Comparativa de tiempos de descarga en una red 4G

Vodafone

Está claro que la tecnología 4G es algo que todos los operadores están empujando, pero quizá sea bueno saber al detalle y con datos reales en la mano cuanto más de veloz es el 4G que el 3G y no digamos que el 2,5 G. Es una sencilla manera de tener una percepción real de la verdadera valía del 4G y de cómo nos puede ayudar en nuestro día para tener un mayor y pleno disfrute del móvil.

El ejemplo muy común es el tiempo de acceso a una página web, algo que todos hacemos de una manera habitual en nuestro día a día. Se trataría de una web con poco contenido, es decir con un peso total de solo 0,5 MB, por lo que si “pesase más” los tiempos y las diferencias serían aún mayores. En el caso de una conexión 2,5 G el tiempo que se fija es superior al minuto, mientras que con el 3G el tiempo baja a 20 segundos que se quedan en 10 en el caso del 4G.

Comparativa de velocidades 4G

La música cuesta más

Si compramos un álbum MP3 de unos 30 megas de peso en un tienda de música como es el caso de iTunes, el tiempo de descarga con la conexión 4G es de menos dos minutos, cifra que se multiplica casi por tres en el caso del 3G y que nos lleva a más de tres horas con el 2,5G. En este ejemplo práctico hay que considerar que el 4G a mayor tamaño de fichero, mayor margen de ventaja con respecto a el 3G y no digamos el 2,5G.

Comparativa de velocidades 4G

 

El vídeo marca la diferencia

Si llegamos al vídeo la cosa se pone todavía mucho más seria. En este caso se toma como medida un vídeo de 45 MB y los resultados son todavía más demoledores. Mientras que el 4G tarda menos de tres minutos, el 3G sube hasta algo más de nueve. En el caso del 2,5G sinceramente el tiempo es tan dilatado que no merece la pena ni comentarlo, ya que se puede ir con total facilidad a casi las dos horas.

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Queda claro que el 4G domina la situación y en términos reales supera claramente al 3G y machaca al 2,5 G que en su día supuso el primer haz de luz de las conexiones de datos en los móviles.

Escrito por Miguel Ángel Muñoz