La sostenibilidad es una parte cada vez más importante de la estrategia de las grandes empresas. Oppo es uno de los principales fabricantes de tecnología del planeta, y ahora ha compartido sus planes de cara a alcanzar sus objetivos de neutralidad de carbono para todas sus operaciones en el año 2050. Una visión a largo plazo que necesita de acciones inmediatas.
Estas estrategias aunaron tanto el desarrollo de productos y experiencias de primer nivel, con la integración de prácticas ecológicas como núcleo de la innovación de la compañía, que llevan a acompañar a los usuarios a transitar hacia un futuro verde.
Transición hacia envases más sostenibles
Sin duda alguna, es uno de los aspectos donde las grandes marcas pueden hacer más por el planeta, reducir al mínimo el impacto de los envases que utilizan en sus dispositivos. Para ello, Oppo ha implementado importantes estrategias, como la transición ecológica de sus materiales y procesos de embalaje.
En este sentido, Oppo ha adoptado el principio «3R+1D», que busca la reducción, reciclabilidad, reutilizabilidad y degradabilidad de los envases. Dentro de esta reducción activa, desde Oppo han digitalizado gran parte de la información de sus manuales de papel, con el objetivo de que estos sean accesibles permanentemente de manera electrónica.
Solo en 2025, este principio ha permitido ahorrar aproximadamente 110 millones de hojas tamaño A4, lo que equivale a evitar la tala de unos 13.000 árboles maduros y reducir la emisión de alrededor de 3.500 toneladas de carbono. En este mismo contexto, el plástico es otro de los aspectos que más lastran la conservación del planeta, y en este aspecto, Oppo está trabajando para que gran parte de esos plásticos que terminan en el mar, reduzcan su presencia en este medio.
Para ello han trabajado en la renovación de sus embalajes, con nuevos diseños que integran nuevos materiales naturales de biomasa, como los residuos de té. Gracias a la adopción de estos materiales, Oppo puede sustituir entre un 10% y un 30% de los plásticos derivados del petróleo por alternativas más ecológicas, reduciendo no solo el consumo de plásticos tradicionales, sino también brindando un valor y una segunda vida útil a residuos orgánicos que en otros casos habrían sido desechados.
Alargar la vida útil para reducir los residuos electrónicos
El reciclaje de dispositivos electrónicos es otro de los puntos fuertes en la conservación del planeta, ya que esta generación de residuos electrónicos alcanzó los 62 millones de toneladas en 2022 y crece a un ritmo de 2,6 millones de toneladas anuales, proyectándose que superará los 82 millones de toneladas para 2030, una cifra inasumible a la hora de reducir su impacto en el planeta.
Para combatirlo, Oppo trabaja en hacer más duraderos sus dispositivos, de tal forma que su rotación se reduzca, y por ende, también la necesidad de reciclar esos materiales. Oppo apuesta por alargar la vida útil de sus dispositivos para reducir esa basura que se genera cuando es necesario reciclar productos obsoletos.
Oppo también está promoviendo sistemas de reciclaje para que los usuarios devuelvan sus dispositivos con el objetivo de ser reutilizados, desmontados y reciclados de manera segura. Gracias a ello, en 2025, Oppo ha conseguido reciclar 1.187 toneladas de dispositivos usados en China y Europa, lo que contrasta con las 35.300 toneladas de productos nuevos que ha comercializado durante el mismo periodo.
De esta forma, Oppo está demostrando que, pasando a la acción, es posible innovar tecnológicamente a la vez que se fomenta la protección activa del planeta para alcanzar un futuro verdaderamente sostenible. Una estrategia verde que debe alcanzar su punto álgido en 2050, cuando la empresa espera alcanzar el estatus de la neutralidad de carbono en todas sus operaciones, un objetivo ambicioso, pero alcanzable.





