Los LG Optimus L9 europeos obtienen Android Jelly Bean

LG

Se acaba de conocer que la inmensa mayoría de las regiones europeas están recibiendo la actualización Jelly Bean para los terminales LG Optimus L9, por lo que aquellos usuarios que tienen uno están de enhorabuena ya que podrán disfrutar de las virtudes de esta versión el sistema operativo de Google orientado a la movilidad.

España está entre los países que son de la partida, por lo que en esta ocasión no se tendrá que esperar más para poder conseguirla. Por lo tanto, un muy buen detalle por parte de LG que ha lanzado esta mejora en los mercados que considera más importantes en sus modelos libres. En el caso de disponer de un teléfono personalizado por una operadora hay que esperar a que esta decida liberar la actualización, pero no debería pasar mucho tiempo para esto.

Una mejora que necesita de una gran descarga

El modelo en concreto que recibe la actualización es el P760, y el tamaño de la descarga es de 575 MB, por lo que hay que tener paciencia, en especial si se realiza vía OTA (también se puede utilizar la herramienta LG Update Tool), ya que el tiempo que se necesita es elevado hasta tenerla disponible. Por lo tanto, es muy importante realizar el proceso conectado a una red WiFi y, además, con la carga de la batería con un mínimo del 80%.

Teléfono LG Optimus L9

Las mejoras que consigue el LG Optimus L9, como se indica en XDA Developers, son considerables y, aparte de las habituales correcciones de errores y de rendimiento, lo más destacable es que se incorpora en este terminal el conocido como Project Butter y, como no, llega Google Now a estos teléfonos. Sin duda, esto y el mejor comportamiento en el consumo son razones más que suficientes para que se realice el proceso.

En definitiva, este modelo con procesador TI OMAP 4430 de doble núcleos a 1 GHz, 1 GB de RAM y pantalla de 4,7 pulgadas, ya tiene una nueva versión del sistema operativo para poder sacarle un mayor partido y que siga dando el buen resultado que ha dado hasta ahora.

Escrito por Iván Martín