Prueba y opinión del Alcatel 5

Alcatel

El smartphone Alcatel 5 es un modelo que llega al mercado como una opción económica para aquellos usuarios que desean hacerse con un dispositivo que integra una pantalla con ratio de 18:9, una tendencia que ya se ha convertido casi en un estándar en el mercado. Esto es lo que ofrece este terminal con sistema operativo Android Nougat.

Pese a ser un teléfono que no tiene un precio muy elevado, no le faltan algunos detalles interesantes al Alcatel 5 como se ve en su ficha, como se puede ver en su ficha. Un ejemplo de lo que decimos es que este modelo integra una cámara con dos sensores (13 + 5 Mpx), pero curiosamente es la frontal la que dispone de estos elementos- la posterior ofrece un único componente de dieciséis megapíxeles. Por cierto, este dispositivo incluye lector de huellas, ubicado en su parte trasera -y, además, para la seguridad es posible utilizar desbloqueo facial-.

Características del Alcatel 5 y la Serie 3 presentados en el MWC 2018

El hardware principal que se ha utilizado en el Alcatel 5 es el siguiente: procesador MediaTek MT6755 de ocho núcleos que se acompaña de una GPU Mali-T860. Para la memoria, las opciones son 3 GB de RAM, una cantidad adecuada para los modelos que buscan solvencia y, el almacenamiento, es de 32 gigas, ampliables mediante el uso de tarjetas microSD. En la carga de la batería no hay sorpresas por parte de Alcatel, ya que la carga de la opción utilizada es de 3.000 mAh. Es decir, el estándar actual.

Frontal del Alcatel 5

Detalles finales del Alcatel 5 y acceso a su análisis completo

Este teléfono permite el acceso a redes LTE, por lo que con él es posible aprovechar las tarifas 4G en España. Además, es tipo Dual SIM y no le falta ni conectividad Bluetooth ni WiFi. Con una pantalla de 5,7 pulgadas con resolución HD+, el Alcatel 5 ofrece un buen aprovechamiento en los marcos laterales. En el siguiente enlace puedes conocer las opiniones que nos ha dejado este smartphone una vez que lo hemos probado:

Prueba completa del Alcatel 5
Escrito por Iván Martín