Samsung ve reducida la multa por infracción de patentes de Apple a 890 millones

Escrito por Víctor Rodríguez
Samsung

890 millones de dólares. Esa es la cantidad que Samsung está obligada a pagar a Apple en concepto de indemnización por infracción de patentes. Así lo ha dictaminado la justicia estadounidense después de la revisión del primer juicio llevado a cabo en San José, California, terminase dando la razón a la firma de la manzana y con ello una multa de 1.050 millones de dólares para los surcoreanos. De este modo Samsung pagará 160 millones de dólares menos.

Durante años Apple y Samsung han librado épicas batallas en los juzgados de medio mundo. El más espectacular se produjo en San José, California, donde los dos colosos tecnológicos se vieron las caras ante el juez por acusaciones mutuas sobre infracción de patentes. El verano de 2012 se conocía la sentencia, esa que determinaría como culpable a la firma surcoreana. El resultado, una multa multimillonaria de 1.050 millones de dólares.Logotipo de Samsung

Revisión del caso

Sin embargo, la sentencia de los miembros de un jurado popular generó algunas dudas a la jueza Judy Koh. Ésta decidió que era preciso revisar el caso puesto que la asignación de la compensación económica a los californianos no estaba correctamente determinada. No obstante, del total de la multa, 600 millones serían irrevocables. La otra parte, 450 millones, era susceptible de ser revisada. Por su parte, Apple reclamaría 380 millones. Samsung se plantaba en 52 millones. El resultado final ha sido que Samsung tendrá que desembolsar 290 millones adicionales a los 600 asignados como fijos.

De 1.050 a 890 millones de dólares

En total, la cifra asciende a 890 millones de dólares. Una cuantía elevada, pero que se verá reducida en 160 millones de dólares respecto a los 1.050 millones asignados en el juicio anterior. Esta multa será en concepto de indemnización para Apple. Un modo de compensar los daños que Samsung habría causado durante los últimos años a la firma de Cupertino por utilizar propiedad intelectual sin consentimiento del fabricante norteamericano.