Honor View30 Pro, un hardware y rendimiento digno de la gama alta

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El Honor View30 Pro es un smartphone que tiene como uno de sus mayores atractivos el ofrecer un hardware que, sin duda alguna, es propio de los modelos de gama alta que hay en el mercado. Hemos probado este teléfono para conocer cómo trabaja con todo tipo de aplicaciones y, por lo tanto, tener clara la experiencia de uso que se consigue a la hora de utilizarlo como dispositivo de uso habitual.

Antes de comenzar a indicar lo que nos ha parecido este equipo a la hora de realizar su trabajo con todo tipo de desarrollos, es importante indicar que el sistema operativo es Android 10, que se combina con Magic UI 3. Lo cierto es que no hay que señalar que el software sea un hándicap en lo que tiene que ver con el rendimiento -ya que no se consumen muchos recursos-, pero no deja de ser importante que este equipo no incluye el ecosistema de Google. Esto quiere decir que no es posible descargar aplicaciones de Play Store o que, sin ir más lejos, no se puede utilizar Gmail.

Diseño del Honor V30 Pro naranja

Este es el hardware principal que ofrece el Honor V30 Pro

El procesador es un Kirin 990 que, entre otras cosas, permite acceso a redes 5G. En el interior de este componente hay ocho núcleos (los más potentes son dos Cortex-A76 que trabajan a 2,86 GHz). Esto en principio asegura que el smartphone tiene el suficiente músculo para trabajo con velocidad a la hora de dar uso a los datos que se tiene. Por cierto, que la GPU es una Mali-G76 MP16, más que suficiente para que los títulos con gráficos en tres dimensiones se ejecuten con solvencia.

La RAM no es precisamente un problema ya que la cantidad que se incluye en todos los modelos existentes del Honor View30 Pro es de 8 GB. Con ella, no se deben pasar apuros a la hora de gestionar información, y lo cierto es que sobre el papel es más que suficiente para que no exista cuello de botella alguno a la hora de trabajar con diferentes aplicaciones.

Para finalizar, hay que destacar que el almacenamiento del modelo que hemos probado es de 256 GB, por lo que es un espacio más que suficiente que es tipo UFS 3.0, por lo que ofrece una transferencia de datos muy alta ya que se alcanza los 23,2 Gbps mediante el uso de dos líneas de transferencia que trabajan en paralelo. Esto asegura una excelente fluidez a la hora de enviar información desde las aplicaciones y, por lo tanto, la agilidad que permite es excelente.

Como se ha visto, los componentes esenciales que hay en el interior del Honor V30 Pro son propios de la gama alta de producto. Tanto es así, que poco o nada tiene que envidar a lo que ofrece el Huawei Mate 30 Pro. Y, esto, son palabras mayores.

Experiencia de uso con el Honor V30 Pro

Lo cierto es que las sensaciones son excelentes prácticamente en todo momento. Generalmente se tiene una percepción de estar sobrado al ejecutar aplicaciones de todo tipo, como por ejemplo las de edición de imágenes (como por ejemplo Google Fotos) o en las que se crean vídeos de una forma avanza, aquí utilizamos Power Director con una buena solvencia (pero, curiosamente, al incluir efectos se nota un pequeño retardo inicial para que estos sean efectivos… y la percepción es que se debe a una comunicación algo más lenta de lo esperado entre RAM y procesador).

Con una buena gestión en la copia de información, aquí hay que indicar que la copia de una película completa de dos horas con calidad Full HD se completa en unos tres minutos. Aquí sí que hay que decir que se cumple perfectamente con las expectativas que se pueden tener, algo en lo que influye de forma directa que el almacenamiento sea UFS 3.0. Nada de «lag» y, mucho menos, de picos profundos en los que la velocidad de transferencia es baja.

Trabajo en multitarea, bien solucionado pero mejorable

La respuesta en este apartado que ofrece el Honor V30 Pro es buena, sin llegar a poder ser considerada como top. En general no hay muchos problemas con la ejecución de varias aplicaciones al mismo tiempo (ojo, que la capa de personalización utilizada es bastante agresiva, y elimina lo «sobrante» de forma muy rápida… lo que es bueno y, en ocasiones, no tanto). El caso es que cuando se abusa del número de desarrollos se nota algo de bajada de rendimiento, pero sin ser algo dramático.

Esto fue especialmente notorio cuando lo que se tiene en segundo plano es más de una aplicación de mensajería, lo que nos hace pensar que el adaptador WiFi puede tener algo que ver, ya que se toma su tiempo para distribuir el trabajo con cada una de las aplicaciones que así lo demandan. De todas formas, la experiencia es buena, pero le falta ese pequeño paso que suele ser norma en gama alta al trabajar en multitarea.

Rendimiento con los juegos del Honor View30 Pro

Para nada decepciona este terminal con los títulos más exigentes. No merece la pena hablar de opciones como por ejemplo Clash Royale, debido a que este tipo de trabajos funciona de una forma excelente ya que va sobrado el smartphone. Además, el adaptador se configura perfectamente en la ejecución de este tipo de desarrollos, dejando a los componentes esenciales lo más liberados posible de cualquier otra carga de trabajo.

Con títulos como por ejemplo PUBG o Asphalt la experiencia es, simplemente, perfecta. No hay bajada de rendimiento y aquí el trabajo de GPU, SoC y RAM es más que adecuado. No se baja de una cantidad de FPS adecuadas para que no exista retardo ni efecto estela en ningún momento, lo que permite una experiencia de uso fantástica. No hemos notado bajada de respuesta cuando los títulos dan uso de acceso a Internet, por lo que este modelo, sin ser un terminal gaming, sí que se puede utilizar como tal ya que no hemos probado desarrollo alguno que le haga sufrir en exceso.

Jugando a PUBG con el Honor V30 Pro

Un par de detalles finales al probar este smartphone

Por cierto, es importante destacar que, ni al jugar ni al editar vídeos se nota un aumento de la temperatura de forma excesiva. Bien es cierto que en ocasiones el calor del chasis sube un poco -si las partidas son intensivas por mucho tiempo-, pero no es algo que le haga perder puntos ya que esto es norma en los smartphones. Por cierto, donde sí que hay que mejorar es en el consumo al utilizar al máximo el Honor V30 Pro, ya que cuando se “»abre el grifo» totalmente se nota que el aumento de necesidades energéticas es muy superior y, esto, se debe tener claro para no llevarse desagradables sorpresas.

Escrito por Iván Martín