En el entorno de la ciberseguridad hay una amenaza que atemoriza tanto a usuarios como a empresas, ya que es extremadamente difícil de controlar, hablamos del ransomware. Y es que a pesar de que los ciberataques en general han reducido su incidencia, este sigue creciendo un mes tras otro, como ha ocurrido en este mes de mayo.
Así lo demuestra el último informe de los analistas de Checkpoint Software, que apuntan a una reorganización de los ataques para que cada vez más estos se concentren en el ransomware, a pesar de que el número global de amenazas sigue reduciéndose.
Caen los ciberataques
Según Checkpoint Software, las organizaciones a nivel global han sufrido una media de 2.055 ciberataques semanales, lo que supone una reducción mensual del 7%, pero un aumento interanual del 2%. Por tanto el balance del año todavía es negativo. El sector de la Educación ha sido el más castigado, con una media de 4.641 ataques semanales por organización, seguido por el sector Gobierno con 2.620 ataques y las Telecomunicaciones con 2.583 ataques.
Algunos sectores han sido víctimas de grandes picos, como la agricultura, con un aumento interanual del 51%, o la Hostelería y Recreación con un 24%, así como la Construcción e Ingeniería un 23%. Un cambio que se atribuye a la rápida digitalización de estas industrias y a la disponibilidad de herramientas de ataque automatizadas.
La región más atacada ha sido América Latina, con 3.149 ataques por semana y organización, lo que supone un aumento del 13% anual. Allí el problema es que la rápida digitalización ha dejado obsoletas las ciberdefensas. Como hemos visto ya en otras ocasiones, la irrupción de la IA tiene efectos adversos cuando esta cae en manos de ciberdelincuentes.
Y es que los analistas de Checkpoint apuntan a que 1 de cada 25 prompts empresariales conlleva un alto riesgo de fuga de datos sensibles, y un 22% adicional contiene información potencialmente sensible. Esto es algo que se ve directamente influenciado por la actividad de los empleados de las empresas y de sus herramientas.
Ya que las empresas utilizan una media de 9 herramientas distintas y envian alrededor de 70 prompts al mes, y con estos datos, el 91% de ellas se ve afectada directamente por los riesgos a la exposición que genera su uso.
El ransomware no conoce techo
A pesar de las buenas cifras trimestrales, que demuestran que las amenazas poco a poco van descendiendo, el ransomware sigue siendo extremadamente peligroso y está verdaderamente activo. Sobre todo porque según el informa de Checkpoint Software, este tipo de ataque ha crecido nada menos que un 48% en el último año. Si en mayo de 2025 se reportaron 472 eventos de ransomware globales, en el mismo mes de 2026 estos han aumentado hasta los 698.
Europa ha sido una de las regiones más afectadas, con un 40% de las interacciones. Aunque ha sido norteamérica la que ha sufrido más estos ataques, con un 49% de los incidentes a nivel mundial desarrollándose en esta región. En cuanto a la conformación de los ataques, el ecosistema criminal del ransomware tiene una alta fragmentación y competitividad, con 61 grupos activos actualmente.
En este caso, los tres grupos principales acapararon el 39% de los ataques. Como Qilin, con el 14% de los ataques. En el caso de Gentlemen, ha ocupado el segundo lugar con un 10%, y logrando el alcance global en menos de un año al explotar 14.000 dispositivos FortiGate. Por último el tercero de esta lista es DragonForce, que ha escalado al tercer puesto, con un 8%. Y lo ha hecho haciéndose con afiliados del extinto RansomHub y ejecutando un sofisticado modelo de marca blanca que permite operar de forma independiente.
En definitiva, el dato de la reducción de los incidentes es engañoso, ya que el volumen de ciberataques no equivale a una reducción del riesgo y por el contrario, los ciberdelincuentes están adaptando sus objetivos y mejorando sus herramientas. Un panorama donde la IA cobra cada vez mayor protagonismo en la ciberseguridad.





