Prueba de la pantalla del Samsung Galaxy S21, ¿te convencerá?

Hemos probado al menor de los integrantes de los Samsung Galaxy S21. Nos referimos al que tiene una pantalla más pequeña de todos los que se han lanzado al mercado en estos momentos y, por lo tanto es el que creemos que resulta más manejable y que, para muchos, será una solución perfecta. Mostramos las sensaciones que nos ha dejado su panel.

En lo que tiene que ver con el tamaño de la pantalla de este teléfono, hay que decir que no hay cambio alguno respecto al modelo al que sustituye en el mercado, ya que el panel Dynamic AMOLED 2X es de 6,2 pulgadas como se puede ver en la ficha completa del Samsung Galaxy S21. Aparte, no le falta a este dispositivo la posibilidad de utilizar frecuencias de hasta 120 Hz, lo que le permite colocarse en la gama alta de producto. Además, hay que destacar que la resolución del equipo sí que sufre variación a la baja: es de 2.400 x 1080 píxeles por lo que no se llega a los 1440p del S20.

Esto no hace que el Samsung Galaxy S21 incluya una densidad de píxeles que sea baja: llega a los 421 ppp, lo que nos ha permitido disfrutar de una excelente nitidez en el uso del dispositivo que en trabajos como por ejemplo la lectura de textos o el revisar fotos se muestra de lo más competente. ¿Lo mejor del mercado? Posiblemente no, pero lo cierto es que es más que suficiente para la inmensa mayoría de los usuarios.

Excelente calidad de imagen en el Samsung Galaxy S21

Una de las buenas cosas que tiene este smartphone en lo que tiene que ver con lo que se ve en la pantalla es que el componente es compatible con HDR10+, lo que permite mostrar una amplia gama de colores con un realismo alto, lo que nos quedó muy claro al visualizar películas y series donde la calidad es excelente (y la fiabilidad muy alta). Es importante indicar que no hemos detectado tendencias extrañas en el panel al mostrar todo tipo de contenidos y, además, el contraste que maneja nos parece muy bueno, con una cotas que permiten una buena amplitud en las muestras que tiene un efecto muy positivo en todo tipo de situaciones y pone las cosas difíciles al OnePlus 8 Pro, uno de sus rivales.

Hay que decir que la potencia del brillo es pura de los modelos top, ya que hemos detectado picos máximos de hasta 1.200 nits (cuando el HDR está activo), mientras que con el funcionamiento general se llega sin problemas a los 600 incluso con el uso de la función automática. Lo bueno en este caso es que el último valor es en toda la superficie del panel, lo que le hace destacar frente a la competencia. Un detalle a este respecto: en situaciones  de luz directa como en exteriores, incluso se llega a los 800 nits. Una marca excelente.

Agujero en la pantalla del Samsung Galaxy S21

Una gestión de la frecuencia muy buena

El trabajo con la frecuencia de la pantalla es bastante interesante, y que la opción automática es mucho mejor que en otros terminales del mercado por un motivo: los saltos a las diferentes «velocidades» es mucho más corto llegando a los 120 Hz de máximo y los 48 de mínimo. Esto permite que el dispositivo, de una forma muy eficiente, ajuste de forma correcta la pantalla en cada situación y uso de aplicaciones. Con los juegos, por cierto, va fenomenal.

Hay que indicar que el agujero de la pantalla para la cámara selfie es bastante pequeño y molesta muy poco, lo que es de agradecer. Además, nos ha gustado bastante el funcionamiento de la nueva fusión Eye Comfort Shield que permite ajustar los filtros de la pantalla (incluido el de luz azul). Esto, incluso, posibilita el establecer rangos de hora para que se active. Funciona bien y no hace descender la calidad de la imagen de forma drástica como hemos visto en generaciones anteriores.

No le faltan al Samsung Galaxy S21 una buena cantidad de opciones en los Ajustes para poder adaptar el funcionamiento de la pantalla de la forma más personal posible. Así, por ejemplo, a las posibilidades habituales de configuración de gestión de la frecuencia o de los colores (en este caso la opción Natural creemos que es la mejor de todas las disponibles) se le suma el poder establecer una configuración personalizada de la temperatura del color.

En definitiva, una buena pantalla la que se incluye en este teléfono que tiene una precisión muy buena en lo que tiene que ver con el color y la gestión de la frecuencia. Eso sí, para algunos la bajada de resolución puede ser un problema, pero para asegurar una buena autonomía cuando se abusa de los 120 Hz, no parece una mala solución.