El Samsung Galaxy S5 podría tener diseño flexible

Escrito por Raúl Masa
Samsung

Los rumores y las informaciones sobre el próximo gran terminal de Samsung vienen y van sin descanso. Hay muchas certezas, y otras que no lo son aunque a muchos les gustase. La cuestión es que sobre el Samsung Galaxy S5 se está escribiendo mucho, quizás más cegados por el impulso de pensar que debe ser el mejor terminal del mercado, que por la realidad que pueda llegar a ser.

Que las relaciones entre Samsung y Apple no están bien es una obviedad. A parte de sus problemas legales, que esos están en manos de la justicia, queda esa disputa, en ocasiones insana, por el ser del dominador del mercado tecnológico. Si a eso añadimos que Google está mirando a los dos con ganas de situarse por encima de ellos, es donde surge la necesidad por parte de los coreanos de desarrollar una auténtica máquina con este Samsung Galaxy S5.

Ante esta situación, la de ofrecer un terminal con características diferentes, y una fuerte apuesta por la innovación, muchos creen que el Samsung Galaxy S5 debería ser curvado, o tener conceptos de terminal flexible. Así lo plantea el diseñador Ashraf Amer en el diseño de dispositivo flexible que ha llevado a cabo. Sin duda no se trata de una realidad llevada a cabo por Samsung, pero sin duda marca una tendencia entre los usuarios, ya que a muchos no les importaría ver algo así poder adquirir este tipo de smartphone.

Samsung Galaxy S5

La dura realidad flexible del Samsung Galaxy S5

¿Gustaría a los usuarios un Samsung Galaxy S5 flexible? Si eso supone un paso más en la mejora y usabilidad del terminal la respuesta parece simple. Ahora bien, bajo ese concepto, de qué estaríamos hablando y por qué sería un problema. En primer lugar se trata de ofrecer una pantalla táctil de 4 K OLED de 5,25 pulgadas que está protegida por una cubierta de vidrio a prueba de arañazos, y cuenta con este diseño con un escáner de huellas dactilares. Además, contaría con una cámara que pudiera llegar a los 5 MP en la parte frontal para potenciar las videollamadas y convertirlo en un terminal más profesional.

¿A quién no le gustaría eso? Ahora vamos con los problemas. Seguramente no sería mala idea que el Samsung Galaxy S5 trajera grandes dosis de innovación, pero el coste de producción de este tipo de pantallas ya se ha dicho que es casi imposible de llevar a cabo.

Así pues, como concepto, como idea, todo encaja, pero como desarrollo real, y ya sabiendo que el Samsung Galaxy S5 llegará en marzo o abril, parece del todo imposible que vaya a tener la pantalla curvada o flexible, y, de momento, hasta que no se consigan rebajar los costes e producción, será algo que no se llevará a cabo.

Fuente: Phones Review