápidamente, ya que el peso es de sólo 156 gramos (la distribución de este es buena, ya que la sensación de ligereza es grande). El grosor se queda en los 7,2 milímetros, por lo que aquí también el trabajo de diseño es destacable.

Cámara del Huawei Mate S

 

Un detalle aquí antes de finalizar: el lector de huellas está en la parte trasera, muy centrado (justo debajo del sensor de la cámara). Las dimensiones son menores que las del Mate 7, pero su funcionamiento es mucho mejor. Mantiene el uso con la pantalla apagada, para desproteger el Huawei Mate S, pero la respuesta es excelente incluso al utilizar los dedos ladeados. Además, localizar el lugar exacto en el que está el accesorio es sencillo, ya que su espacio se limita en una pequeña hendidura.

Pero el lector de huellas tiene algunas opciones adicionales. Por ejemplo, este reconoce gestos y es posible desde abrir la Barra de notificaciones moviendo el dedo hacia abajo. Pero todo esto es configurable en el sistema, lo que demuestra que en Huawei han querido dar un paso más con su accesorio. Esto es llamativo, pero lo cierto es que en el Honor 7, ya presentado y fabricado por ellos mismos, también se ofrece esta posibilidad (y, pensándolo bien, hay más coincidencias entre este y el Huawei Mate S, como por ejemplo el hardware). El caso es que el uso de este elemento ahora es más útil y efectivo.

SIM del Huawei Mate S

Rendimiento: bueno, pero no el mejor

Aquí la apuesta sigue siendo clara por parte de la compañía China: apostar por su propio procesador acompañado con la suficiente RAM. En el Huawei Mate S la elección como SoC es el Kirin 935, un modelo de ocho núcleos con una GPU Mali-T628 MP4 que se acompaña con una memoria que llega a los 3 GB –aquí más de uno esperaba los cuatro “gigas”, sin duda-. Esto permite un funcionamiento sin fisuras, pero en los test que utilizamos se comprueba que no supera a otros componentes que ya son habituales en el mercado (pero sí al Kirin 930, lo que son buenas noticias).

Resultado en Basemark del Huawei Mate S

Antes de nada os dejamos los resultados obtenidos en los benchmarks que demuestran lo que comentamos y, pese a que sus puntuaciones son elevadas en todos los casos, lo cierto es que en ningún momento inquietan a los que se consiguen con modelos como los Samsung Galaxy de última generación y su procesador Exynos ni a los que integran la versión 2.1 del Snapdragon 810, como puede ser el OnePlus 2:

En lo que se refiere a la experiencia de uso, la sensación es que el hardware es solvente, que tiene potencia… pero que se ve un poco perjudicado por la interfaz de usuario que ralentiza la ejecución de algunas aplicaciones. El “lag” no es muy evidente, aunque en algunos momentos sí que está presente (como al iniciar la cámara). El caso es que la sensación es que el Huawei Mate S podría dar más de sí, pero esto no oculta que estamos ante un phablet que funciona con gran rapidez aunque con los juegos en 3D no es lo mejor que hemos visto y algún tirón sí que apreciamos con títulos exigentes.

Hay otros detalles que se tienen que comentar, como por ejemplo que quedamos gratamente sorprendidos de lo poco que se clienta el Huawei Mate S y, pese a estar acabado en metal y ser muy fino, no alcanza altas temperaturas (todo lo contrario que con el OnePlus 2, por ejemplo). Aparte ya hemos indicado que el terminal analizado tiene 32 GB, pues bien si te preguntas cuánto se queda el sistema operativo y las aplicaciones instaladas, hay que decir que son 8 GB los que ocupa, no es mucho, pero podría ser algo menos la verdad.

Autonomía: su talón de Aquiles

Esto es algo que nos temíamos debido a que la carga de la batería integrada es de sólo 2.700 mAh, el diseño muy fino hace que esto tenga que ser así (entre otras cosas), y lo cierto es que en este apartado hay modelos mejores en el mercado. Esto no quiere decir que el Huawei Mate S se pueda utilizar durante un día sin problemas, pero no alcanza las cotas del Mate 7, que es un modelo espectacular en este apartado.

Lo cierto es que no desentona con otros terminales con un componente de carga similar, pero queda un poco por debajo en algunos momentos. Por ejemplo, cuando la pantalla está encendida de forma constante el tiempo máximo que conseguimos utilizar el Huawei Mate S es de 4 horas y 50 minutos, algo que no es precisamente para tirar cohetes. Si el dispositivo entra en reposo la cosa cambia para bien, pero lo ideal hubiera sido que el funcionamiento aquí estuviera más balanceado.

Resultado autonomía de Huawei Mate S

Además, como la carga de la batería no es muy elevada, no hay que esperar milagros con futuras actualizaciones por parte de Huawei (o de la versión Android). Esto es lo que hay. No es malo, ni mucho menos, pero no hay que esperar que se comporte este modelo como el Mate 7, quizá la evolución real de este modelo sea la que mantenga su amplia autonomía.

Cámara: clara mejora

Sobre el papel la cámara principal del Huawei Mate S, que tiene un sensor de 13 megapíxeles con apertura f/2.0, puede parecer que no es un gran avance pero los resultados que hemos obtenido demuestran que el avance en este apartado es claro y destacable en lo que se refiere a la gama de los phablets de este fabricante. Un ejemplo de lo que decimos es el buen comportamiento al hacer zoom:

Foto Zoom con el Huawei Mate S

Lo cierto es que las fotografías son de una muy buena calidad, con colores vivos y realistas (esto es muy destacable). No apreciamos una gran cantidad de ruido y el rango dinámico es adecuado, sin grandes alardes. Lo cierto es que esto es lo que se debe esperar, ya que el sensor es el mismo que el integrado en el Huawei P8, incluido el estabilizador óptico, por lo que se mantiene el buen comportamiento. Lo que menos nos convenció es el efecto algo pasteleado cuando se hacen fotos con gran intensidad lumínica, veremos si esto se corrige pero no es algo desastroso, ni mucho menos.

Os dejamos algunos ejemplos de lo que se puede conseguir con la cámara del Huawei Mate S de una forma sencilla y que no está nada mal cuando la luz no es la mejor posible:

El enfoque es rápido, por lo que cumple en este apartado. Eso sí, hay que abusar de utilizar la pantalla para que este sea el más preciso (en especial al grabar vídeos).

En lo que se refiere a la aplicación, hay que decir que esta es buena y con opciones realmente positivas. En especial el Modo Cámara Profesional, con opciones amplias y útiles para ajustar las  fotografías que se hacen. Además, no faltan efectos, como el trazo que es similar a la luz, que es diferencial, o la posibilidad de integrar una marca de agua en la imagen obtenida.

Modo Pro del Huawei Mate S

Pantalla: sin grandes fisuras

Aquí lo más importante a destacar es que no se da el salto a QHD y se queda en 1080p. Y es lógico, ya que de otra forma la autonomía se hubiera resentido de forma evidente. El panel de 5,5 pulgadas utilizado es AMOLED, por lo que en los negros es donde mejor se comporta.

En general la calidad de imagen es buena, con un buen comportamiento en interior y exterior (donde se aprovecha de un brillo bastante potente). No hay grandes aberraciones al revisar con detalle el panel, ya que ni el punto se ve claramente no se aprecia que los grises sean malos o una tendencia a marcar mucho los colores cálidos ni fríos. Es decir, que funciona bastante bien y es convincente la pantalla del Huawei Mate S.

La respuesta de este componente es perfecta y no detectamos problema alguno en este apartado. La verdad es que sin llegar a la calidad de terminales con paneles 2K, la integrada en el nuevo phablet de Huawei es bastante buena y permite una visualización más que correcta de lo que se ve en pantalla, ya sea un texto o vídeo, lo que en parte se consigue gracias a una densidad de píxeles de 401 ppp.

Conclusión

Este Huawei Mate S es un modelo que demuestra que la evolución de la compañía en el mercado es constante. No hay que exigirle que ofrezca opciones como el Mate 7, con una pantalla mucho mayor, por lo que hay que decir que responde con solvencia ante cualquier necesidad que se tenga con él. En especial destaca este modelo en su diseño, muy cuidado, y por ofrecer una cámara bastante buena. Además, el lector de huellas es simplemente espectacular (sólo el del OnePlus 2 le hace sombra a nuestro juicio).

Pero, de todas formas, hay detalles mejorables: la autonomía, ante todo, y también que la interfaz de usuario EMUI todavía puede dar ese paso que otros fabricantes ya han dado, como por ejemplo Samsung con TouchWiz. Eso sí, el aspecto de esta ha evolucionado bastante así como la cantidad de opciones que ofrece. El caso es que el Huawei Mate S es un terminal recomendable que juega en las grandes ligas y, lo cierto, es que no sale mal parado.

A favor:

  • Excelente diseño
  • Lector de huellas de gran calidad
  • Cámara destacable

En contra:

  • Autonomía ajustada
  • EMUI necesita mejorar

Fotos del producto

Puntuación del Huawei Mate S

 


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