Apple investiga si sus proveedores usan estaño de minas ilegales

Escrito por David G. Bolaños (@d_gomez_b)
Apple

Apple toma la iniciativa, tras la presión de una campaña de Friends of The Earth, e inicia una investigación entre sus proveedores de Indonesia para conocer si están utilizando estaño proveniente de minas ilegales para los componentes que luego se instalan en los productos de la empresa de Cupertino.

Apple acaba de actualizar su página de responsabilidad ante los proveedores indicando que está llevando a cabo una inspección en la zona de la isla de Bangka, en Indonesia, enclave donde tiene varios suministradores de componentes, para saber si están utilizando estaño extraído de minas ilegales.

Como podemos leer en The Verge, la compañía de Cupertino afirma que esto representa un “esfuerzo para entender mejor la situación” para lo que también ha creado un nuevo equipo de profesionales para el análisis del impacto medioambiental en esta zona.

Y es que pese a que externamente Apple parece que el metal que más utiliza es el aluminio, la realidad es que es el estaño el que más se necesita para la fabricación tanto de iPads y iPhones como de todo el resto de sus productos. En total, 249 proveedores de la empresa californiana utilizan, de una forma u otra, estaño para la fabricación de los componentes que luego van a las fábricas de ensamblaje de China y la isla de Bangka en el centro de producción mundial de esta materia prima.

Otros fabricantes como Samsung han admitido utilizar estaño procedente de la misma zona, pero no han manifestado la intención de iniciar una investigación ya que , según han indicado, los procesos de creación de componentes de sus proveedores no están centrados en la isla de Bankga.

friends of the earth apple samsung

La asociación Friends of the Earth ha instado tanto a Apple como al fabricante coreano a que ya que se manifiesten claramente sobre el tiempo que llevan utilizado estaño procedente de esta zona. Para esto ha recogido más de 24.000 firmas desde finales de 2012, afirmando que este mercado negro del metal conlleva “la destrucción de los bosques tropicales, los arrecifes de coral y las forma de vida de los pescadores de la zona”.